Seguramente, muchas de ustedes han tenido curiosidad en saber cómo luciría en su piel, su flor favorita o el nombre de sus padres.

Si esta idea ronda en tu cabeza, te recomendamos elijas algo que tenga significado para ti.

Dale un giro y no dejes que sea solo un diseño en tu piel. Busca relacionarlo con experiencias personales, con familiares queridos o con algo que te inspire.

Serás más feliz llevando en tu piel el rostro de tu bebé que el nombre de tu pareja. Aunque se amen y, probablemente duren muchísimos años juntos, nunca se sabe, mejor no arriesgarse.

Es una marca que te acompañará el resto de tu vida. Piénsalo bien y no lo tomes a la ligera.

Les dejo mi experiencia personal y recomendaciones…

En muchas ocasiones quise tatuarme, me gustaba alguna imagen y quería tenerla. Al cabo de unos meses, no lucía tan atractiva. Luego de conocer historias de ‘arrepentimiento-post tatuaje’, decidí esperar un poco y no dejarme llevar por una ‘moda’.

Quería algo especial y, cuando llegó el momento, lo supe.

Mi abuela murió y, por diferentes circunstancias, un poco de misticismo y sentimentalismo, elegimos un arte que nos haría recordarla por siempre.

Mi mamá, mi hermana, mi abuela y yo éramos y, seguimos siendo, muy unidas. Consultamos algunas ideas y adaptamos uno de los bocetos. Elegimos cuatro corazones, uno al lado del otro, tres rellenos y uno sin color; representando así a esa personita que, aunque está ausente, seguirá viva en nuestros recuerdos. Fue un tatuaje sencillo y de un tamaño estándar. Nos sentimos muy bien al poder llevarla plasmada en nuestra piel, del lado izquierdo, cerquita del corazón. Después de esta experiencia, ¿qué puedo sugerirles?

  1.  Documéntate. Estudia los posibles riesgos, proceso de sanación y cuidado especial.
  2. Acude con un profesional. Revisa su historial, busca recomendaciones, estudia sus trabajos y asegúrate de que domine el estilo que deseas (realismo, acuarela, geométricos).
  3. Pregunta TODO lo que se te ocurra. No dejes ninguna duda sin resolver.
  4. Haz que te muestren los implementos. La aguja debe estar nueva y sellada. Verifiquen las tintas y cualquier otro elemento a utilizar. La fecha debe mantenerse vigente.
  5. Evalúa al tatuador. Más allá de su conocimiento, debe inspirarte confianza, conversa con él, hazle caso a tu intuición y a lo que refleja como persona. Si de plano no te agrada, retírate del lugar.

Recuerda que tu comodidad, además de tu salud y bienestar, siempre serán la prioridad.

También vale la pena que revises el lugar del cuerpo donde quieres hacértelo. En muchos empleos existen restricciones para los tatuajes o perforaciones. Evalúa este ítem.

Si aún tienes dudas, ¡no te apresures! puedes probar con tatuajes temporales o de henna. Te darán tiempo para decidirte o de plano desistir.

Te dejamos un videíto: ¿continúan siendo los tatuajes un impedimento para encontrar trabajo?

Está muy interesante. ¡No te lo pierdas!