¿Alguna vez has sentido que estás atrapada en un ciclo sin fin con tus relaciones amorosas? Quizás te atraen personas que parecen emocionalmente indisponibles, o tal vez eres tú quien siente una necesidad abrumadora de seguridad constante. En la psicología moderna, la respuesta a estos patrones no se encuentra en la mala suerte, sino en nuestra infancia. Los estilos de apego son los mapas invisibles que trazamos en nuestros primeros años de vida y que definen cómo amamos, cómo confiamos y cómo nos alejamos en la edad adulta.
En Kena, sabemos que entender la terapia de apego no es solo un ejercicio intelectual, es una herramienta de liberación. Al comprender cómo la relación con tus cuidadores primarios moldeó tu cerebro emocional, puedes dejar de culparte por tus «fracasos» amorosos y empezar a construir vínculos desde la consciencia y la seguridad.

Estilos de apego
Qué es la teoría del apego y cómo nos marca
La teoría del apego fue desarrollada originalmente por John Bowlby y Mary Ainsworth, quienes descubrieron que la forma en que los padres responden a las necesidades de un bebé crea un modelo mental sobre qué esperar de los demás. Si tus padres fueron consistentes y afectuosos, es probable que desarrollaras un apego seguro. Sin embargo, si hubo inconsistencia, frialdad o sobreprotección, tu psicología pudo haber desarrollado mecanismos de defensa que hoy aplicas con tu pareja.
El problema es que estos mecanismos, que nos protegieron cuando éramos niñas, suelen ser los mismos que sabotean nuestra felicidad hoy. La psicología de pareja actual pone mucho énfasis en identificar estas «heridas de la infancia» para evitar que sigan dictando nuestro futuro sentimental.
En las reuniones de chicas, bajo copas y música relax siempre preguntan, ¿por que será que me gusta el chico malo? Y según mi psicóloga es porque ese tipo de hombres despiertan una quimica con todos los porblemas que vivimos de niñas, y esto lo confundimos con pasión o amor.

Apego ansioso
Los tres grandes estilos de apego en la vida adulta
Para que una relación funcione, es crucial saber desde qué lugar estamos operando. Aquí te explicamos los perfiles más comunes y cómo se manifiestan en tu día a día.
1. Apego ansioso: el miedo al abandono
Las personas con apego ansioso suelen estar hipervigilantes a cualquier cambio de humor en su pareja. Si él no contesta un mensaje rápido, la mente de una mujer con apego ansioso comienza a crear escenarios catastróficos.
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La herida. Probablemente hubo cuidadores inconsistentes; a veces estaban presentes y a veces no.
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En la pareja. Necesitas validación constante. Te vuelves complaciente por miedo a que se vayan y sueles «asfixiar» al otro sin querer, lo que irónicamente provoca el distanciamiento que tanto temes.
2. Apego evitativo: el miedo al compromiso
El evitativo valora la independencia por encima de todo. Cuando una relación comienza a ponerse seria o profunda, sienten una necesidad física de retroceder. Ven la vulnerabilidad como una debilidad.
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La herida. Padres que quizás invalidaron sus emociones o fueron muy distantes, enseñando al niño que «solo puede contar con él mismo».
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En la pareja. Pones muros. Saboteas la intimidad enfocándote en los defectos del otro o manteniendo una distancia emocional que deja a la pareja sintiéndose sola.
3. Apego seguro: el ideal de las relaciones sanas
Quienes tienen este estilo se sienten cómodos con la intimidad y no temen la soledad. Pueden comunicar sus necesidades sin miedo y confían en que su pareja estará ahí.
Muchas veces aceptamos una terapia de apego con el fin equivocado. Te explico, una terapia de apego no es para que por fin puedas conseguir al príncipe azul que solo existen en los cuentos de princesas, es para hacer un trabajo personal y poder determinar que tipo de amor o de apego estamos eligiendo en el momento determinado. ¿Es amor real o solo un reflejo de esa montaña rusa pasada que nos sigue acercando al caos y apego equivocado?
Google se llena de búsquedas sobre este tema porque es la combinación más común y dolorosa. El ansioso persigue y el evitativo huye. Cuanto más intenta el ansioso acercarse para calmar su miedo, más se encierra el evitativo para proteger su libertad.
Esta dinámica crea una adicción emocional. El ansioso confunde la ansiedad de la persecución con «amor intenso», y el evitativo confirma su creencia de que las relaciones son demandantes y agotadoras. Romper este ciclo requiere que ambos reconozcan su estilo y decidan trabajar en sus respuestas automáticas.

