Aunque, aparentemente, la primavera llega con una hermosa y vibrante energía a nuestras vidas, no todo es color de rosa. Este cambio de estación puede ser un verdadero bajón para muchas mujeres que simplemente se sienten tristes, decaídas y apáticas.

Cuando escribía las últimas palabras de esta entrada pensé ¿Pero cualquier día me siento triste, decaída y apática? ¿Por qué en un cambio de estación tendría que ser distinto? Pues bien, resulta que la depresión durante los cambios de estación es real y la primavera no es la excepción.

Según el psicólogo de la Clínica Santa María en Colombia,  Raúl Carvajal, las fases depresivas se agudizan durante los ritmos estacionales. “Cerca de 30% de las personas que tienen depresión encuentran su origen en el comienzo del invierno o de la primavera. Esto es lo que se conoce como depresión estacional y se produce por el cambio de la luz solar”, apunta el informe de Santa María.

Cuando la depresión se repite en un paciente en muchas primaveras, entonces pasa a calificarse como depresión estacional. Aunque las más comunes ocurren en invierno, dejando en segundo lugar a las de primavera.

El doctor Retamal, por su parte, establece que “las depresiones siempre están determinadas por gran cantidad de causas, siendo la más importante la predisposición genética”. Es decir, personas que tienen historia familiar de depresiones. Si existen varios parientes afectados con enfermedades del ánimo, el cambio estacional estimula esa predisposición hereditaria y pone en marcha la depresión.

Pero también existen factores ambientales que, en menor medida, pueden incidir en una depresión estacional, como son los conflictos personales.

¿Cuáles son los síntomas?
“Los síntomas no son muy distintos a los de otras depresiones. Hay algunos un poco diferentes como la tendencia a comer más, sobre todo chocolates y dulces (carbohidratos), por lo que se percibe un aumento de peso y también una cierta tendencia a dormir más. Estas son molestias distintas a lo habitual, porque en las otras depresiones la gente come menos, duerme poco y baja de peso”, asegura el especialista.

Si te sientes identificada con este trastorno es importante que visites a un especialista en la salud mental para que comiences un tratamiento adecuado.

 

 

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