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La Navidad es una época que se asocia con momentos de alegría, de compartir en familia, con amigos y con compañeros de trabajo, de reencuentros especiales, pero también puede resultar muy estresante, debido a las compras, las cenas, las decoraciones y, principalmente, por el gasto económico que todo esto representa.

A pesar del ambiente festivo, la Navidad se convierte en un esfuerzo extra y son muchos los profesionales que afirman que del estrés a la depresión no hay mucho camino.

Repasemos entonces los generadores de que sientas estrés navideño:

-Los gastos: Siempre tenemos una lista interminable de personas a las que regalar y eso implica visitar infinidad de tiendas y mucha, mucha gente por la calle. ¿Te suena conocido? Si comprar regalos es el principal causante de tu estrés navideño te recomendamos dos trucos infalibles:

  • No esperes al último momento. Planifica qué vas a comprar a cada persona e intenta ir directo.
  • Evita aglomeraciones y colas y haz tus compras por internet.

 -Los compromisos: Durante esta época surgen más planes de lo habitual, compromisos laborales o familiares que acentúan el estrés. Entonces, piensa en positivo, ponte límites y no intentes cumplir con todas la invitaciones.

-Los excesos con las comidas y bebidas: Muchas veces nos extralimitamos en degustar diversas preparaciones y bebidas en cada encuentro al que asistimos.

– Los encuentros familiares

– Los trasnochos

Los viajes: Hay muchas personas que tienen que desplazarse para pasar las vacaciones en un lugar diferente al habitual. A muchas puede causarle ansiedad viajar por avión o carretera.

Los gastos extra: Entre los regalos, las salidas, las cenas, etcétera, las navidades son un desembolso importante de dinero y algunas personas pueden sentir ansiedad por gastar demasiado o sin control.

Abandonar tu rutina: Cambian los horarios y las comidas. Apenas te queda tiempo para hacer deporte. Es normal que comas más de la cuenta o cosas que no sueles comer. Es una vez al año, sé flexible y no te sientas culpable, ¡aunque tampoco te pases! Ahora bien, encuentra el tiempo para seguir haciendo algo de ejercicio, aunque no sea en tu horario habitual o en tu gym de siempre.

Somos las mujeres trabajadoras las que llevamos casi todo el peso de estas actividades, porque debemos dedicarles tiempo y energía a buscar y comprar los regalos, a decorar la casa, preparar o comprar la comida, en fin, estar ¡pendientes de todo! Somos nosotras las que más nos estresamos en estas fechas, pues nos vemos obligadas a compaginar trabajo, las responsabilidades del hogar y cuidar de los hijos durante sus vacaciones más el esfuerzo extra en todos los campos.

Pero ¿qué podemos hacer para combatir el estrés navideño?

La mejor prevención del estrés es la organización. Lo mejor es planificar un presupuesto con lo que puedes o quieres gastar y dividirlo en regalos o en ocio… Por supuesto, puedes ser flexible, pero te ayudará a tener los gastos bajo control y sentirte más tranquilo.

– Recuerda que el objetivo es disfrutar, convierte las labores en algo placentero, adornar la casa o ir de compras tranquilamente, en definitiva integra las tareas como parte de la celebración.

– Delega en las personas que te rodean, no se trata de hacerlo todo para los demás, es natural no poder con todo, el día sigue teniendo 24 horas y seguro que si pides ayuda, tu familia se volcará en el proceso.

– Tómate un respiro cuando te sientas fatigado, prepara un té, siéntate un rato, ve la televisión y aprovecha para desconectar un poco.

– Levántate con tiempo suficiente para no ir «justo» y descansa un mínimo ocho horas.

– Planifícate un día para ti e invierte algo de dinero en tus caprichos.

-Aprovecha para buscar un espacio donde puedas hacer algo de ejercicio, cuidar tu dieta y realizar las tareas que te sean placenteras. Esto no significa excluir a los tuyos de tu espacio, pero sí hacer aquello que te sea grato.

– Comparte tus preocupaciones y pensamientos con los otros. No estás solo/a, siempre hay alguien que estará encantado de escuchar y de ser escuchado. Saca tiempo para tomar un café con los amigos.

– Finalmente, recuerda que las fechas navideñas son para disfrutar y que si a pesar de estos consejos tienes síntomas de malestar físico o mental, deberás de consultarlo con un especialista médico o psicólogo.

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