La exMiss Mundo 1984 y actriz venezolana, Astrid Carolina Herrera, decidió convertirse en madre a los 50 años, de quien es ahora el centro de su vida: Miranda Carolina.

Años atrás, tomó la decisión de vitrificar sus óvulos y el 5 de junio de 2014 nació su mayor sueño hecho realidad, la pequeña Miranda Carolina, a quien ahora dedica su vida.

“En mis relaciones de pareja me daba cuenta de que el tiempo estaba pasando, no resultaban y no eran las idóneas para ser padres de mis hijos, por eso tomé la decisión de vitrificar mis óvulos, porque estaba convencida de que en algún momento quería ser madre. Cuando me vi llegando a los 38 años me dije: ‘Astrid, te toca producción independiente’. Yo no quise recurrir al banco de semen, porque ya tenía a una persona con quien había llegado a un acuerdo. En mi caso sé quién es el donante”.

Se hizo cuatro tratamientos sin resultados positivos. Entonces se puso en manos  del gineco-obstetra, Alfredo Martell, director de la primera unidad de reproducción humana en Venezuela, Fertilab.

“Yo siento que uno se redimensiona como mujer cuando eres madre y las cosas agarran su peso específico”

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-¿Qué sentiste cuando finalmente lo lograste?

-¡Ahhh no! Cuando me llegaron los resultados yo pasé por un proceso de incredulidad total. Es que cuando hice el último tratamiento me pasó un pequeño accidente y me caí, por lo cual pensé que no había funcionado, porque uno tiene que estar muy tranquila ese día y de reposo. Por eso, cuando me enviaron los resultados de los exámenes, me imaginé que no se había dado. Y cuando abrí el correo, algo predispuesta a que saliera negativo, pero vi que era positivo, pasé como 45 minutos releyendo y pensando que iba a cambiar el resultado. El único que se enteró ese mismo día fue mi médico Alfredo Martell y eso era que yo lloraba y él lloraba. Dos días después le conté a mi familia.

-¿Qué crees que te ayudó a concluir felizmente tu embarazo?

-Que yo siempre he sido una mujer con una vida sana y por eso mi cuerpo respondió bien. De hecho, a mí no me dio ni mareo, ni nauseas, tuve un embarazo feliz. Yo trabajé, hice teatro porque mi doctor me decía: “recuerda, tú estás embarazada, no estás enferma”.

La maternidad no se pelea con la mujer profesional. Muchas veces no quieren ser madres porque prefieren dedicarse a lo profesional, pero mi consejo realmente es que no le tengan miedo a los hijos. Yo siento que uno se redimensiona como mujer cuando eres madre y las cosas agarran su peso específico. También sé que es complicado, a veces es agobiante, pero les digo, sí se puede.

-¿Te das cuenta de la dimensión del mensaje que estabas dando?

-He recibido infinidad de mensajes de mujeres que me dicen: “si tú lo lograste, yo también puedo”, o me preguntan que con quién me hice el tratamiento. Aprovecho de ser una voz cantante y les digo que sí se puede, pero aclaro, no es fácil.

Madre por convicción

-¿Crees en lo que dicen de que por ser madre a mayor edad tienes menos fuerzas para sobrellevar la maternidad?

-Mi consejo es que tengan los hijos jóvenes, pero más allá de eso, yo creo que tienes que estar convencida de que quieres ser madre. Tiene que ver con las ganas, a la edad que sea. Si tienes la convicción a los 20 años, aprovecha la energía y ten tus hijos más joven, igual es si los quieres a los 30 o a los 40 o a los 50 años.

-Eres una mujer con ímpetu y hasta algo acelerada en tu paso y al hablar ¿Miranda te enseñó a ser más paciente?

-Paciente con ella, pero no con el resto de las cosas. Cuando ella se duerme tú me ves lavando, fregando, atendiendo a mi gata, yo solita. Antes podía postergar algunas cosas, pero todo lo que necesita Miranda debe estar al día y por eso me organizo mejor, aunque no te niego que a veces es agobiante, pero uno saca fuerzas.

La exMiss Mundo también reveló sus cuidados estéticos durante esta etapa:

  • Me colocaba cremas para prevenir las estrías en el cuerpo.
  • Siempre he sido muy cuidadosa con el sol.
  • Nunca me acuesto con maquillaje y tampoco lo hice en el embarazo.
  • No tuve problemas de caída del cabello, más bien se puso bello y las uñas me crecieron perfectas. La verdad, me sentía hermosa.
  • Era juiciosa con la alimentación y trataba de no comer mucho en la calle.
  • No fumo y eso me ayuda a conservar la piel, porque fumar la daña muchísimo.

 

Con información de saladeespera.com.ve