Dinero escurridizo
Tienes que cambiar tus hábitos de consumo para poder ver tu dinero.
Por Sharon Rapoport
Es común pensar que “no tenemos dinero”, la realidad es que, por lo general, sí lo tenemos, pero es necesario estar dispuestos a examinar nuestros hábitos de consumo cuidadosamente y cambiarlos.
Para la mayoría de la gente, la forma de lograrlo es establecer metas y usarlas como motivación. Ello nos impulsa a realizar los cambios de estilo de vida que nos permitan ahorrar e invertir.
¿QUÉ HACER?
Revisa cuidadosamente los estados de cuenta de los últimos seis meses
Sé honesta, ¿no hay ahí $300, $400, $500 pesos, o más que podría haberse ahorrado? Este es el “dinero escondido”, y hay que saberlo encontrar.
Proponte la meta de encontrar $1000 al mes
Al examinar todos sus gastos del mes por separado, te encontrarás varias maneras de ahorrar. Quizá una caminata o carrera en el parque pueden sustituir la membresía del gimnasio, que al fin no usas tan seguido
Energía y agua
Haz el reto de reducir cada uno de tus pagos de servicios al menos un 10%. Coloca regaderas ahorradoras de agua y una botella en el tanque del inodoro. Reemplaza los focos fundidos por ahorradores de energía (son más caros que los focos convencionales, pero a la larga valen la pena por el ahorro de energía).
Cargos misteriosos
Esos $88 pesos que te descuentan mensualmente de tu cuenta de ahorro, ¿de qué son?, ¿te has propuesto investigarlo? Muchas veces postergamos esta tarea por no perder el tiempo. Pero si se trata de un seguro que no necesitas o del servicio bancario de Internet que no usas, ¿por qué “donarle” al banco más de $1,000 pesos al año?
Dinero sobre ruedas
Los autos también ofrecen una buena oportunidad de ahorro. Cuando adquieras uno, consérvalo de 7 a 10 años (el mantenimiento adecuado lo mantendrá en forma durante mucho más tiempo).
Considera comprar un auto semi-nuevo, certificado por la agencia. Si consigues un financiamiento a tres años, el auto todavía tendrá una larga vida útil al terminar de pagarse, y el dinero destinado a los pagos se libera para otras necesidades financieras.
No concedas cada capricho
Todos queremos complacer a los hijos. Pero decir que sí a cada una de sus peticiones de compra no es benéfico para ellos. Aunque no lo puedan verbalizar, ningún niño prefiere vivir en un hogar plagado por el estrés financiero. Dejar los gastos superfluos a un lado es una buena táctica, tanto económica como de crianza. Si tienes adolescentes, es buen momento para introducir el concepto de obtener un ingreso.
Reduce tus intereses
Transferir tu saldo a una tarjeta que te ofrezca un interés más bajo es una táctica que puede ahorrarte miles de pesos al año. Pero ten cuidado con los cargos para transferir el saldo. Una vez que hagas la transferencia concéntrate en seguir un estricto plan de pago, y no hagas nuevos cargos a la tarjeta.
Evita los cajeros automáticos de otros bancos
Sí, claro que es una gran ventaja poder acceder a un cajero automático en cualquier centro comercial o cine. Pero si el cajero no es de tu banco, te costará alrededor de $30 pesos usarlo. Haz esto dos veces al mes, y la “conveniencia” te costará $720 pesos al año.
¿Qué hacer con el dinero “encontrado”?
Separa ahorros de inversiones. El dinero que necesitas o quieres gastar en los próximos años se destina al ahorro. Lo mismo pasa con el dinero que deseas tener a la mano para una emergencia, o el que usarás pronto para el pago de un enganche. Estos fondos se guardan en una cuenta de ahorros bancaria de bajo riesgo, para mantenerlo seguro y disponible cuando lo necesites.
Por otro lado, el dinero que no necesites usar durante los próximos seis a siete años debes destinarlo a una inversión. La idea es que la cuenta crezca con el tiempo, con el objeto de financiar una meta a largo plazo, como un fondo para el retiro. A pesar de la situación del mercado, una cartera de inversión bien balanceada, o el oro, siguen siendo mejor alternativa a los intereses bancarios.
