La higiene menstrual es fundamental para prevenir infecciones y mantener una buena salud reproductiva. Cambiar regularmente los productos menstruales, como tampones o toallas sanitarias, ayuda a evitar la proliferación de bacterias y reduce el riesgo de infecciones en el área genital.

Además, una buena higiene menstrual contribuye al bienestar psicológico y físico de la mujer, promoviendo una experiencia más cómoda durante el ciclo menstrual.

¿Por qué hacerlo? 

  1. La acumulación de sangre y la presencia de humedad pueden crear un entorno propicio para el crecimiento de bacterias, lo que aumenta el riesgo de infecciones, como vaginosis bacteriana o infecciones por levaduras.
  2. El Síndrome de Shock Tóxico (TSS) es una afección rara pero grave. Puede ocurrir si se utilizan tampones de manera incorrecta o se dejan puestos durante demasiado tiempo. Cambiarlos con regularidad es esencial para prevenirlo.
  3. Sustituir los productos menstruales, evita molestias como irritación o malos olores, promoviendo una experiencia más cómoda.
  4. Evita complicaciones asociadas con infecciones, las cuales podrían afectar el sistema reproductivo.
  5.  Las menstruantes se sienten más seguras y cómodas durante su periodo, lo que se traduce en un impacto positivo en su autoestima y confianza.
  6. El uso responsable de productos menstruales, como opciones reutilizables, ayuda a reducir el impacto ambiental al disminuir la cantidad de desechos que terminan en vertederos.
¿Qué tal es tu higiene menstrual? Foto Jay Cee Unplash

¿Qué tal es tu higiene menstrual? Foto Jay Cee Unplash

Tres datos curiosos

  1. Esponjas menstruales históricas. En la antigüedad, las mujeres griegas y romanas utilizaban esponjas marinas como método de absorción durante la menstruación. Se fijaban a un cordón para facilitar la extracción y se volvían a utilizar después de lavarlas.
  2. Copa menstrual antigua. Aunque las copas menstruales han ganado popularidad en los últimos años, la idea de un dispositivo similar se remonta a la década de 1930. La actriz estadounidense Leona Chalmers patentó una copa menstrual similar a las actuales en 1937, pero su invención no se comercializó ampliamente en ese momento.
  3. Menstruación en el espacio. En 1983, la astronauta Sally Ride se convirtió en la primera mujer estadounidense en viajar al espacio. Durante su misión, los ingenieros no sabían cómo manejar la gestión de la menstruación en gravedad cero. Como solución, se le proporcionaron pañales espaciales de gran tamaño.

Es fundamental mantener una buena higiene menstrual, cambiando regularmente los productos y siguiendo prácticas adecuadas para prevenir complicaciones

Foto principal Natracare Unplash


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