Llega la segunda temporada de El gran pastelero Bake Off México, el reality en el que distintas celebs se convierten en, eso, pasteleras y pasteleros, para ganar el título. 

¡Ya llega! El 14 de septiembre lo podremos ver en HBO Max y Discovery Home & Health y próximamente en TNT, pero, ¿quién estará esta temporada?

Angélica Vale regresa como conductora de este programa de concursos y junto a ella estarán en el jurado los chefs Paulina Abascal, Jesús Escalera y Poncho Cadena.

¿Quién está en la temporada 2 de Bake Off México?

Alberto del Río «El Patrón», Alicia Villareal, Diego Shoening, Polo Morín, Ángel Villamar «Antrax», Paco de Miguel, Paco Rueda, Chingu Amiga, Sylvia Pasquel, Priscila Arias, Gaby Rivero e Issabella Camil, son los nuevos participantes, quienes seguramente te harán emocionarte, al grado de querer probar por tu cuenta sus propuestas culinarias.

 
chinguamiga en Bake Off México
Imágenes: cortesía HBO Max

¡A platicar con dos pasteleros de Bake Off México!

Tuvimos la oportunidad de platicar con la gran Sylvia Pasquel y el actor Polo Morín. 

Sylvia Pasquel

¿Cómo llegaste y por qué aceptaste?

Ya me habían coqueteado varios programas de comida, pero lo que encuentro en este tipo de realitis es que dentro de la cocina hay una gran variedad de especies ue la verdad yo… no. Ni las cocinaría ni mucho menos las comería, la verdad sería un suplicio para mí tener que participar.

Entonces cuando me hablaron pensé: esto está más suave, aquí no tengo que matar una cucaracha o ningún gusano. Y realmente uno se mete ahí pensando que es como ir al súper y comprar una caja de pastel al que le agregas huevo, leche, mantequilla, lo revuelves y al horno. Claro que no es así. Te metes a clases de capacitación y te das cuenta de lo complejo que es todo esto de la pastelería.

La verdad una sale del reality valorando muchísimo lo que es ser un repostero. Todo es como un reloj, ¡todo lo tienes que pesar! La harina, la leche, el agua, todo lo tienes que pesar. El gramaje es muy importante, pero luego influye si lo batiste mucho, si lo batiste poco, si lo dejaste mucho o poco en el horno o en el refrigerador o en la congeladora. Luego se te descomponen las cosas, y estás siempre jugando contra un reloj.

Es muy estresante en algunos momentos porque hay cosas que salen mal pero no dependen de ti y por lo que toman la decisión los jueces de que ya no sigas en la competencia.

¿Cuál fue tu mayor reto? Además de estar contra reloj

La decoración, es lo más difícil. Digamos que en la pasta, puede haber falta de humedad y pequeños detalles, pero siempre es como un poco más accesible la técnica de hacer la masa. A parte de que en la decoración puedes pasar horas y repetir y repetir.

Uno ve el tema de la duya en Youtube y la pones así con onditas y bien fácil, hacen estrellitas y florecitas… ¡ahora ponte a hacerlo! Porque tiene que tener cierta presión y debes de saber dónde cortar la salida del merengue, elegir el piquito de la duya. La imaginación de que estés constantemente viendo decoraciones de pasteles para que tengas información para luego poder desarrollarla en tus pasteles.

¿Después de este reality show te quedaste con algún sabor que podrías hacerle a tus seres queridos?

Hay uno que me quedó muy rico, es muy laborioso pero me quedó muy rico. Pero, ¿sabes?. No sé qué tanto haría yo un pastel as . Para hacerlo de regalo sí, pero en mi vida diaria, no. ¿En qué lo apliqué? En hacerles galletas a mis perros.

¿Cómo fue la convivencia?

Fuimos una gran familia, nos llevamos muy bien. Yo era la mayorcita, yo era la tía de todos. Todos me decían tía. Nos empezamos a hacer una familia. Los chavos tenían un baile y una como porra y nosotras éramos las porristas de ellos. De repente cantábamos canciones de Diego, de Alicia Villareal, de un reality en el que salí yo y estaba de moda… Hicimos un gran equipo.

