Con este calorón que nos tiene a todas buscando la sombra (y el ventilador más cercano), no solo el maquillaje está sufriendo; nuestro corazón también está haciendo horas extra. Descubre cómo proteger tu salud cardiovascular durante las olas de calor y por qué la hipertensión afecta de forma única a las mujeres actuales.
Sabemos que las altas temperaturas no solo nos ponen de malas o nos dejan el pelo con frizz, sino que son un reto real para nuestro cuerpo, especialmente si eres de las que batalla con la presión alta. Aquí te contamos por qué este clima es más que un simple «¡qué bochorno!» y cómo cuidar ese motorcito que te mantiene al cien.
Cuando el termómetro se eleva, el cuerpo activa mecanismos para regular su temperatura, como la dilatación de los vasos sanguíneos y la sudoración. Este proceso implica que el corazón trabaje más para mantener una adecuada circulación y equilibrio de líquidos, lo que puede provocar deshidratación, alteraciones en la presión arterial y mayor riesgo de complicaciones si no se toman precauciones.
En México, la hipertensión arterial es uno de los principales factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares, pues 1 de cada 4 habitantes tiene este padecimiento, reporta la Secretaría de Salud. Aunque puede permanecer silenciosa durante años, como lo refleja la estadística donde el 46% de los mexicanos desconoce que la tiene, las condiciones extremas como el calor intenso pueden desestabilizarla.
El Dr. Hugo Palafox, vicepresidente de Ciencia en Immunotec y experto en metabolismo humano, señala que “Las personas con hipertensión deben entender que el calor no es un factor menor. La deshidratación y la pérdida de electrolitos pueden alterar la presión arterial, por lo que es fundamental reforzar hábitos básicos de autocuidado y escuchar las señales del cuerpo”.

Salud cardiovascular
Recomendaciones de las que no se hablan (casi)
El especialista comparte algunas recomendaciones poco habladas para cuidar la salud cardiovascular en personas con hipertensión:
1. Regular la temperatura del hogar. El aire acondicionado es un excelente auxiliar para regular la temperatura del hogar, sin embargo, el choque térmico de las altas temperaturas en el exterior con el interior de la casa, puede provocar vasoconstricción repentina y alterar la presión arterial. Por lo que se debe regular estratégicamente, lo ideal es mantener una temperatura estable entre 24 y 26°C.
2. Cuidar la alimentación. Durante el calor, se suele consumir más alimentos procesados, botanas saladas o bebidas isotónicas sin supervisión. En personas con hipertensión, esto puede descompensar la presión arterial, no todas las bebidas deportivas son necesarias si no hay ejercicio intenso prolongado. Apoyarse de suplementos que puede ayudar a la salud cardiovascular y cerebral como OMEGA Gen V de Immunotec, potenciando la vitamina E y los omega-3.
.
3. Tomar agua conscientemente. Las recomendaciones son claras, beber por lo menos 1.5 litros de agua al día para cualquier persona, sin embargo, el problema ocurre cuando se hace cuando se tiene sed, muchas personas solo toman agua cuando sienten que están deshidratados. Indispensable evitar bebidas alcohólicas que favorecen la deshidratación y bebidas azucaradas que pueden llevar a retención de líquidos.
4. Cambiar horario de ejercicio físico. Uno de los mayores errores en esta temporada de calor es dejar de hacer ejercicio, se recomienda trasladar la actividad física a las primeras horas de la mañana o después del atardecer. Además, optar por actividades con menor carga cardiovascular como natación o caminatas en espacios ventilados.
5. Técnica de enfriamiento periférico: Aplicar compresas frías en muñecas, cuello y detrás de las rodillas ayuda a bajar la temperatura corporal sin forzar al corazón a trabajar más. Es una estrategia sencilla pero poco difundida.
Síntomas para acudir al médico. En personas con hipertensión, el calor puede provocar síntomas que suelen confundirse con cansancio normal, sin embargo existe una serie de signos de alerta que muchas veces se ignora. De presentarse se necesita acudir al médico lo más pronto posible.
.
- Dolor de cabeza persistente
- Hinchazón leve en piernas
- Fatiga intensa sin causa aparente
- Dolor en el pecho acompañado de sudoración fría
- Visión borrosa
“La invitación es clara: no esperar a que aparezcan síntomas. El calor puede ser un factor adicional de riesgo, pero con información, prevención y decisiones conscientes, es posible proteger el corazón y mantener la presión bajo control incluso en las temperaturas más altas.”, finalizó el Dr. Palafox.

Golpe de calor y presión arterial
El corazón bajo el sol: lo que las mujeres debemos saber
Cuidar nuestro «motorcito» no es solo cuestión de estética o de evitar el bochorno; para la mujer actual, que equilibra carreras, vida social y familia, la salud cardiovascular frente a las olas de calor es un acto de amor propio y supervivencia. Aunque la hipertensión suele pintarse con un rostro masculino, la realidad es que los cambios hormonales y el estilo de vida nos ponen en una posición particular frente al termómetro.
El factor hormonal: nuestro «termostato» único
Para quienes estamos en la etapa de la menopausia o perimenopausia, el calor ambiental no viene solo; se suma a los bochornos internos. Esta combinación no es solo incómoda, es estresante para el corazón. La fluctuación de estrógenos afecta la elasticidad de los vasos sanguíneos, lo que hace que nuestro cuerpo tarde más en reaccionar al calor extremo. Si a esto le sumamos el estrés diario, el corazón termina haciendo una «triple jornada».
La trampa del «multi-tasking» y la hidratación
Solemos ser las últimas en sentarnos a beber un vaso de agua. Priorizamos el café para aguantar la tarde o esa copa de vino para «desconectar», pero en plena ola de calor, el alcohol y el exceso de cafeína son enemigos silenciosos. Actúan como diuréticos, robándonos los electrolitos que el Dr. Palafox menciona como vitales.
Tip de oro: Si tu orina es oscura, tu corazón ya está sufriendo. No esperes a tener sed; la sed es el grito de auxilio de un cuerpo ya deshidratado.
El «cool down» emocional y físico
No subestimes el poder de las pausas. El calor eleva los niveles de cortisol (la hormona del estrés), lo que dispara la presión arterial. Adoptar la técnica de enfriamiento en puntos de pulso (muñecas y cuello) no es solo para refrescarte, es una señal directa a tu sistema nervioso para que baje las revoluciones.
Nuestro mejor accesorio no es el abanico, sino un baumanómetro en casa y la consciencia de que un corazón sano es el que nos permite seguir conquistando el mundo, incluso a 40 grados. ¡A cuidarse, que nos necesitamos al cien!
Te invito a compartir este post a todas tus amigas y correr la voz de este interesante tema. Recuerda que Kena siempre estará en todas las tendencias ayudándote a tomar decisiones. Síguenos en nuestras redes sociales, y está al tanto de lo más top y actual.

Hipertensión en mujeres
Fuente: : Immunotec, modificado por Mariel Gadaleta
Mira este post: Hipertensión pulmonar: la batalla por identificar de manera temprana los síntomas
Síguenos en redes sociales como @KENArevista:








