El famoso periodo mexicano Guadalupe-Reyes no solo trata de fiestas, brindis, cenas y reuniones, de regalar o recibir. En su lado obscuro deja emerger un sentimiento de angustia y vacío que nos provoca no tener llenadera y comportarnos desmedidos en muchas actividades. Eugenia Vega, psicoanalista para la Fundación Apta, nos comparte las razones de fondo y cómo hacerlo diferente para que sea una etapa sustanciosa y realmente alegre.

Se acercan esas fechas decembrinas donde no paramos de ir a todo tipo de compromisos donde se come y se toma mucho. Alguien, atinadamente, le nombró “Guadalupe-Reyes” por las fechas donde (más o menos) comienza y termina todo esta ola de compromisos y festejos.

¿Qué me pasa en el “Guadalupe-Reyes” que como y tomo más de lo normal? La respuesta puede variar, pero lo que nos “une” es que Navidad y Año Nuevo son fiestas que causan, si bien mucha felicidad para algunas personas, al mismo tiempo generan una sensación de angustia y tristeza; esto hace que necesitemos “calmar” estas emociones no permitidas en estas “alegres fiestas”, a través de comer y beber excesivamente.

Por otro lado, no solamente se come y bebe mucho, también se gasta demasiado. En esta temporada, regalos, compras, ropa nueva y detalles sólo provocan deudas y, aunque empieces a pagar en febrero a meses sin intereses, lo gastado ya nadie te lo quita.

En el trabajo, diciembre es casi mes muerto. Muchos procesos laborales se postergan hasta enero; pareciera que esta temporada es como un “break” de todo lo que “debemos ser” y nos dedicamos a darle “vuelo a la hilacha” en todos los sentidos.

Leyendo esto podrás pensar “bueno, ¿y?, así es”; y claro, así es. Lo que quiero proponerte en este artículo es que trates de detectar antes de vivir al 100% este “Guadalupe-Reyes” si estás angustiada, si te sientes sola, si te estás proponiendo que para el próximo diciembre seguro tus fiestas van a ser distintas (mejores). Porque se mueven muchas cosas en estas épocas y las tapamos o “anestesiamos” con lo permitido: excesos en comida, bebida y gasto de dinero. Y esto al final es un círculo vicioso donde en febrero tu angustia, tristeza o sensación de aislamiento seguirá, pero ya no hay un “break” socialmente permitido para que te escondas.

Aquí algunos tips para tener un Guadalupe-Reyes llevadero:

  • Piensa que es sólo un mes. No toda una vida. Viene enero, febrero, marzo, abril y todo el año donde no quieres estar con tus tarjetas a tope, donde también vas a querer viajar, salir a comer, ver amigos, estar con la familia, disfrutar a tu pareja, regalar cosas. Diciembre no es el único momento donde puedes demostrar amor, afecto y detalles.
  • Piensa que SÍ hay un mañana. La vida después del 6 de enero sigue; no comas, bebas ni gastes como si no hubiera mañana. Lo hay.
  • No tienes que ir a todos los compromisos. Pareciera que existe un decreto universal donde: “Si no ves a alguien en diciembre, no lo verás nunca; peor aún, no lo quieres ni te importa”. No te preocupes, puedes ver y organizar muchos eventos donde veas a la gente que quieres ver… todo el año.
  • Vigila tus momentos donde comes más, donde bebes más o donde compras de manera impulsiva. Es un buen ejercicio para trabajar con esas emociones que surgen en esta época decembrina, pero que están por ahí en tú ser y que en todo el año podrías trabajarlas y ponerles atención.
  • Disfruta de la gente y eventos a los que vayas. A veces, por cumplir, dejamos de disfrutar el objetivo de tanta cosa: estar con la gente que quieres. Platica, reencuéntrate, ríete, conoce, diviértete… ¡DISFRUTA!

 

 

Por: Eugenia Vega, psicoanalista para Fundación APTA

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