Los diseñadores que las hacen bellas, las princesa que les dieron la fama. Juntos imponen tendencias

Todo artista busca el reconocimiento para lograr el éxito profesional, y más los diseñadores de moda, que una vez que han tocado puertas en las grandes firmas de haute couture, desean tener su firma personal. El detalle estriba en que, para lograrlo, primero necesitan que las consumidoras deseen su producto. Aquí entran las reinas y princesas, las mejores vitrinas de exhibición mundial.

Mira los diseñadores que visten a la realeza mundial:

 ¡El favorito de Doña Letizia! 

Una nueva reina y un nuevo estilo de vida en España gracias a los cambios económicos del país; sólo falta la sustancia X para que sea la “Súper combinación” de reina y diseñador. Sí, son Doña Letizia de España y Felipe Varela, el diseñador que está vistiendo a la reina desde mucho antes que fuera coronada. Como Carla Bruni con Bvlgari, la pareja que forman la reina y el diseñador ha conseguido la aceptación mundial, que considera a Doña Letizia como la soberana con mejor gusto de toda la realeza, por ello encabezan la lista.

Todo comenzó cuando Doña Elena los presentó, porque aunque se circuló el rumor de que quien lo hizo fue el mismo príncipe Felipe, ya que se conocían desde el colegio. La verdadera historia es que la introducción la hizo su cuñada, quien entonces vivía encima de la tienda de Valera en Ortega y Gasset. Ésta le pidió al diseñador que estuviera presente cuando su cuñada fuera a visitarla —por aquellos días, princesa de Asturias—. Una chaqueta de Varela fue lo primero que conquistó a Letizia, y como deseaba seguir el consejo de su suegra de confiar su estilo a una sola aguja que la identificara y entendiera, su decisión fue tomar a este hombre de talento nacional, incluso por las nuevas medidas económicas, para dar el ejemplo a sus súbditos y confiarle plenamente lo que vestiría en cada ocasión especial y evento social. ¡El sastre y la reina!

Leticia- Felipe Varela

Pero, ¿a quien no le gustó el hermoso traje blanco que llevo Letizia para la coronación de su esposo? Y tal vez muchos creerán que es el trabajo soñado de cualquier diseñador, pero como todo, con sus pro y sus contras, Varela también tiene que respetar el gusto de la reina, quien siempre mete su operadita nariz en todo lo que a su imagen personal respecta; por tanto los diseños que ella lleva son los trabajos más meticulosos de Felipe, y con razón: ¡Son los mejores y más imitados de la realeza!

Coronación de Felipe VI

No se puede negar la fortuna del diseñador. Ahora que tiene tantas consumidoras, es el objetivo de la prensa, que siempre desea saber con antelación qué usará la reina de España, también convertida en la muñeca decorativa de la nación.

Ahora Felipe se mudó a París con su esposo, pero como buen patriota, se mantiene fiel al comercio en su país, del que es líder consolidado.

Jan Taminiau en Holanda

Y se quedaron sin aliento, ¡claro que sí! El aura que trasmitía Máxima de Holanda cuando llego a la ceremonia de coronación de su esposo, era de una soberbia reina de hielo, con ese grandioso vestido de color azul Klein con aplicaciones de pedrería y cristales, a juego con una hermosa capa con hombreras altas. “Todavía estoy en una nube” comenta Jan Taminiau, el modisto predilecto de la reina de Holanda y autor de los dos vestidos que ella usó para ese día tan especial.

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A este par los mueve el orgullo patriótico, porque Jan es holandés, y lo que más lo motiva es formar parte de la historia de su nación. Dice que le tomó más de dos meses la confección de los vestidos, porque fueron dos trajes, el que llevó para la ceremonia de coronación y otro para la fiesta posterior, que se realizó en barco. Después de que recibió una llamada a principios de enero, en la que le informaron que tendría pronto dos encargos, y luego vio la noticia de la abdicación de la reina Beatriz, el diseñador comentó que no podía creer lo que se esperaba de él.

Hablando de su gusto, muchos dicen que se mantiene muy libre: le gustan los brillos, los diseños elaborados y las telas ricas y trabajadas, nada que ver con el estilo minimalista del diseño holandés. Tiene su taller en la localidad de Baambrugge, en el mismo corazón del país.

Pero la coronación no fue la primera vez que Máxima confiaba su vestimenta a la aguja de Taminiau, porque en otras ocasiones especiales también la había vestido, como el largo rojo y plateado de estampado a cuadros diagonal que usó en el casamiento de Guillermo de Luxemburgo. Además de que también hay una pieza muy célebre que usó la reina para inaugurar la Bienal de moda de Arnhem en 2009, que ahora muchas en su país desean adquirir; se trata de una chaqueta de tela de saco de correos en la que ha sustituido los colores de la bandera holandesa en el cinturón. ¡Viva la patria!

