Los cambios son tan naturales como la vida y hay relaciones o lazos que no están destinados a durar para siempre. No hay nada de malo con ello, ya que cada una de las personas que conocemos entran en nuestras vidas por una misión particular y cuando esta misión termina, ya sea en un mes, un año, o quizá en diez años, queda en nosotras una especie de lazo energético que es necesario tratar para liberarnos de esa energía y seguir adelante.

Soy Panterita, guía espiritual y a continuación te platico más sobre estos lazos espirituales y cómo puedes cortar los que te unen con parejas anteriores, a fin de vivir más en armonía con las bendiciones del presente.

Todos somos energía

Somos energía, por lo tanto, al relacionarnos con los demás, en mayor o menor intensidad, creamos estos lazos que pueden unirnos por amor, por karma o incluso por uniones sexuales. Cuando termina una relación de pareja y no dejamos ir, o queda en nosotras o nosotros un sentimiento de frustración, coraje o ira, estos sentimientos pueden contaminar el lazo y crear anclas energéticas que no nos permitan avanzar.

Cuando esto ocurre es fácil distinguirlo, porque se experimenta poca energía, mal humor, nostalgia, pensamientos negativos en torno a la persona o incluso hacia las relaciones en general y la sensación de que tenemos un asunto pendiente por resolver; si lo dejas correr, procederás a crear lazos kármicos, en los que la energía trata de decirte que tienes algo pendiente por aprender de tu ex pareja, y esa energía permanecerá hasta que decidas transmutarla y aprender dicha lección.

En casos extremos, es posible pasar este tipo de lazos kármicos a nuestros hijos, ya que se trata de lecciones que sí o sí debemos aprender y terminan afectando la energía de las personas con las que nos relacionamos a diario.

¿Qué ocurre cuando estos lazos son muy fuertes?

Por otro lado, existen casos en los que, cuando los lazos energéticos con ex parejas son muy poderosos, las personas experimentan conexiones psíquicas en las que uno puede sentir las emociones (positivas o negativas) del otro. Una manifestación de esto es cuando estás tranquila y contenta, y de pronto, aparentemente de la nada, sientes nostalgia, tristeza, coraje, etcétera. Esas emociones no son nuestras y para que esto no suceda es necesario cortar con estos lazos.

¿Y cómo se crean? Te preguntarás. Los lazos energéticos se crean con casi cualquier relación que iniciamos, intensificándose cuando se trata de relaciones estrechas, como en el caso de las relaciones padre-hijo, de pareja o incluso de amistad. Las emociones dan poder y refuerzan estos lazos, sin embargo, existe otro elemento muy importante que debes vigilar y esa es la palabra.

Sí, cuando le dices a alguien “te amaré por siempre”, “siempre estaré a tu lazo” o “nuestro lazo es eterno”, debes saber que estás creando conexiones profundas que en caso, por ejemplo de una ruptura, permanecerán vigentes y pueden impedir que ambas partes inicien una nueva relación o que no sean capaces de pasar página emocionalmente, por lo que resulta vital cuidar nuestras palabras y a quiénes se las dedicamos.

Recomendación

Pero no te preocupes, todo en esta vida tiene solución, y así como somos los creadores de estos lazos, también está en nuestro poder deshacerlos, solo necesitas intención positiva y visualización. Te recomiendo lo siguiente:

Medita unos minutos, relájate, suelta el estrés y cuando te sientas en paz, visualiza a esa persona, así como el lazo que los une. Distingue su color, su ancho, y cómo te hace sentir, pero trata de no identificarte con este sentimiento, solo obsérvalo y no juzgues. Teniéndolo bien presente, invoca tanto a tu Yo Superior como al Yo Superior de tu ex pareja, y pídeles que sanen ese vínculo, de manera que dejen de existir ataduras entre ambos. Luego, visualiza como ese lazo desaparece poco a poco y como ambos quedan en paz con su ex relación y con la vida. No te olvides de agradecer.

Para ese ejercicio no hay límite de tiempo, puedes dedicarle a la meditación el tiempo que consideres necesario, al tratarse de un proceso profundo y lleno de amor.

Por otro lado, te recomiendo también que antes de la meditación, reflexiones sobre las enseñanzas de la relación, ¿cambiaste? ¿Qué lección positiva te dejó sobre el amor o sobre ti misma? Quizás aprendiste a valorarte, a darte tiempo para ti misma, o prendiste a ser más empática con las necesidades y sentimientos de tu pareja. Cada pequeña cosa cuenta y te aseguro que no eres la misma persona que antes de la relación; identificado el aprendizaje, puedes proceder a la meditación.

El tip más importante

Finalmente, la clave final es aprender a dejar ir: es cierto, tal vez esa persona te hirió demasiado, tal vez tú lo hiciste y te sientes culpable, tal vez hiciste algo de lo que te arrepientes o que cambiarías, porque no representa quién eres. Lo importante con esto es aceptarlo, pero no clavarnos ahí, más bien dejarlo fluir y transmutar con la energía positiva del amor. Esto significa, perdonarnos y perdonar para ser capaces de dejar ir y eventualmente estar listas para empezar de nuevo, pero sin cargas energéticas negativas que lastren las relaciones futuras.

Como en todas las experiencias de la vida, la clave está en detectar nuestros errores, aprender de ellos y seguir adelante. La buena noticia es que el amor siempre nos da otra oportunidad para ser felices y entregarnos de verdad con la persona correcta.

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Panterita Roch

Conexiones cósmicas: el rol de cada persona en nuestra vida


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