Buenos hábitos para todo el año
Una buena alimentación empieza con un buen hábito.
• Haz trampa con la comida rápida. No lo pienses dos veces, en todos estos lugares se venden ensaladas con pollo, carne o queso. Entretenido, llenador y nutritivo.
• Agrega verduras a todo lo que comas. Las verduras, especialmente las crudas, regulan tu intestino y al mismo tiempo incrementan el trabajo metabólico de tu organismo. Agrégalas en cualquier platillo de manera abundante: zanahoria rallada a la carne molida para hamburguesas o albóndigas, calabacita rallada a las sopas y caldos, jitomate a los huevos o carnes.





