El camino hacia el altar está lleno de emociones, risas y un sinfín de planes de boda que pueden absorber todo tu tiempo. Entre elegir el vestido ideal, probar los sabores del pastel y decidir el diseño de las invitaciones, es fácil olvidar que la boda es solo el evento inicial. Lo verdaderamente importante comienza al día siguiente, cuando las luces se apagan y arranca la vida compartida. Para construir un proyecto sólido, existen ciertos temas que hablar antes de la boda que no se pueden dejar al azar.
La comunicación en la pareja es el cimiento de cualquier relación duradera. Aunque hablar de dinero, de la familia política o de las expectativas personales puede parecer poco romántico en medio de la burbuja del compromiso, estas conversaciones son el mejor regalo que pueden hacerse. Conversar a tiempo evita malentendidos futuros y une más a los novios. A continuación, exploramos los cinco ejes fundamentales que debes poner sobre la mesa antes de dar el gran sí.

Temas que hablar antes de la boda
El manejo de las finanzas en pareja
El dinero suele ser uno de los motivos principales de fricción en los matrimonios si no se establece una estrategia clara desde el principio. No se trata solo de saber cuánto gana cada uno, sino de entender la filosofía financiera de tu compañero. ¿Es una persona ahorradora o prefiere disfrutar del dinero en el momento? ¿Cómo se dividirán los gastos del hogar?
Es fundamental definir si optarán por cuentas bancarias conjuntas, separadas o un modelo híbrido donde exista un fondo común para los gastos compartidos y libertad individual para los gustos personales. Hablar de deudas previas, metas de ahorro y prioridades de inversión les dará una tranquilidad invaluable.
El tema de educación para nuestros futuros hijos no fue opcional, de hecho fue una de las prioridades de nuestras conversaciones necesarias. Por ejemplo, él tenia en mente pagar el colegio con las tarjetas de crédito, mientras yo pretendía dejarlas exclusivamente para emergencias. Nos fuimos a nuestro café favorito y conversamos el tema, manteniendo responsabilidad y coherencia sin perder la independiencia financiera de ambos. Una tarjeta de él pagaba el colegio, y una tarjeta mia pagaba uniforme y útiles. Llegamos a un acuerdo bonito y maduro.

Comunicación en la pareja
Las expectativas sobre los hijos y la crianza
Este es un punto en el que no se pueden asumir las respuestas del otro. La pregunta obvia es si desean tener hijos o no, pero la conversación debe ir mucho más allá. Si la respuesta es afirmativa, es importante cuestionarse cuándo les gustaría empezar a buscar la familia y cuántos hijos desearían tener en un escenario ideal.
Asimismo, los métodos de crianza, la educación que les gustaría brindarles y cómo reaccionarían ante posibles problemas de fertilidad o adopción son aristas cruciales. Coincidir en los valores fundamentales que desean transmitirle a las futuras generaciones les ahorrará discusiones profundas en el futuro.
Este tema es inevitable. Desde antes de quedar embarazada ya estabamos planificando los nombres, y esto fue un deporte extremo. Él no quería los nombres que a mi me gustaban y VS. Decidimos hacer lo siguiente: el escogía tres nombres de niños y yo elegía el que más me gustaba. Del mismo modo, yo elegía tres nombres de niñas y él elegía el de su preferencia. ¡Pudimos elegir en sana paz y felices los dos!

Planes de boda
La relación con la familia política y los límites
Cuando te casas con alguien, de alguna manera también te integras a su sistema familiar. Establecer límites saludables con las familias de origen es vital para proteger la intimidad del nuevo hogar. Deben dialogar sobre la frecuencia de las visitas, cómo se organizarán para las fiestas navideñas o los cumpleaños y qué papel jugarán los padres de ambos en la toma de decisiones cotidianas.
El apoyo mutuo es clave. La regla de oro en el matrimonio feliz es que los problemas de la pareja se resuelven dentro de la pareja, sin permitir interferencias externas, por más buena intención que tengan los suegros o hermanos.
No es un secreto que el tema de las fiestas de fin de año son un dilema total, y en nuestro caso más, ya que nuestras familias viven en ciudades diferentes. Aquí es donde entra la importancia absoluta de conversar antes de la boda cómo nos dividiríamos para pasar estas fechas sin estrés. Llegamos a la conclusion que era mejor alternanos cada año de forma obligatoria y así poder disfrutar las fechas con toda la familia en equidad y sin problemas.

Matrimonio feliz
Las metas profesionales y el desarrollo personal
El matrimonio no significa renunciar a la individualidad ni a los sueños profesionales. Es vital conocer cuáles son las ambiciones de tu pareja a corto, mediano y largo plazo. ¿Hay planes de estudiar una maestría en el extranjero? ¿Existe el deseo de emprender un negocio propio que requiera invertir los ahorros familiares?
Apoyarse mutuamente en el crecimiento laboral requiere flexibilidad. Deben conversar sobre cómo equilibrar el tiempo de trabajo con el tiempo de calidad en pareja, y qué sacrificios estarían dispuestos a hacer si uno de los dos recibe una oferta de trabajo importante en otra ciudad o país.
Al empezar nuestros planes de boda, yo esta a punto de un ascenso, pero no cualquier ascenso, era el que habia soñado desde hace tiempo y requería viajar dos veces por mes. Tuvimos que sentarnos a planificar y conversar todos los panoramas posibles y las soluciones para poder vivir feliz nuestra vida de recién casados y poder organizarme con mis nuevas funciones laborales. Nuestro acuerdo fue, que los fines de semanas estaríamos totalmente desconectados al trabajo, ¡y eso lo resptamos!

Metas familiares
La intimidad, el afecto y los lenguajes del amor
La vida íntima y las demostraciones de afecto diario son el termómetro de la salud matrimonial. Es necesario hablar con honestidad sobre las necesidades de cada uno, la frecuencia de las relaciones y cómo mantener encendida la chispa cuando la rutina diaria intente absorberlos.
Aprender el lenguaje del amor de tu pareja (palabras de afirmación, tiempo de calidad, regalos, actos de servicio o contacto físico) les permitirá llenar el tanque emocional del otro de manera efectiva. La intimidad también incluye los espacios de soledad que cada uno necesita para recargar energías.
Un día descubrimos cosas nuevas uno del otro, y en empezó a descubrir que amo los actos de servicio, por ejemplo: yo le preparo el desayuno mientras sél arregla la mesa de forma romantica para comer junos. Caminar tomados de la mano y que una caricia inesperada me sorprenda. No te lo voy a negar, al principio sentía que era muy cursi para él, pero con el tiempo me di cuenta que él lo hacía de forma natural. Es la mejor muestra de amor que me dio en esta etapa.
Planificar estos temas que hablar antes de la boda les garantizará iniciar esta hermosa etapa con madurez, confianza y una complicidad indestructible. El amor es el motor, pero la comunicación clara es el mapa que los guiará hacia el éxito.
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Temas que hablar antes de la boda
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