La vida de adulto lleva consigo un abanico de responsabilidades, preocupaciones y estrés que hace que se dejen de lado ciertas habilidades que se aprenden desde pequeños. Es momento de aprender de ellos.

Sabemos que tener y desarrollar diferentes habilidades hoy en día es clave para crecer en la trayectoria profesional, por lo que adquirir nuevas y reaprender algunas otras siempre será útil, más aún en tiempos de competencia laboral cada vez mayor.

Foto: AllaSerebrina en Depositphoto

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Aprendamos de los niños y sus habilidades

Tomando esta info en cuenta, te compartimos cinco habilidades que todos los adultos pueden volver a aprender y aplicar a su vida laboral:

Curiosidad

Todas las personas somos curiosas de forma innata, sin embargo, a medida que crecemos perdemos esta necesidad natural de cuestionarnos todo lo que nos rodea. La curiosidad en el trabajo es una habilidad necesaria ya que te permite interesarte por lo que te rodea y profundizar; recuperar esta capacidad, adquirir nuevos conocimientos y buscar nueva información que te ayude a ver las cosas con «otros lentes».

Experimentar

 Para aprender se deben probar cosas nuevas, cometer errores y volver a intentarlo una y otra vez. En la niñez se permite, se alienta y se hace sin miedo a equivocarse, contrario a los adultos que dan más importancia a lo seguro, a lo que ha funcionado y a la estabilidad de lo conocido. Sin embargo, esto puede ser una limitante para innovar.

Perder el ‘miedo al fracaso’, y sobre todo al qué dirán los otros, para desarrollar nuevas ideas y aplicar acciones diferentes es la mejor manera de encontrar soluciones y oportunidades; aquí la premisa es que hacer lo mismo no siempre es lo mejor.

Tenacidad

 Los niños suelen insistir y no desistir cuando quieren algo.  En consecuencia, se esfuerzan en el propio proceso. En cambio, los adultos pueden darse por vencidos cuando las cosas se complican o escuchan varias negativas a sus propósitos. Para volver a aprender esta habilidad, hay que ser persistente y buscar soluciones alternativas para no rendirse y mantener el entusiasmo en cualquier tarea que se realice.

Creatividad

Si bien los niños aprenden a seguir instrucciones, su inocencia les lleva a buscar formas de hacer las cosas de otra manera. Y muchas veces consiguen descubrir caminos alternativos que no estaban previamente establecidos. Por eso, olvidar por un tiempo lo establecido e imaginar sin miedos ni prejuicios es una habilidad que hay que recuperar en la vida profesional, es decir, pensar fuera de la caja.

 Aprendizaje a través del juego

La mejor manera que tienen los niños para aprender es a través del juego, les aporta beneficios como el forjar vínculos con otras personas, les enseña a compartir, negociar y resolver conflictos. Obtener conocimientos y destrezas mientras se juega es más divertido y los compromete más.

Como adultos no debería ser diferente, incluso en las compañías hoy en día se buscan nuevas formas de aprendizaje para sus colaboradores, hacerlo de forma divertida y lúdica puede traer consigo grandes beneficios a nivel personal y como organización.

Fuente: Udemy


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