Algo que siempre he admirado de la señora Carolina Herrera es su habilidad de mantener su marca relevante sin perder la esencia que la caracteriza. Alguien que tiene 35 años en la industria, con cada pasarela demuestra su habilidad de mantenerse joven, creativamente innovadora y a la par de las tendencias.

 

En su última pasarela demostró que siluetas simples como una camisa blanca puede tener diferentes variaciones. Desde cuellos victorianos, cortes imperiales, mangas trabajadas con lazos aludiendo a un top tipo poncho, a bordados de perlas en sus acabados. Cada camisa blanca que se desfilo en el show de la señora Carolina fueron magnificas. Una colección sobria, mucho troquelados en faldas de cuero y plisados en faldas de lana predomino en estilos. En los vestidos de noche se vieron tonos claros y mi favorito un vestido de tulle color carne revestido por una capa transparente que se cerraba con un lazo en el cuello. Sencillamente hermoso. En Nueva York la señora Carolina sigue siendo la eterna emperatriz.

Carolina Herrera

Carolina Herrera

 

 

El mismo lunes también se presentó Oscar de la Renta que está bajo la dirección de Laura Kim y Fernando García, también diseñadores de Monse. Lo complicado de este tema es Kim, previamente estaba contratada por Carolina Herrera como consultora creativa y luego de la abrupta salida de Peter Copping de Oscar, el staff de esta marca la llamó (por ende a su compañero y esposo Fernando García) a volver a Oscar con el máximo control creativo. Lastimosamente la situación se tornó complicada ya que por temas legales ( y bien fundados) Kim le debía a Carolina Herrera un tiempo prudencial base a su contrato, antes de ser participe en la creatividad de otra marca, en lo especial una que es directa competencia a Carolina Herrera. Con un embrollo legal muy público y un comportamiento poco deseable por parte de Kim, Carolina Herrera la dejó ir y le permitió luego de un acuerdo privado, a trabajar en Oscar de la Renta de inmediato. El resultado de esto, una colección poco exitosa para una marca que se ve en peligro luego de la partida de su fundador. Creativamente lo presentado estuvo muy alejado de la esencia de Oscar, con similitudes creativas a recientes pasarelas por otros creativos, en lo especial a Raf Simons para Dior.

Oscar de la Renta

Kim y García presentaron un Oscar de la Renta muy joven, poco innovador y con una paleta de colores primaverales para una colección de otoño. Sumamente confuso. A esto se le tiene que sumar que los creativos decidieron presentar Monse (su marca personal) primero que Oscar en la misma pasarela, un show seguido al otro y esto no se entendió bien en el público. Comercialmente el target de ambas marcas es diferente. Luego para los editores visualmente esto fue confuso. Monse tiene un estilo, el cual sigue creciendo y viéndose fiel a su esencia con sus cortes afincados, siluetas intricadas y esa personalidad rebelde y sensual. Pero la combinación de dos casas tan diferentes en una pasarela pasó por arrogancia y confusión y le quitó importancia a ambas. Al final la moda se desenvuelve en un mundo de mucha clase por lo que siempre hay que tener cuidado en la forma en cómo se presenta.

Monse

 

Mañana les contaré de Moncler, Coach y Tory Burch entre otros!

Nos leemos mañana.

 

Gabi Ramos