
La amistad, la confianza y la paciencia son tres comportamientos que tenemos que cultivar desde que tus hijos están pequeños, para que cuando crezcan un poco más, se sientan seguros y puedan compartir contigo sus vivencias.
Por eso evita el rol de policía perenne y no lo agobies con tantas preguntas. ¡No lo interrogues! Espera que tu hijo adolescente lo cuente. En nuestro afán por saber cómo le fue en el colegio, qué tal se portó en las clases, cuáles son sus amigos y cómo se relaciona con ellos, terminamos perdiendo la paciencia y lo arrinconamos para finalmente, conseguir muy poca información.
Compartimos algunos consejos que los psicólogos proponen en esta etapa de la crianza.
Escucha a tu hijo adolescente
La mayoría de los adolescentes se quejan de que sus padres solo los reprenden y no los escuchan. Presta atención cuando expresan su punto de vista, míralo a los ojos y evita conversar con ellos cuando hagas otras tareas que te distraen. Sobre todo, no juzgues a priori sus acciones, trata de colocarte en su lugar y piensa como un amigo que francamente le dice cuando hay límites.
Comparte experiencias
La conversación no tiene que estar basada en «preguntas y respuestas». Puedes contarle cómo te fue tu día, qué dificultades encontraste, lo bueno y lo malo, crear una conversación en la que padre e hijo se involucren y se sientan en confianza.
No pierdas la paciencia
Conecta con lo que tu hijo adolescente te está contando y olvida por un instante el resto de tus tareas. Deja que hable, aunque tarde en expresar una idea.
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Negocia
Hay situaciones en las que tenemos que ser firmes y no se permiten negociaciones, como llegar tarde a casa, ir al colegio, cumplir con los deberes. Pero existen otras situaciones donde podemos brindarle independencia, como su estilo de vestir y peinar, vocabulario juvenil, etc.
Ríanse
Evita el drama, cultiva el buen humor para relajar tensiones. Ríanse a carcajadas cada vez que se pueda.
Para los psicólogos, la comunicación entre padres e hijos requiere menos rigidez. Evita las prácticas «policiales» y espera que tu hijo adolescente lo cuente.
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