¿Ataduras, amarres, cintas o lazos? Si alguna vez has incluido estos elementos en tus sesiones sexuales, seguramente sabrás que estás llevando a la práctica el estilo Bondage en tu relación. Si de plano no ubicas ni la palabra y no sabes de lo que te estoy hablando, sigue leyendo y entérate todo lo que implica y envuelve a este tema.

¡Ven para acá!

Para entender el Bondage, hay que empezar por definir qué es, pues bien, el Bondage es una práctica erótica basada en la inmovilización del cuerpo de una persona ya sea desnuda o vestida por medio de ataduras, ya sea total o algunas partes del cuerpo, a través de cuerdas, esposas, cintas o cualquier otro objeto que mantenga inmovilizada a la otra persona.

En Japón es conocida como Shibari, que significa “atadura”, empleando generalmente cuerdas de fibras naturales.

Las ataduras y amarres, son los protagonistas del Bondage. En algunas ocasiones, también se llega a vendar o tapar la boca de la persona. Esta práctica es usada en el sadomasoquismo, ya que el objetivo de ésta, es el placer que produce dominar totalmente a una persona, verla atada y totalmente a su disposición.

Si ya te espantaste o te alarmaste de leer que esta práctica lleva como regla atarse, ¡caaaalma!, las reglas del Bondage las ponen tú y tú pareja. Ambos deben de llegar a un acuerdo para practicarlo y respetar dicho acuerdo para que la experiencia resulte totalmente placentera para ambos. Tanto para el que domina, como para el que se deje dominar.

Como en todo existen reglas y sobre todo precauciones para llevar a cabo una práctica y el Bondage no es la excepción, a continuación te enlisto una serie de recomendaciones que debes de tomar en cuenta antes de lanzarte a llevar a cabo esta práctica, ¡chécalas!

Reglas y acuerdos

Primero que nada, antes de llevar a cabo cualquier práctica sexual, tienes que estar de acuerdo con tu pareja, jamás hagas algo en lo que no esté de acuerdo. Platíquenlo, lleguen a un acuerdo, debe de existir entre ustedes una relación sana, de respeto, para que ambos lleguen a un consenso y consentimiento para que todo fluya a la perfección cuando la lleven a cabo.

Recuerden platicar sus deseos, sus límites y alcances. Hasta dónde son capaces de llegar y aquello que no desean permitir. Preguntarse realmente qué es lo que quieren experimentar y tener todo claro, será sumamente importante antes de realizarlo.

Los ingredientes del Bondage

Una vez que llegaron a los acuerdos adecuados, necesitan “equiparse” con los elementos necesarios para llevar a cabo esta práctica. Para hacer (aún más) interesante su experiencia, pueden visitar una sex shop y buscar esposas, cadenas y todo aquello que a ambos les guste. Ahora bien, si es su primera experiencia Bondage y temen recurrir a elementos que creen que los lastimarán, pueden realizarla de manera ligera y “light”, entendamos que no por ser Bondage, tiene que ser una experiencia salvaje y peligrosa, pueden atarse con cintas, listones, mascadas o con alguna corbata para que todo sea más leve y suave, pero igual de excitante y placentero.

Jugando papeles

Sin duda, el placer del Bondage, es ver a la persona atada y ver que se rinda totalmente a la situación. Para muchas personas resulta totalmente excitante ver a su pareja ceder a sus dominios, no saber a dónde ir, no poder moverse, verlo indefenso o indefensa, etc. Deben de tener muy claros quien jugará el papel de dominador y dominante. Al tenerlos claro, vive tu personaje, siéntelo y sobre todo gózalo. Y por qué no, cambien de roles, esto hará más interesante el juego.

Reglas y recomendaciones

Para que nada se salga de control y no pase nada grave, toma en cuenta las siguientes recomendaciones antes de practicar el Bondage:

  • Por ningún motivo dejes sola a la persona atada, en cualquier momento puede pedir que la desamarres.
  • No realices esta práctica bajo el influjo de ninguna droga, sustancia o alcohol, necesitas estar en tus cinco sentidos para estar alerta a cualquier situación que se presente.
  • No pases ninguna cuerda u otro elemento por el cuello que llegue a lastimar o hasta asfixiar a la otra persona.
  • Ten a la mano unas tijeras por si necesitas liberar de manera inmediata a la persona atada.
  • No amarres con nudos “ciegos” a la otra persona.
  • Si la persona atada pide tomar agua, no negársela.
  • Busquen una palabra clave de seguridad, que ambos recuerden, puede ser cualquiera, como un color, una fruta o un animal, al decirla, automáticamente todo se debe de parar de inmediato.

¿Te llamó la atención? Pues toma en cuenta todo lo que leíste para que ambos gocen al máximo el Bondage. Hagan uso de su imaginación y descubran nuevas sensaciones. Recuerda que todo aquello que desees realizar sexualmente, siempre debe de ser de común acuerdo con tu pareja.

¡Mucha suerte!


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