La actriz y presentadora mexicana, Alejandra Maldonado, padece de Esclerosis Múltiple desde hace varios años, pero ha logrado salir adelante, con el apoyo de su hijo Alan, quien tiene diabetes infantil y, juntos, luchan por su salud.

«Cuando suceden estas cosas, por lo general, entras en depresión, pero gracias a Dios siento que él me tiene agarrada de sus manos, él me ha ayudado a llevar de la mano la enfermedad y aceptarla»

La artista de 54 años explicó los síntomas que sintió cuando apareció en su organismo la enfermedad. «Hay muchos síntomas y tipos de esclerosis, unos más avanzados que otros. Yo tuve visión doble, calambres e incontinencia urinaria. Fue muy duro, muy difícil, porque yo no sabía que esto era lo que iba a tener».

Frente a esta enfermedad degenerativa, Alejandra asegura que, aunque trató de ser fuerte, confiesa que cayó en depresión. «Cuando suceden estas cosas, por lo general, entras en depresión, pero gracias a Dios siento que él me tiene agarrada de sus manos, él me ha ayudado a llevar de la mano la enfermedad y aceptarla».

Pese a que la actriz ha controlado la enfermedad, que destruye células sanas del sistema nervioso, mantiene un estricto control con especialistas. «Por lo general voy cada seis meses por una resonancia magnética, aunque últimamente la alargo a un año. Trato de estar muy pendiente de mi salud, porque con esto no se juega».

«Ahora es cuando valoro las cosas, porque, generalmente cuando la gente está sana, no valora ni su propia vida, pero cuando te falta la salud, valoras todo y te das cuenta que es lo más importante. Siempre he creído que si tengo salud y trabajo, no hay nada más que me pueda hacer falta».

La fortaleza de Alejandra Maldonado se refleja también en la enfermedad que padece su hijo Alan, a quien le detectaron diabetes infantil. Pero la actriz no se doblega ante la situación y, por el contrario, enfrenta los problemas y sigue adelante.

La EM en México

En el Día Mundial de la Esclerosis Múltiple (EM), este miércoles 30 de mayo, expertos del Centro Médico Nacional del Siglo XXI, el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía y la Asociación de Pacientes Unidos Combatiendo la Esclerosis Múltiple se reunieron para analizar la situación de esta enfermedad en México. En este encuentro se discutió sobre el impacto que tiene  en la población, así como los tratamientos que existen actualmente para que los pacientes lleven una mejor calidad de vida.

Se estima que más de 20.000 personas en México viven con EM, la mayoría jóvenes entre 20 y 35 años, cuya calidad de vida se ve impactada negativamente por esta enfermedad.

La Esclerosis Múltiple es una enfermedad crónica del sistema nervioso central y es la primera causa de discapacidad no traumática en adultos jóvenes, que afecta a 2.5 millones de personas en el mundo.

La doctora Brenda Bertado, jefa de la Clínica de EM del CMN Siglo XXI, comentó que el diagnóstico de EM es difícil, dado que hay que considerar un gran número de padecimientos que cursan con síntomas similares a esta enfermedad.  Incluso, hay pacientes que tardan en diagnosticarse más de 10 años.

“Después de 10 a 15 años del diagnóstico, 80% de los pacientes tendrán algún tipo de discapacidad, como debilidad, hormigueos o adormecimiento de uno o más miembros o pérdida de agudeza visual, entre otros”.

Las principales manifestaciones clínicas de la EM son neuritis óptica que, de no ser tratada a tiempo, puede provocar ceguera, alteraciones motoras, así como pérdida gradual de la sensibilidad. Las comorbilidades en Esclerosis Múltiple pueden causar retraso en el diagnóstico de la enfermedad y progresión acelerada de la discapacidad, siendo las más comunes: depresión, ansiedad, hipertensión, diabetes e hiperlipidemia.

La EM es un padecimiento que puede ser controlado y “el objetivo de innovar en el tratamiento de la esclerosis es modificar y detener el avance de la enfermedad; evitar que los pacientes tengan recaídas y, en definitiva, evitar que la discapacidad frene la rutina diaria de los pacientes”, añadió la doctora Bertado.

Por su parte, la doctora Verónica Rivas, jefa de la Clínica de EM del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía,  dijo que “del total de diagnosticados con Esclerosis Múltiple en México, sólo entre 40%  y 50% tiene acceso a tratamiento en instituciones de Seguridad Social. Lo que hace necesario que el Gobierno asigne recursos para el tratamiento de estos pacientes en instituciones
públicas”.

En México existen muchos casos de EM que aún no son detectados. “Conocer la prevalencia e incidencia tiene importantes implicaciones económicas en la planificación y organización de los servicios de salud, ya que tiene alto impacto social y laboral,” añadió la doctora Rivas.

Luz María Ramírez, presidenta de Unidos Combatiendo la Esclerosis Múltiple, señaló que “es necesario sensibilizar sobre el impacto físico y emocional que este padecimiento tiene en la vida de quienes lo sufrimos, además de fortalecer los programas para la detección y atención de los diferentes tipos de Esclerosis Múltiple. La intención es sumar diversos actores de la sociedad que puedan apoyar a los pacientes diagnosticados con EM”.

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