Una pequeña y paradisiaca isla se ha convertido en el refugio favorito de estrellas y celebridades, desde Mick Jagger hasta el Príncipe Guillermo.

Hotel Grasshopper en Mustique.

Hotel Grasshopper en Mustique.

Si alguna vez has oído que existe un paraíso caribeño en el cual las personalidades más importantes del globo se reúnen para vacacionar y aislarse del mundanal ruido, posiblemente hayas escuchado sobre la isla de Mustique.

Este discreto edén insular es parte del conjunto de islas de San Vicente y las Granadinas, un país ubicado al norte de Venezuela y de la isla de Granada, en la cadena de las Antillas Menores del mar Caribe.

Su privilegiada localización explica sus famosas arenas blancas y prístinas aguas, las cuales comparte con muchas de las islas vecinas. Pero tiene una gran particularidad: Mustique es una isla privada con apenas 500 habitantes.

Bondades de la isla

Si alquilar una villa se te hace un poco cuesta arriba, hay opciones que resultan más amables para presupuestos menos boyantes. Mustique dispone de dos exclusivos hoteles. Por un lado está The Cotton House, instalación que pertenece a la misma compañía que maneja el turismo local. Por otro, está un acogedor alojamiento privado con apenas siete habitaciones llamado Firefly. Debes saber desde ya que –según la elección– una noche en Mustique ronda entre los 6000 y los 20 000 dólares.

Sea cual sea el lugar donde decidas quedarte a dormir, debes tener claro que lo mejor de Mustique está –definitivamente– fuera de las recámaras. Esta isla, fue famosa por sus sembradíos de caña de azúcar, ahora es reconocida por sus cristalinas playas y serenidad en cualquier rincón.

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Imperdibles
1- Tomarse un refrescante trago en Basil’s Bar, un rústico pub al borde del agua.
2- Paseos por el campo para disfrutar de los colibríes o por la playa para ver a las tortugas.
3- Travesías en yate para hacer pesca de altura y snorkelling entre los arrecifes de coral.
4- Disfrutar de una película en el cine local a cielo abierto.
5- Cabalgar a la orilla del mar.

Entrega completa en nuestra edición de agosto.

Por Roberto Rodríguez Mijares

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