El Valle de Catrinas es un festival artístico nacido en el año 2021 en el Pueblo Mágico de Atlixco, que consiste en una galería al aire libre de catrinas monumentales de entre 5 y 8 metros de altura, elaboradas por artesanos cartoneros locales. Cada año, la temática cambia, pero el espíritu es el mismo: disfrutar la cultura y tradición del arte mexicano.

Atlixco (un pueblo reconocido por su gran producción de flores) ha visto pasar por sus calles y campos catrinas vestidas de oficios, héroes mexicanos y personajes icónicos de la cultura popular. Y ahora la edición 2026 hace un retorno a las raíces más arcaicas de la mexicanidad, con una temática basada en los Dioses Prehispánicos.

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Con un total de 27 catrinas (19 de ellas repartidas en diferentes puntos de Atlixco, y 8 de gira en otros estados de México y el mundo), este año, se retratan a gloriosas deidades como Ehécat: deidad del viento y una de las representaciones de Quetzalcóatl. Los mexicas creían que este dios soplaba las nubes para abrir camino a Tláloc, permitiendo que la lluvia cubriera los campos. En el Valle de Catrinas se representa de una forma casi fiel al Códice Borgia, con una mascara bucal roja en forma de pico de ave (que utiliza para soplar) y un imponente tocado de plumas. Está catrina se encuentra dando la bienvenida justo cruzando el Arco Conmemorativo de Atlixco.

En el Centro de Convenciones reside por debajo de un techo adornado de cempasuchitl, Tzinacantecuhtli, el Señor Murciélago; un Dios relacionado con las cuevas, la oscuridad y el inframundo. Con un aspecto lúgubre que funde partes humanas y animales, esta catrina posee alargadas orejas, filosos colmillos y garras que contrastan con el negro y rojo de sus huesos. Pero más allá de su intimidante presencia, también representa la renovación, la fertilidad y el renacimiento de la naturaleza.

Siguiendo el recorrido hacia el Centro Histórico de Atlixco, nos encontramos con Tonatiuh y Metzili

Tonatiuh, dios solar, se presenta sentado en su trono, con pintura corporal roja brillante y un penacho que alude a los intensos rayos del sol. Por su parte, Metzili, diosa de la luna y señora de la noche, se muestra blanca, brillante, con un conejo en la mano y una serpiente en su cabeza, recordando aquella vieja leyenda que explica los cráteres de la luna.

El recorrido sigue hacia la Avenida Hidalgo, en donde encontrarás a Macuilxóchitl, una deidad relacionada con los placeres mundanos, la danza, la sexualidad, la música y los cantos. Está catrina se presenta con un enorme penacho de plumas coloridas, una manta (símbolo de su nobleza), y unos huesos rojo intenso, que recuerdan a una de sus figuras arqueológicas representaciones más características: el “Ídolo Rojo”, encontrado en el Templo Mayor.

El Valle de Catrinas 2026 continua hacia las Escaleras Anchas, para llegar al Parque de la Soledad, donde se encuentra el imponente Ometéotl: Presencia de la dualidad y la doble energía. Su silueta representa la unidad de los opuestos: el hombre y la mujer, la vida y la muerte, la luz y la oscuridad, el padre y la madre… No es un Dios como tal, sino una divinidad compleja, dual y poderosa, que fundamenta la existencia de todo. Esta habita en Omeyocan, el lugar de la dualidad o el cielo trece, y su catrina demuestra justo eso: una silueta alta, dividida por la mitad, con un fuerte contraste que representa un todo.

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Más adelante, a unos cuantos minutos, en Solares Chicos, y con una vista impresionante al Cerro de San Miguel, se encuentra Xochipilli: Príncipe de las Flores, señor de las plantas medicinales y psicoactivas. Su presencia en el Valle de Catrinas se muestra sentado en posición de loto, mirando hacia el cielo y con pétalos rodeando su rostro, mientras sostiene con ambas manos dos hongos, enalteciendo su silueta con flores a su alrededor (producción icónica del Pueblo Mágico de Atlixco).

