Uno de los deseos más comunes cuando se está por comenzar un nuevo año es mejorar la salud corporal y, específicamente, bajar de peso, o, mejor dicho, perder grasa, ante lo cual los gimnasios del país registran hasta un 40% de aumento de inscripciones en los meses de enero y febrero. Otras personas se inscriben para ganar masa muscular e incluso para reducir el estrés.

“Sin embargo, si no se toman las medidas adecuadas antes de comenzar a entrenar, la meta puede truncarse por alguna lesión, sobre todo cuando las personas tienen toda su vida sin hacer ejercicio y de pronto se ponen a entrenar fuerte, lo cual debe ser paulatino y guiado para que el proceso sea orgánico, aún cuando se esté retomando el reto de gimnasio y no se sea primerizo”, indicó el Dr. Carlos Suárez Ahedo, ortopedista especialista en cirugía de cadera y rodilla.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Salud, las lesiones más comunes por entrenamiento inadecuado son: distensiones musculares, esguinces, desgarres, fracturas, contusiones y lesiones del cartílago. Por ello, se declara que la atención durante la primera hora después de la lesión es fundamental, ya que su retardo puede afectar la recuperación del paciente.

 

3 errores ortopédicos que cometes al retomar el ejercicio en enero

Debido a esto, es importante no solo mantenerse conscientes del estado del cuerpo durante el entrenamiento y no forzarlo, sino también conocer cuáles son los tres errores ortopédicos más comunes a la hora de retomar el gimnasio en enero, con la finalidad de evitarlos y aplicar prácticas contrarias de prevención, de esta manera se puede sacar la máxima ventaja del entrenamiento.

Error 1: No utilizar la técnica correcta

“Una mala ejecución es la causa número uno de lesiones al entrenar, utilizar los aparatos de forma incorrecta y hacer mal determinadas posturas puede traer percances graves, además de que podrías estar esforzándote en vano, al no ejercitar los músculos de forma correcta o de forzar partes del cuerpo que no son el foco principal del ejercicio”, explicó el especialista.

Qué sí hacer: aprender la técnica de cada ejercicio con un profesional y utilizar los aparatos adecuadamente; si existen dudas, mejor preguntar a alguien con más experiencia las posturas correctas o el peso recomendado para alguien que retoma el ejercicio; de esta manera se evitan accidentes y lesiones en las rodillas y la espalda.

Errores ortopédicos

Errores ortopédicos

Error 2: No escuchar al cuerpo

Pasa que, por querer continuar y para ver “resultados más rápido”, se presionan ciertos músculos o se va más allá del límite personal. También puede pasar que exista una lesión leve y se ignore, pensando que es solo un dolor pasajero, lo cual puede tener graves consecuencias más tarde.

Qué sí hacer: “Dolor no es igual a avance, si sientes molestias mejor detente, examina la zona que te duele y pide ayuda, no muevas bruscamente el miembro o zona afectada. Aplica frío, eleva la zona y, si el dolor es leve, realiza ligeros estiramientos; sin embargo, si el dolor es intenso o se agrava al mínimo movimiento, lo mejor es consultar a un especialista a la brevedad. Recuerda que el sobreentrenamiento puede generar lesiones crónicas”, explicó Suárez Ahedo.

Gimnasio en enero

Gimnasio en enero

Error 3: No calentar

Otro error común es saltarse los estiramientos y calentamientos previos al esfuerzo físico, esto no solo puede traer lesiones graves, como desgarres y contracturas, también reduce el rendimiento de los músculos, al comenzar el entrenamiento en frío, y fuerza al corazón a acelerarse de golpe, lo cual puede causar mareos y fatiga al poco tiempo de comenzar a ejercitarse.

Qué sí hacer: Dedicar entre 5 y 10 minutos antes del entrenamiento a calentar y estirar los músculos. Estos pueden ser movimientos que simulan los ejercicios que se suelen hacer, pero con una intensidad mucho menor; luego, mover las articulaciones en círculos, enfatizando los hombros, las muñecas, las rodillas y los tobillos. También se pueden realizar cardio ligero y balanceos de piernas, como hacia adelante y hacia atrás; el punto es hacerlo suavemente y con paciencia.

Evitando estos errores, se reduce el riesgo de lesiones y se contribuye a rendir mejor durante el entrenamiento, así como a ejercitar adecuadamente los músculos sin lastimar las articulaciones.

“Finalmente, no olvides escuchar a tu cuerpo; con paciencia y perseverancia alcanzarás los resultados que deseas sin comprometer tu bienestar”, finalizó el Dr. Carlos Suárez Ahedo.

Salud femenina

Salud femenina

¡Auxilio! Mi cuerpo cree que todavía es Navidad

Admitámoslo: todas empezamos enero con una energía digna de atleta olímpica. Nos compramos el conjunto de licra más ajustado (ese que nos hace sentir como una superheroína de Marvel) y entramos al gimnasio con la determinación de quien va a conquistar el Everest. Pero, amigas, la realidad es que después de un diciembre a base de tamales, brindis y recalentados, nuestro cuerpo no entiende por qué, de repente, lo estamos obligando a subir escaleras que no llevan a ninguna parte.

El primer día es pura adrenalina. El segundo… el segundo es cuando descubres que tienes músculos en lugares que ni siquiera sabías que existían. Intentas sentarte en la oficina y emites un quejido que asusta a tus colegas; quieres cepillarte el pelo y parece que estás levantando una pesa de 50 kilos. Es el famoso «dolor del éxito», o como yo lo llamo: «la venganza de la rosca de reyes».

El error más grande no es comernos el postre, sino querer recuperar tres meses de sedentarismo en tres días. El Dr. Suárez Ahedo tiene razón: la técnica lo es todo. No hay nada menos glamuroso que salir del gimnasio en muletas por querer impresionar al instructor con un peso que claramente no dominamos.

Entrenar debe ser un acto de amor propio, no un castigo por lo que comimos en Navidad. Escucha a tu cuerpo: si te pide parar, para. Si te pide agua, dásela. Y si te pide un descanso, dáselo también. Al final, la meta no es solo entrar en esos jeans viejos, sino llegar a febrero sin una rodilla vendada. ¡Vamos paso a paso, que las pesas no se van a ningún lado!

Prevenir lesiones

Prevenir lesiones

Fuente: Dr. Carlos Suárez Ahedo, modificado por Mariel Gadaleta.


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