Rojo en la cocina
El rojo, sobre todo en tonalidades cercanas al naranja, suele asociarse con la incitación al apetito, por lo que no es mala idea emplearlo en las cocinas.
El color en la arquitectura y decoración puede servir para favorecer, destacar, disimular y ocultar, así como para crear una sensación excitante o tranquilizante.
El color altera y embellece o, cuando es mal utilizado, puede trastornar, desacordar y hasta anular la mejor cualidad de los materiales más ricos.
En los estudios de psicología del color, se ha confirmado que el rojo eleva el pulso, la presión sanguínea y la frecuencia respiratoria.
En cuanto a sentimientos el color rojo representa el anhelo y todas las formas del apetito.
El rojo es el impulso, la voluntad vital.
El rojo es un color muy utilizado en los comedores, en la vajilla y mantelería, en azulejos, accesorios y cortinados, ya que se dice que realza las comidas.
Además, este color combina perfectamente con la mayoría de los materiales de los mobiliarios, como la madera y el metal.