Caminando hacia el Panteón Municipal de Atlixco, se encuentra afuera, y de forma bien justificada, a Mictlantecuhtli: Dios de la Muerte, el inframundo y el Señor del Mictlán. Fue creado por Huitzilopochtli y Quetzalcóatl para equilibrar la existencia bajo la idea de que no se puede valorar la vida sin conocer la sombra… Esta catrina de aspecto místico y oscuro, posa, silenciosa, acompañada de un tecolote (mensajero del inframundo y ave de mal agüero) y un murciélago (acompañante de las almas para librar obstáculos para llegar al Mictlán).

Llegando al campo de cempasúchil

Durante las temporadas de octubre y noviembre, florece en Atlixco uno de los símbolos más importantes del Día de Muertos: El cempasúchil (flor de 20 pétalos), que con su brillante color y fresco aroma, guía a las almas en su retorno a la tierra para visitar a los vivos.

Llegando al campo de cempasúchil Durante las temporadas de octubre y noviembre, florece en Atlixco uno de los símbolos más importantes del Día de Muertos: El cempasúchil (flor de 20 pétalos), que con su brillante color y fresco aroma, guía a las almas en su retorno a la tierra para visitar a los vivos.

El Valle de Catrinas 2026 está marcado por un ambiente enigmático, misterioso y sabio, que hace renacer aquellas creencias olvidadas. No se trata de creer, sino de recordar nuestras raíces, reconectar con los ancestros y ser conscientes de que nuestro pasado siempre puede renacer a través del arte.

 

 

El Festival Valle de Catrinas

Es un espectáculo que en su sexta edición llenará de color al Pueblo Mágico de Atlixco, como preámbulo al Día de Muertos. Este 2026 la temática son los Dioses Prehispánicos, representados por 19 catrinas de entre 5 y 8 metros, elaboradas en cartonería por artesanos atlixquenses.

El recorrido “Catrinas Monumentales en Atlixco” es una escapada de 13 horas diseñada por Turitour y operadora Rehiletes, que parte de la Ciudad de México para llevarnos a un destino donde la historia y la tradición cobran vida, con una espectacular celebración de arte monumental en las calles y plazas de Atlixco, uno de los 12 hermosos Pueblos Mágicos del estado de Puebla. Esta experiencia cultural y recreativa es perfecta para quienes desean conectar con una de las tradiciones más representativas de México.

Es un recorrido que permite admirar piezas monumentales llenas de color, disfrutar un buffet de comida poblana y visitar el Centro Histórico con sus murales y arquitectura virreinal –así como tiempo libre para compras y tomar selfies inolvidables. “Catrinas Monumentales en Atlixco” celebra el talento de los artesanos y creadores locales, cuenta con acceso al Centro de Convenciones para la Exposición de Catrinas Monumentales, una visita al Cerro de San Miguel donde es posible apreciar panorámicas del valle y los viveros, además de las increíbles vistas del Volcán Popocatépetl que sólo Atlixco puede ofrecer.

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Esta experiencia de Turitour y Rehiletes, llena de simbolismo y riqueza cultural, es un preámbulo para el Día de Muertos –celebración única en el mundo– en un destino reconocido por su clima agradable. Incluye transportación en unidades panorámicas, coordinador de grupo, guía certificado y seguro de viajero. El recorrido “Catrinas Monumentales en Atlixco” tiene un calendario con nueve salidas desde la Ciudad de México, a partir del sábado 10 de Octubre.

Las fechas son: 10, 11, 17, 18, 24, 25 y 31 de Octubre, así como 1 y 2 de Noviembre. Los puntos para abordar son seis: Auditorio Nacional (7:00 horas), Ángel de la Independencia (7:10), Reforma 222 (07:15), Glorieta de Colón (07:20), Hemiciclo a Juárez (7:25) y Zócalo (7:30 horas). El costo por persona es de $1,499 MXN.

Cabe recordar que las catrinas monumentales son esculturas que rinden homenaje a lo icónica figura creada en el siglo XIX por el grabador y caricaturista José Guadalupe Posada, y consolidada décadas más tarde por el pintor Diego Rivera. La catrina es un símbolo cultural de México, que en Atlixco cobra vida gracias al ingenio y talento de los maestros cartoneros, que en esta ocasión han creado esculturas basadas en deidades de la cosmovisión prehispánica.



Mira este post: Las catrinas: crónica de una herencia cultural mexicana

 

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