Él sabe hacer relucir la belleza suave de Máxima, pero lo que va a pasar a la historia serán los dos trajes que supo hacer para cada ocasión. Por ejemplo, confesó que el color azul fue la elección ideal al tomar en cuenta que el rey Guillermo Alejandro usaría la capa roja con blanco durante la investidura; entonces convirtió el traje de la reina en la pieza faltante dentro del palco real para representar la bandera de Holanda.

 

Jesper Hovring para Dinamarca

De este modisto danés muy poco se puede decir, porque de su personalidad poco se ha expuesto. Pero lo que todos sí saben es que Hovring es el favorito de la princesa Mary de Dinamarca, quien es reconocida por sus buenas elecciones cuando de vestir se trata. Holanes, drapeados o vestidos de pedrería bastan para encumbrarla en los top 10 de las mejor vestidas de gala.

Un ejemplo de ello es aquel hermoso vestido turquesa pastel que la princesa usó para la boda de Victoria de Suecia. Ni hablar del célebre vestido en azul con lentejuelas que llevó cuando recibió el Premio Bambi en Berlín. Pero el rojo es el que más armoniza con su tipología, como el que llevó para la coronación de Guillermo de Holanda. Todos de Jesper Hovring, su favorito y quien la hace lucir siempre elegante.

Marie de Dinamarca

 

Ida Sjöstedt en Suecia

Sumando más amor patriótico a esta enumeración, se agrega a la lista de las princesas que optan por un diseñador cabecera, a la princesa Sofía de Suecia. Como una fiebre que corre entre las royals, Sofía escogió a la diseñadora sueca Ida Sjöstedt para crear su vestido de boda, que gustó por su elegancia y suavidad, en contraste con el fuerte estilo personal de Sofía.

 Ida Sjostedt

Poco se sabe de la personalidad de esta artífice de piezas únicas, sólo que se ha labrado un lugar de reconocimiento entre sus colegas dentro del continente europeo, y ahora con mayor razón que viste a la princesa Sofía. Incluso el vestido que la esposa de Carlos Felipe de Suecia usó durante la entrega de los premios Nobel de 2014, era de Ida; un hermosa pieza de color marsala con amplia falda de tul. ¡Encanto de princesa!

 

Issa London en Inglaterra

Los diseños de esta brasileña ya eran usados por Madonna cuando empezaron a resonar gracias a la Duquesa de Cambridge, una relación que se hizo poderosa con el pasar del tiempo.

Cuando Issa London decidió mudarse de Nueva York a Londres para lograr su sueño, lo primero que hizo fue hacer buenas relaciones públicas, así que cuando oficializó su firma, a sus fiestas acudían las it girls londinenses, y en el front row de sus desfiles podían reconocerse caras familiares, como las de Poppy Delevingne o las hijas de Sarah Ferguson. Es más, sus vestidos ya había sido usados por Sharon Stone, Jennifer Hudson o Scarlett Johansson.

Issa London

Para describir su estilo, la diseñadora expresa que lo único que busca con sus prendas es que sirvan para mujeres como ella, que no se sienten conformes con sus figuras, así que suelen ser piezas sumamente funcionales, ideadas para esconder defectos y resaltar virtudes, características que recuerdan a los wrap dresses que encumbraron a Diane Von Fürstenberg.

Para que estas dos mujeres se conociera, apareció una hada madrina, que en nuestra era llamamos asesora de imagen. Fue Nikki Pennie, estilista de Hollywood, la que presentó la marca a la que entonces era novia del príncipe Guillermo. Luego vino la celebración del compromiso, y cuando Kate Middleton apareció con el anillo de Diana de Gales, en un hermoso vestido drapeado en la cintura de manga larga, la demanda que siguió ante la gran cantidad de consumidoras que buscaban hacerse con la misma prenda, abrumó terriblemente a Issa, quien tuvo que delegar la responsabilidad de la marca a una experta, Camilla Al Fayed, la hija del magnate de Harrod’s, amiga y clienta, quien decidió invertir y hacerse con el poder. Por eso, cuando Pippa Middleton acudió a una boda en Escocia con el mismo vestido en color frambuesa, a Issa ya no la tomó desprevenida, y supo afrontar la confección masiva de unidades.

Y aunque ya hoy la Duquesa de Cambridge prefiera vestir Alexander McQueen, nadie podrá quitarle nunca la etiqueta de “diseñadora de la princesa” a Issa. Pero, quién le diría que le ocurriría lo que a Catherine Walker, la misma diseñadora que convirtió a Lady Di en un icono de la moda.

 

Por: Lid Barrientos

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