Ella es para muchos cinéfilos el rosto de Isabel I de Inglaterra, y también Daisy Fuller, la bailarina liberal que enamoró a Benjamin Button, e incluso la villa rusa de Indiana Jones and The Kingdom Of The Crystal Skull. Seis nominaciones al Oscar, y ha ganado dos: una como actriz principal, por Blue Jasmine el año pasado, y otro por actriz de reparto por The Aviator en 2004, producción en la que dio vida a la rebelde Katharine Hepburn.

 

Sus miles de interpretaciones nos han robado el corazón, con su rostro alargado de pómulos altos, que incluso le han permitido personificar hombres, como cuando en 2007 realizó I’m Not There, personificando a Bob Dylan. ¡Vamos!, es difícil no compararla con Meryl Streep, por su estética andrógina.

 

¿Quién mejor que una mujer que no tiene escándalos personales? Porque si hay algo de lo que puede presumir Cate, es que es una dama. Dentro del mundo hollywoodense  es reconocida por su absoluta profesionalidad, lejos de caer en rumores por romances con personas con las que ha trabajado. Cuando su rostro dio vida a la polémica reina Isabel I, nadie pudo negar que ella nació para interpretar a la pelirroja que le brindó a Inglaterra su periodo dorado. Dos cintas hay de este personaje: la primera, Elizabeth —1998—,  cuenta la historia de cómo la heredera de Enrique VIII llegó a desarrollar tan fiero carácter de reina, cuando la nación se encontraba en su tiempo más oscuro. Magnífica fue la interpretación de Blanchett, que supo mostrar las dos facetas del personaje en la trama del film. Poderosa imagen transmitió, incluso cuando ves a una Isabel que flaquea ante sus erradas decisiones políticas. Es imposible que te sorprendas que por ello ganó su primer Globo de Oro en 1999.

 

Luego vino la continuación, Elizabeth: The Golden Age —2007—. Aquí ves a una mujer que supera los 40, con plena seguridad en sus decisiones, que han hecho crecer su nación, y que en lugar de estar casada y tener descendientes para la corona —como todos esperan—, se considera madre sus súbditos. Cate tiene el reto de mostrar un rostro entrado en edad que se rebela contra el tiempo. La actriz impresiona con un discurso que la reina pronuncia para demostrar su poderío y confianza en sí misma contra quienes atacan su gobierno. Aquí es cuando te sientes orgullosa de ser mujer.

 

Esmeradas interpretaciones que la han valido a Cate el reconocimiento dentro de su gremio como “la reina”. Muy pocas tienen la dicha de encarnar el papel de una mujer que ejerce el trabajo de hombre, y más una como la reina Isabel. De hecho recibió el premio de la Crítica Cinematográfica y los bafta a la mejor actriz por la película Elizabeth, en 1999.

 

Por: Lid Barrientos