En un mundo donde el «bienestar» se ha convertido a menudo en un producto de consumo más, una mercancía empaquetada en rutinas de skincare costosas o retiros exclusivos, surge una voz potente y necesaria desde los territorios. Una voz que nos recuerda que el verdadero cuidado no es individual, sino colectivo, y que sus raíces son profundas, antiguas y resistentes. Esta voz se materializa en el “Recetario de saberes para los cuidados y el Buen Vivir”, una publicación fundamental del Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir (ILSB) que llega para cuestionar y enriquecer nuestra comprensión del autocuidado y la sanación.
Esta obra no es un libro de cocina convencional, aunque el formato de «recetario» sea una elección deliberada y simbólica. Es una cartografía de conocimientos vivos, una recopilación de prácticas curativas y sabidurías custodiadas y compartidas por mujeres jóvenes de pueblos indígenas y afrodescendientes de México. El proyecto nace de una convicción profunda y política: las labores de cuidado, históricamente impuestas a las mujeres, constituyen un acto de opresión cuando se realizan en condiciones de desigualdad y aislamiento. Frente a esto, el recetario propone una alternativa: el cuidado como un acto de resistencia, autonomía y conexión comunitaria.

Mujeres indígenas
Un tejido de voces y territorios
El recetario es el fruto de un intenso trabajo colectivo. Veintiún mujeres jóvenes, provenientes de una diversidad geográfica y cultural impresionante, unieron sus saberes. Estados como Campeche, Chiapas, Estado de México, Guerrero, Jalisco, Morelos, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Veracruz y Yucatán están representados en estas páginas. Estas jóvenes son egresadas del Curso de Alta Formación para el Liderazgo de Mujeres Jóvenes Indígenas y Afromexicanas del ILSB, un espacio que fortalece sus capacidades de incidencia y liderazgo desde sus propias identidades.
Las autoras pertenecen a los pueblos Mazahua, Wixarita, Ayuujk, Maya, Náhuatl, Ch’ol, Ñuu savi, Zapoteca, Tsotsil y afromexicano. Esta pluralidad garantiza que el contenido no sea homogéneo, sino un reflejo fiel de la riqueza y complejidad de los territorios que habitan. Cada «receta», cada práctica, está situada en un contexto específico, respondiendo a una historia, una geografía y una cosmovisión particular.
Al leer las páginas dedicadas a las limpias espirituales de la tradición Zapoteca, no pude evitar pensar en los rituales que mi propia abuela realizaba con hierbas del jardín. Aunque el contexto es distinto, la esencia es la misma: el reconocimiento de que el cuerpo y el espíritu no están separados, y que la sanación a menudo requiere reconectar con los elementos de la tierra. Este recetario nos invita a revalorar esos hilos invisibles que nos unen a nuestras ancestras y a sus formas de entender la salud.

Resistencia y autocuidado
Una declaración política y de justicia epistémica
El proceso creativo detrás de este libro es, en sí mismo, una declaración política. Hablamos de justicia epistémica, un concepto que suena complejo pero que en la práctica significa reconocer y validar conocimientos que históricamente han sido marginados o desvalorizados por las narrativas hegemónicas y occidentales. Las recetas recogidas aquí no son reliquias del pasado; son conocimiento vivo, situado y pulsante que cuestiona las formas convencionales en que la sociedad dominante entiende y practica el cuidado.
Un aspecto profundamente significativo es que algunas autoras eligieron escribir sus aportaciones en la lengua de los pueblos a los que pertenece la receta. Esto no es solo un gesto simbólico, sino un mensaje contundente: el conocimiento no reside únicamente en las lenguas dominantes. Al mantener la lengua original, se preserva la integridad y la profundidad del saber, reconociendo que el idioma es vehículo de identidad y cosmovisión. Es una forma de decir: «nuestros saberes tienen valor por sí mismos, en nuestras propias palabras».
Rosenda Maldonado, coordinadora del Programa de Mujeres Indígenas en el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir, explica la apuesta de la organización: “Desde el ILSB apostamos a que exista un mayor conocimiento crítico que reconozca los saberes de las mujeres indígenas y afromexicanas. Elegimos reunir estos saberes en forma de recetario debido a la necesidad de ir más allá de las formas convencionales al hablar sobre el cuidado. En este documento, las mujeres de los pueblos originarios, indígenas, afromexicanos y afroindígenas de diversos contextos comparten sus saberes y hablan desde sus cuerpos y territorios, donde los cuidados se viven como prácticas de resistencia y sanación colectiva”.

Cuidado colectivo descolonial
Un viaje por el cuidado del cuerpo y el espíritu
Este Recetario no tiene una forma única de leerse ni sigue una estructura secuencial rígida. Es un mapa para navegar según las necesidades del momento. Las personas lectoras pueden explorar el índice y elegir la práctica que les resuene, dependiendo de la situación física, emocional o espiritual que estén viviendo. El contenido es tan diverso como los territorios de donde emana.
Me detuve en la sección de meditaciones propuestas por las compañeras Mayas para recuperar la calma. En medio del caos de la vida urbana, sus palabras ofrecen un refugio, una pausa necesaria para respirar y reconectar con el centro. No son simples instrucciones, sino invitaciones a un viaje interior guiado por una sabiduría que entiende la paz no como la ausencia de conflicto, sino como un estado de equilibrio comunitario.
El libro propone meditaciones y reflexiones para recuperar la calma en momentos de ansiedad o dispersión. También incluye rituales físicos y limpias destinados a la purificación del cuerpo y el espíritu, prácticas que reconocen la interconexión entre nuestra salud integral y el entorno. Además, se presentan recetas que pueden replicar o adaptar en sus propios contextos, mientras que otras están diseñadas para cobrar sentido pleno solo en su tierra de origen, respetando la relación indisoluble entre el saber y el territorio.

Prácticas de sanación comunitaria
El legado ancestral para el bienestar colectivo
El recorrido por las páginas del “Recetario de saberes para los cuidados y el Buen Vivir” pretende ser un viaje transformador. Es una inmersión en el cuidado del cuerpo y el espíritu, guiado por un legado ancestral de saberes que, lejos de aislarnos, fortalecen el sentido comunitario. Cada receta es mucho más que una instrucción; es una forma de resistencia, un ejercicio de memoria viva para el bienestar colectivo.
Al cerrar el libro, queda una sensación de gratitud y responsabilidad. Gratitud hacia estas veintiún mujeres jóvenes por generosidad al compartir su herencia. Y responsabilidad para con nosotras mismas y nuestras comunidades, para repensar cómo nos cuidamos y a quiénes cuidamos. Este recetario nos desafía a construir redes de apoyo más sólidas y a reconocer que nuestro bienestar personal está intrínsecamente ligado al bienestar de quienes nos rodean y del territorio que habitamos.
En conclusión, esta obra del ILSB es una invitación necesaria para descolonizar nuestra mente y nuestras prácticas de cuidado. Nos ofrece herramientas valiosas, no para un consumo individualista, sino para tejer redes de sanación y resistencia colectiva, honrando la sabiduría de las mujeres indígenas y afromexicanas que, generación tras generación, han custodiado los secretos del Buen Vivir.

Saberes ancestrales mujeres indígenas
Fuente: ILSB, modificado por Mariel Gadaleta
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