Apego evitativo
Cómo sanar tus relaciones a través de la consciencia
Sanar no significa borrar el pasado, sino aprender a no reaccionar desde la herida. Si te identificas con el apego ansioso o evitativo, aquí hay pasos prácticos para tu salud emocional:
Identifica tus «gatillos»
¿Qué situaciones te hacen querer huir o perseguir? Aprender a observar la emoción antes de actuar es fundamental. Si sientes ganas de reclamar por un mensaje no contestado, respira y reconoce: «Esto es mi apego ansioso hablando, no es la realidad».
Elige parejas con apego seguro
Si tiendes a la inseguridad, buscar a alguien que sea consistente y comunicativo es la mejor medicina. Aunque al principio te parezca «aburrido» (porque falta el drama al que estás acostumbrada), es el entorno donde realmente podrás florecer.
Comunicación transparente
En lugar de usar juegos mentales, prueba decir la verdad: «Siento un poco de miedo cuando te alejas, ¿podemos hablar de esto?». La vulnerabilidad es el antídoto contra el apego evitativo y el bálsamo para el ansioso.
En Kena estamos seguras que el conocerte a ti misma es el acto de amor propio más grande que te puedes demostrar. Y recuerda algo, no estas vacía, no estás en punto de quiebre, solo estás mirando todo desde una perspectiva que actualmente, ya no se valida.

Psicología de pareja
El papel de la terapia en la reconfiguración del apego
La terapia de apego es una de las inversiones más valiosas que una mujer puede hacer. A través de ella, se pueden «re-parentar» esas partes de nosotras que quedaron heridas. Al darte a ti misma la seguridad que no recibiste de niña, dejas de buscarla desesperadamente en figuras externas que no pueden dártela.
La plasticidad cerebral permite que, incluso siendo adultas, podamos adquirir un «apego seguro ganado». Esto significa que, con trabajo y consciencia, puedes cambiar tu forma de vincularte y atraer relaciones que te den paz en lugar de ansiedad.

Terapia de apego para evitar el miedo al compromiso,
Tú tienes el poder de cambiar tu historia
Tus estilos de apego explican tu pasado, pero no tienen por qué sentenciar tu futuro. La mujer actual tiene la ventaja de contar con información y herramientas psicológicas que generaciones anteriores no tuvieron. Entender por qué atraes a cierto tipo de personas es el primer paso para romper el hechizo y empezar a elegir desde la libertad y no desde la carencia.
Mereces un amor que se sienta como un refugio, no como un campo de batalla. Mereces una relación donde no tengas que mendigar atención ni esconder quién eres por miedo al rechazo. En Kena, te invitamos a mirar hacia adentro, a abrazar a tu niña interior y a decidir que, a partir de hoy, tus relaciones serán el reflejo de tu propia sanación.
El camino hacia un apego seguro es un viaje de valentía, pero los resultados —una vida llena de conexiones auténticas y estables— valen cada paso del proceso. ¡Empieza hoy mismo a reescribir tu historia de amor!
Este tema es un punto de quiebre para muchas de nosotras, ¿por qué?, aún satanizamos el hecho de necesitar ayuda profesional, pensamos en que podemos sola, nos aislamos para no generar choques de comentarios mal sanos, entre muchas otras cosas. Sin embargo, en Kena siempre vamos a promover la salud mental y lo importante y vital que es invertir en ella.

Salud emocional.
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