Si el hombre dorado se moviera, su cara horror te espantaría

 

Ser referencia o ícono de algún tipo de cultura o tiempo es importante para muchos hombres, y sin querer que suene sexista, en las mujeres puede verse aun más marcado éste rasgo. Es como una necesidad de resaltar constantemente, un aspecto de nuestra personalidad que es irrefutable, hasta las mujeres más sencillas se les enciende el rostro cuando les dicen que están “hermosas”. Por ello no es de sorprender que en medio de todo el glamour de Hollywood, y más de los premios Óscar, haya quienes por buscar admiración, al final solo logren horrorizar.

 

Para que veas que tan ciertas son estas palabra, aquí tienes una lista de las 10 peores vestidas en la historia del Óscar.

 

1 El cisne muerto

Siendo la peor, la primera en encabezar la lista, la única y singular cantante islandesa Bjök, que en 2001 sorprendió al mundo cuando llegó enfundada en un vestido que parecía nada más que un cisne que ella misma mató y se atrevió a vestir. El modelo, que se llamaba Swan Dress, fue diseñado por el también transgresor Marjan Pejoski.

Björk en los Oscar de 2001.

Björk en los Oscar de 2001.

 

 

2 Un poco al revés

Ummm… pues sí. No puedes negar que el traje que Celine Dion llevó a los premios en 1999, parecía de manicomio. Las cosas al revés solo sugieren que vienes de una merienda del té con el Sombrero Loco de Alicia. Y aunque esta pieza es de la prestigiosa firma Dior, igual rayó en horrenda.

Celine Dion en los Oscar de 1999.

Celine Dion en los Oscar de 1999.

 

3 ¡La reina amazona!

Si una amazona de la antigua mitología griega asistiera a los Óscar, seguro sacaría sus mejores galas, incluyendo una corona que imita la crin de los caballos. Lo peor de todo, es que el tocado no es lo más feo del outfit; porque, además de un corte que muestra demasiada piel, las lentejuelas completaron el horroroso traje que usó Cher en 1986. Siempre fiel a su diseñador Bob Mackie, ella podría ser la artista que más ha repetido en las lista de peor vestida en la historia de las alfombras rojas, sólo Lady Gaga la ha alcanzado en tan corto tiempo.

Cher en los Oscar de 1986.

Cher en los Oscar de 1986.

 

4 Todos los excesos son malos

Son volantes, satín, guantes, medias panties, falda asimétrica, cola larga, lazos, etc. Lo único que medio se ve coherente, es que el vestido es blanco. Pero así como en la vida los excesos son malos, a la hora vestir ocurre lo mismo. El caso es que la actriz Geena Davis se pasó con este vestido de los diseñadores Ruth Meyers y Bill Hargate, cuando asistió a los premios Óscar de 1992. ¡Ni pienses en imitarla!

4 Geena Davis 1992

Geena Davis en los Oscar de 1992.

 

5 Princesa indú

Se recogió las mangas para limpiar los pisos… Ah! No, es solo el vestido que Uma Thurman llevó a los premios, del diseñador Christian Lacroix, Haute-couture de inspiración en Tirol suizo. Se quedó con todo el tul. Piénsalo, un estilo tan despreocupado, sencillamente no es para una alfombra roja, sin contar que realmente el diseño la hacía ver mal.

Uma Thurman en los Oscar vistiendo una pieza Haute-Couture de Christina Lacroix.

Uma Thurman en los Oscar vistiendo una pieza Haute-Couture de Christina Lacroix

 

6 Descomposición en cuenta regresiva

Una irreconocible Juliette Lewis caminó de la mano de Brad Pitt en 1992, el caso es que era un vestido, unos guantes dorados, unas trencitas en el cebello, un collar de perlas extralarge, unas sandalias de medio tacón, unos pendientes… que en definitiva hacían un cuadro sumamente lúgubre en la imagen vital que siempre ha tenido esta actriz. Entonces sólo se salvó por ir del brazo de él.

Juliette Lewis en los Oscar de 1992, del brazo de Brad Pitt.

Juliette Lewis en los Oscar de 1992, del brazo de Brad Pitt.

 

7 A mí misma

¿Qué se le pasó por la cabeza a Kim Basinger para enfundarse en este vestido princesa con escote asimétrico y diseñado por ella misma? Así vistó para la entrega de los premios Óscar de 1990. Y pasó a la historia como el traje de princesa más avant-garde que ha existido. Pero no, no es bonito. ¿Vale? Incluso es un poco perturbador.

Kim Basinger en los premios Oscar de 1990.

Kim Basinger en los premios Oscar de 1990.

 

8 Olvidando la elegancia

¿De verdad creyó que era elegante esta elección? Pues no terminas de saber que es lo que quería lograr Demi Moore con este look imposible, compuesto por pantalones tipo biker y un vestido capa de terciopelo. Sin palabras.

Demi Moore en los Oscar de 1989.

Demi Moore en los Oscar de 1989.

 

9 Charleston

Ok, primero, la cintura de los vestidos flappers, va a la cadera, es inexistente. Entonces, no se entiende porque esta conjunto que uso la actriz Juliette Binoche para ir a los Oscar en 2001, tiene esa silueta entallada arriba del ombligo. Además, lo único que te ubica en la tendencia que trató de seguir, fue el cabello. En definitiva, ¿en qué estaba pensando?

Juliette BInoche en los Oscar de 2001.

Juliette BInoche en los Oscar de 2001.

 

10 Un tanto púrpura

Sabes que su primer éxito fue con el que Whoopi Goldberg, Púrpura, se hizo conocer; pero se excedió en ello cuando en 1993, apostó por el púrpura y el pistacho en este traje de capa en satén y pantalones en brocado. Otro: Sin comentarios.

Whoopi Goldberg en los Oscar de 1993.

Whoopi Goldberg en los Oscar de 1993.