De hecho, todavía afuera, no te digo que nos vemos diario ni nada, pero sí nos mandamos mensajitos o nos comentamos en nuestras propias publicaciones. Sobre todo el Paco de Miguel conmigo. Isabella Camil también. Tenemos ese contacto fuera del reality.

Fue muy padre la convivencia. Es muy divertido el programa porque ves las diferentes personalidades. Gente de la que pensarías que no puede hacer un pastel, como Alberto del Río, el Patrón. Ver a ese luchador tan rudo, aguerrido, tan fuerte, hacer pasteles, hablar de su familia, llorar por sus hijitas. Es un hombre de 2 metros de mermelada de fresa.

Conocí a chicos que no pensé nunca conocer que son de la nueva era, como Ángel Villamara, Antrax. Que es muy bueno cocinando y decora muy bien. A Paco de Miguel que lo conocía de la tele pero no tenía el acercamiento. Chingu Amiga fue una verdadera sorpresa porque es una niñita muy inocente, muy cariñosa, te daba mucha ternura.

Priscila Arias que es una gran maquillista pero también una gran defensora de los derechos de las mujeres. Muy contenta con lo que hace y proclama que no nos juzguen a las mujeres ni por cómo nos vestimos, cómo nos pintamos, cómo hablamos, cómo nos vemos, Isabella Camil que es toda fashion, toda delicada, culta… Diego, Polito… la verdad fue muy bonito el trabajo.

Hubo mucha armonía y mucha diversión. Aprendimos mucho y esperamos que a la gente se divierta y le guste.

¡Y que apunten recetas! Paco Rueda hace unas mermeladas de no manches, pero la Chingu Amiga también tiene unas combinaciones muy exóticas que vienen de su país.

En una frase, ¿por qué hay que ver el El Gran Paselero Bake Off México?

Lo padre del streaming y plataformas es que puedes conocer a tu actor favorito en diferentes facetas, puedes verlo en una serie de sus pensó, o drama que en un reality. La diversidad de contenido que puedes crear es muy favorable y muy benéfico para el público y para uno. Porque aprenden a conocerte como individuo, porque tienes tus expertises y a veces no las tienes. Y también para que la gente se dé cuenta de que no tiene nada de malo no ser perfecto en todo.

Polo Morín

¿Cómo llegaste al proyecto y por qué aceptaste entrar a Bake Off México?

Me invitaron de HBO Max, yo ya había visto antes porque tengo amigos que estuvieron en la primera temporada, me la disfruté muchísimo. Y qué chistoso, creo que tengo un poder de decreto muy fuerte porque justo decía “Ojalá me invitaran a algo así”. Y pasó.

El momento en el que decidí fue que estaba comiendo con mis papás cuando me llamaron para platicarme del proyecto y colgué y mis papás me preguntaron qué es.

Siempre, antes de aceptar algún proyecto, lo platico con mi equipo de management, con mis amigos, con mis papás para ver qué opinan, ver pros contra. Y en cuanto les platiqué de esto se murieron de risa y me dijeron, “¿pero tú cómo si no sabes cocinar, jamás entrarías a eso? Y yo, “órale me están retando”. Entonces lo tomé como reto personal y profesional. Me picaron, ja. Me metieron el gusanito y pensé: me vale, yo voy a entrar y me va a ir bien.

Bake Off México en HBO Max

Yo había dicho en mil entrevistas antes, y estoy aterrado de que alguien las vaya a sacar, que nunca iba a participar en un reality. Y heme aquí, la verdad estoy muy contento. Ha sido personal y profesionalmente un cachetadón que me ha dado el universo para no juzgar cosas, para darme la oportunidad de conocer gente, de aprender y vivir cosas diferentes, y de crecer, sobre todo.

