Salud femenina

Hablar de salud femenina implica cuestionar frases que muchas mujeres han escuchado por años: “es normal que duela”, “así son los cólicos” o “es por estrés”. Sin embargo, cuando el dolor pélvico, el dolor menstrual o la fatiga comienzan a interferir con la vida diaria, pueden ser señales de condiciones médicas que suelen pasar desapercibidas, lo cual resulta en un diagnóstico retrasado e interfiere con su tratamiento oportuno.

En este contexto, Bupa México, empresa de bienestar integral especializada en seguros de salud, comparte información clave para reconocer síntomas de alerta, saber cuándo acudir con un especialista y entender cómo un Seguro de Gastos Médicos puede ayudar en prevención, diagnóstico y tratamiento de estas condiciones.

  • Dolor pélvico crónico

Esta afección suele describirse como dolor en la zona baja del abdomen o la pelvis que dura más de seis meses, puede ser constante o intermitente y, en ocasiones, se relaciona con el ciclo menstrual.

En muchos casos es una condición multifactorial, es decir, que no siempre hay una sola causa. Además del dolor en sí, algunas mujeres también reportan molestia al estar mucho tiempo sentada o de pie, distención abdominal, náuseas o malestar digestivo y cambios de ánimo, entre otros. En términos clínicos, se ha descrito que la endometriosis y el síndrome de dolor vesical, entre otros padecimientos, aparecen con frecuencia en mujeres con dolor pélvico crónico.

¿Has sufrido algún dolor pélvico crónico?

  • Dolor menstrual incapacitante

El dolor menstrual es común, pero cuando se vuelve incapacitante; por ejemplo, te impide estudiar, trabajar, dormir o realizar actividades cotidianas, es importante acudir con un profesional. Esta afección no es rara, pues ocurre en 45% a 90% de adolescentes y mujeres en edad reproductiva y es una causa importante de inasistencia. Está tan normalizado que a pesar de que el 45% de las mujeres mexicanas se han ausentado de su trabajo durante horas a días debido al dolor, aun no existe una regulación nacional que otorga una licencia por este malestar.

En este sentido, es importante no solo identificar los límites habituales de las molestias, sino también saber cuándo acudir con un profesional.

Algunas señales de alerta incluyen el dolor que empeora con los meses o años, que aparece antes de que inicie el sangrado y no solo durante el primer día, sangrado abundante o irregular, falta de respuesta a las medidas habituales, etc. Así, entre las condiciones que pueden estar detrás de un dolor menstrual severo se encuentran la endometriosis, fibromas, adenomiosis o infecciones, por mencionar algunas.

  • Fatiga persistente

La fatiga puede tener múltiples causas como sueño insuficiente, estrés, salud mental y/o alteraciones hormonales, por ejemplo. No obstante, en salud femenina hay un punto clave: la anemia, que puede asociarse a deficiencia de hierro y presentarse con cansancio, debilidad, falta de concentración o palpitaciones. Asimismo, y en conexión con lo anterior, padecimientos como la endometriosis pueden cursar con sangrado menstrual abundante, lo cual puede contribuir a deficiencia de hierro y fatiga. Es vital prestar especial atención si la fatiga persistente se acompaña de sangrado menstrual muy abundante o prolongado, mareos frecuentes, falta de aire con esfuerzos leves, palidez o debilidad marcada y dolor pélvico severo.

Síntomas de alerta

En cualquiera de los casos expuestos, es importante no asumir que el dolor es normal o que se irá solo; hay que considerar una valoración médica si se presentan síntomas atípicos, inmediatos o intensos, así como fiebres, vómitos u otras afecciones.

En este sentido, contar con un Seguro de Gastos Médicos Mayores con cobertura nacional o incluso internacional, puede marcar la diferencia entre postergar un diagnóstico y atenderse a tiempo con médicos a nivel mundial; ya que algunos padecimientos pueden ir desde una consulta de especialidad y estudios, hasta la necesidad de cirugía y tratamientos de seguimiento.

Hay pólizas  que incluyen su propio ecosistema de salud digital Blua, y acceso a Blue Cross Blue Shield Global, la red médica más grande a nivel mundial con proveedores que ofrecen atención médica excepcional para sus planes globales, son una excelente opción.

La prevención no solo implica hacerse estudios de rutina, sino también de escuchar a tu cuerpo, registrar síntomas, ponerles nombre y buscar atención médica sin culpa, sin normalizarlo y con confianza.

Te invito a compartir este post a todas tus amigas y correr la voz de este interesante tema. Recuerda que Kena siempre estará en todas las tendencias ayudándote a tomar decisiones. Síguenos en nuestras redes sociales, y está al tanto de lo más top y actual.

Seguro de gastos médicos mayores

Fuente: Bupa, modificado por Mariel Gadaleta 


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