La ciberseguridad y el uso de la inteligencia artificial se posicionan entre los riesgos con mayor impacto a nivel global en los próximos diez años, de acuerdo con la más reciente edición del Future Risks Report. En México, estos riesgos ocupan el segundo y tercer lugar en la percepción de los expertos, solo por detrás del cambio climático.
El estudio elaborado por AXA en alianza con Ipsos revela que la acelerada transformación digital está redefiniendo el panorama de amenazas, incrementando la exposición de personas y organizaciones a entornos digitales cada vez más complejos. Esta tendencia es particularmente relevante en un contexto donde el uso de tecnologías digitales y herramientas de IA ya es parte de la vida cotidiana y los entornos laborales.

Prevención digital
México: riesgos cibernéticos
En México, el reporte destaca una creciente preocupación por los riesgos cibernéticos, en línea con la evolución del ecosistema digital del país. En los últimos años, el número de fraudes cibernéticos ha aumentado cerca de 40% respecto a 2018. Tan solo en 2024 se registraron alrededor de 6 millones de estafas en línea, con un impacto económico estimado en más de 20 mil millones de pesos.
Este escenario ayuda a explicar por qué, según el Future Risks Report, la ciberseguridad y los riesgos asociados a la inteligencia artificial no solo escalan posiciones en el ranking de los expertos, sino que también son percibidos como los que emergen con mayor rapidez y complejidad, amplificando su potencial impacto en personas, organizaciones y economías.
El reporte también evidencia un amplio consenso sobre la necesidad de anticipar y gestionar de manera integral los riesgos emergentes. Ocho de cada diez personas encuestadas consideran que las amenazas actuales están cada vez más interconectadas y requieren soluciones transversales de largo plazo. Además, nueve de cada diez creen que los desafíos futuros pueden evitarse total o parcialmente mediante acciones de prevención.
“Estos datos reflejan una preocupación creciente sobre cómo la adopción acelerada de nuevas tecnologías está modificando la exposición a riesgos digitales cada vez más complejos”, señaló Diego Méndez, vicepresidente de Autos y Daños en AXA México.
El directivo añadió que “la adopción de herramientas de inteligencia artificial debe ir acompañada de una gestión responsable del riesgo cibernético, fortaleciendo la protección de la información, la concientización de los usuarios y la capacidad de anticipación. El reto no está en frenar la innovación tecnológica, sino en comprender sus implicaciones y acompañar su desarrollo con estrategias de prevención que permitan aprovechar sus beneficios sin comprometer la seguridad de las personas y las organizaciones”.

Inteligencia artificial
Vulnerabilidad digital y algoritmos: el nuevo frente de la ciberseguridad para la mujer actual
La transformación digital ya no es una promesa de futuro; es el tejido invisible que sostiene nuestro día a día. Desde la gestión de nuestras finanzas y el crecimiento de emprendimientos propios en redes sociales, hasta la organización del hogar y el uso de herramientas de Inteligencia Artificial (IA) para optimizar el trabajo, las mujeres actuales lideramos una adopción tecnológica sin precedentes. Sin embargo, esta inmersión acelerada trae consigo un reverso complejo.
Según la más reciente edición del Future Risks Report desarrollado por AXA en alianza con Ipsos, la ciberseguridad y los riesgos asociados a la IA se posicionan hoy como la segunda y tercera amenaza global con mayor impacto proyectado para la próxima década, superados únicamente por el cambio climático.
En un país como México, donde los fraudes cibernéticos han escalado casi un 40% en comparación con el año 2018, la vulnerabilidad en entornos digitales ha dejado de ser un problema técnico de las grandes corporaciones para convertirse en un desafío doméstico y profesional. Las estadísticas son frías pero alarmantes: tan solo en 2024 se registraron cerca de 6 millones de estafas en línea, acumulando un impacto económico superior a los 20 mil millones de pesos.

Fraudes cibernéticos y prevención digital
Detrás de estas cifras hay historias con rostro humano
muchas de las cuales corresponden a mujeres, jefas de familia y emprendedoras que ven vulnerada su privacidad, su patrimonio o la continuidad de sus proyectos comerciales.
¿Por qué este panorama exige una mirada con perspectiva de género? Las mujeres actuales interactuamos con la tecnología desde múltiples roles, lo que multiplica los puntos de contacto y, por ende, la exposición al riesgo.
Por un lado, la digitalización ha facilitado la flexibilidad laboral y el auge de las llamadas nenis o microempresarias digitales, quienes operan principalmente a través de mensajes instantáneos y transferencias electrónicas sin contar, en la mayoría de los casos, con infraestructura de seguridad robusta. Por otro lado, la proliferación de herramientas de IA generativa ha sofisticado amenazas como el phishing o la suplantación de identidad mediante deepfakes, técnicas que frecuentemente atentan contra la integridad moral y la seguridad financiera de las usuarias.

Riesgos digitales
Ante un entorno que avanza con tal rapidez y complejidad
La respuesta tradicional del miedo o el aislamiento digital resulta obsoleta. Como bien señala Diego Méndez, directivo de AXA México, el verdadero reto no radica en frenar la innovación tecnológica, sino en comprender sus implicaciones y robustecer nuestras estrategias de prevención. Para la mujer contemporánea, el empoderamiento ya no solo pasa por ocupar espacios o conquistar la autonomía económica; hoy en día, saber blindar nuestra identidad digital y la de nuestras organizaciones es un pilar fundamental de la resiliencia.
La prevención digital efectiva comienza con la concientización. Ocho de cada diez encuestados en el reporte coinciden en que las amenazas modernas están interconectadas y demandan soluciones integrales de largo plazo. Esto se traduce en acciones prácticas que debemos normalizar en nuestras rutinas: desde el uso estricto de gestores de contraseñas y la activación de la verificación de dos pasos en cada una de nuestras cuentas, hasta el escepticismo saludable frente a enlaces sospechosos o solicitudes inusuales de información financiera, incluso si simulan venir de contactos conocidos o entidades oficiales.
La Inteligencia Artificial no debe ser vista como el enemigo a batir, sino como una herramienta que exige un uso ético, crítico y sumamente responsable. Al educarnos sobre cómo operan estos algoritmos y aprender a identificar los sesgos o riesgos de privacidad que conllevan, tomamos el control de la narrativa tecnológica. El futuro digital pertenece a quienes sepan navegarlo con audacia pero también con cautela. Mitigar el riesgo cibernético no es una limitante para nuestra creatividad ni para nuestra productividad; al contrario, es la red de seguridad indispensable que nos permitirá seguir innovando, creando y liderando con total libertad en los próximos diez años.

Ciberseguridad
Fuente: Axa México, modificado por Mariel Gadaleta
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