¿Qué tan retador fue, no saber cocinar y llegar a hornear? Porque no es lo mismo hacer unos huevos revueltos que un pastel y decorarlo

Para que me entiendas yo ni huevos revueltos, se me quemaban. Honestamente yo entré más que nada con el reto que me hicieron mis papás, pero entré de bandera caída, para ser honesto. Dije: “mira, me voy a divertir. Me va ir mal, que se rían de mí un ratito. Yo me río de mí un ratito.” Pero soy muy dedicado, así que luego luego empecé a estudiar, a ver videos de Youtube, tutoriales y tips, le pregunté a mil amigos que sí saben hacer eso tips y tal. Y de repente fue un reto porque llegué a la competencia y vi que todos tenían muchas ganas de ganar.

Fue una gran competencia sana. El nivel de competitividad estaba alto.

Yo pensé que todos lo íbamos a hacer fatal, somos celebridades. Pero empecé a ver las creaciones de mis compañeros y eran unas cosas de reposteros. Entonces se volvió un reto mucho más fuerte, mucho más profesional y terminó siendo una experiencia enriquecedora a muerte.

¿En qué te enriqueció más de participar en Bake Off México?

Es un elenco súper diverso de quien aprendí muchísimo. De repente la vida te da la oportunidad de estar sentado en una mesa con Sylvia Pasquel, Alicia Villarreal, Diego Shoening, Paco de Miguel, Isabella Camil, con el Patrón… y escuchar puntos de vista tan diferentes y llegar a un punto en común es espectacular.

Como sociedad, se pueden identificar con alguien. Está Antrax que es un gamer, está Priscila la Fatshionista que hace activismo de cuerpo que te cuentan sus experiencias. Es enriquecedor porque somos tan diferentes y terminamos conviviendo de manera muy linda. Y es una receta que cada quien la interpreta de manera diferente y le imprimimos cosas muy personales, así que pensarías que un pastel nos queda igual a todos pero nos queda súper diferente porque cada uno le imprime su personalidad y experiencias y a su cocina.

¿De dónde se te ocurrían tus recetas?

El programa se divide en la parte técnica, que ahí sí es tratar de replicar lo que hacen chefs, lo cuál es dificilísimo porque lo hace Paulina Abascal o Poncho Cadena o Jesús Escalera que son chefs top mundial y es una locura replicar algo de ellos.

La segunda parte es la creativa y ahí decidí que lo quería hacer súper personal. Así que agarré recetas que me dejó mi abuelita antes de morir o sabores que en la infancia me gustaban mucho. Cosas muy personales. Yo dije, de nada me va a servir, si es que llegara a ganar, haber copiado todo de Youtube o mis compañeros. Que Polo llegue al capítulo que sea pero por ser Polo. Postres que sean inspirados en artistas que yo admiro y así me inspiré en puras experiencias personales.

¿Cómo fue lidiar con los jueces? Paulina es la buena onda, ¿no? Te puedes sentir muy vulnerable porque es tu creación

Para mí no fue nada nuevo porque siento que llevo toda mi carrera así. Sí es duro porque estás directamente con personas que están juzgando tu trabajo, pero pues como actor siempre estás expuesto a esto.

Uno puede echarle muchas ganas a crear un personaje, estudiarlo y de repente al público no le gusta y, en redes sociales ahora que estamos en la época de la inmediatez, algo sale al aire y en literalmente segundos puedes recibir feedback. Les puede parecer terrible, que te ves mal, que lo hiciste mal. Incluso con tus compañeros actores, tu director… este es un trabajo en el que estás siendo juzgado todo el tiempo. Ya estoy muy acostumbrado y no me tomo las cosas personales. Lo tomo desde el profesionalismo, sé qué escoger qué tomo y qué no tomo, no desde el orgullo, pero sí sé que si me dicen que estoy gordo, eso no me afecta porque yo sé que es mi cuerpo.

Es lo mismo con los pasteles. Si uno viene de un lugar donde nunca lo había hecho, como era mi caso, pues hay que saber reconocer que evidentemente Paulina Abascal sabe más que yo y si me juzga algo el que tiene que aprender soy yo. Entonces sí son muy duros. En esta temporada Paulina no es la dulce, como juez es súper exigente. Me atrevería a decir que es la más exigente de la temporada dos de Bake Off México.

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