Centla Energy considera que el esquema de contratos y asignaciones mixtas impulsado por la Secretaría de Energía (SENER) representa una oportunidad para incrementar la producción nacional mediante la recuperación del potencial de campos maduros.
De acuerdo con un análisis de Welligence Energy Analytics ii, 95 campos convencionales terrestres aportan conjuntamente más de 81,000 barriles diarios de petróleo crudo equivalente. Estos activos cuentan con pozos e instalaciones existentes cuyo potencial remanente puede aprovecharse mediante intervenciones, optimización de sistemas de producción y adecuaciones de infraestructura, sujeto a su evaluación técnica y económica.
Desde la perspectiva técnica de Centla Energy, la recuperación de producción en estos campos requiere integrar estudios de yacimientos, diagnóstico de pozos, análisis nodal y evaluación de sistemas artificiales de producción, junto con la rehabilitación de instalaciones superficiales. Esta estrategia puede reducir tiempos de ejecución y necesidades de inversión frente a nuevos desarrollos.
La rentabilidad depende de la integración pozo-superficie
Bajo este esquema, los operadores independientes pueden destinar inversiones a la rehabilitación de campos terrestres y al aprovechamiento de infraestructura existente, complementando los proyectos de desarrollo de Pemex y contribuyendo al incremento de la producción nacional.
La evaluación económica debe comparar la inversión de capital por barril recuperable adicional, los costos de operación y el perfil de producción de cada alternativa. En campos maduros, las reparaciones, la reactivación de pozos y la optimización del levantamiento artificial pueden resultar más eficientes que la perforación de nuevos pozos, siempre que exista potencial productivo técnicamente sustentado.
“El verdadero valor de los campos maduros se detona con modelos de operación diseñados específicamente para su escala”, afirma José Bosch, Director General de Centla Energy. “La fortaleza de quienes entran al mercado como operadores independientes radica en que tienen esquemas ágiles que suman producción al país y maximizan el rendimiento de instalaciones que ya son patrimonio energético de México”.

Sector energético México
Manejo del agua producida y protección ambiental
En numerosos campos maduros, el avance de la producción incrementa la proporción de agua asociada al petróleo. Su manejo requiere instalaciones de separación, tratamiento, almacenamiento y disposición o reinyección, dimensionadas de acuerdo con los volúmenes producidos y las características del fluido.
La reinyección de agua producida en formaciones autorizadas, cuando es técnica y regulatoriamente viable, permite gestionar estos volúmenes y reducir riesgos ambientales. Para proteger los cuerpos de agua dulce son indispensables la integridad de pozos y ductos, el control de fugas y el monitoreo continuo de las operaciones.
“En los campos terrestres, la viabilidad del negocio ya no depende únicamente del precio del crudo, sino de ganarse la permanencia en el territorio”, explica Bosch. “La disciplina técnica en superficie es lo que da certeza a las inversiones y garantiza que estos activos puedan operar de manera continua durante los próximos veinte años”.
En un entorno de disciplina de capital, los campos maduros ofrecen oportunidades de producción adicional mediante inversiones selectivas y una gestión integral de yacimientos, pozos e instalaciones. Su viabilidad depende de sustentar técnicamente los volúmenes recuperables, controlar los costos operativos y ejecutar las intervenciones con seguridad y responsabilidad ambiental.

Operadores independientes
Cómo la recuperación de campos maduros impulsa el futuro energético de México
La industria energética actual enfrenta el reto constante de mantener y elevar la producción de hidrocarburos de manera eficiente. En este escenario, el análisis de los campos maduros se ha convertido en una prioridad estratégica para optimizar los recursos existentes sin depender exclusivamente de desarrollos completamente nuevos. La integración de esquemas operativos ágiles permite dinamizar el sector y aprovechar la infraestructura ya disponible en beneficio del país.
El potencial oculto en los campos convencionales terrestres
Recuperar el potencial productivo de los yacimientos que llevan años en operación representa una alternativa viable para incrementar la oferta nacional de crudo. Diversos análisis del sector indican que existen numerosos campos convencionales terrestres que aportan volúmenes significativos de petróleo diario. Estos activos cuentan con pozos e infraestructura instalada cuyo rendimiento remanente puede aprovecharse a través de intervenciones técnicas específicas, optimización de sistemas y adecuaciones puntuales en las instalaciones, siempre sujetas a una rigurosa evaluación económica y de ingeniería.
Desde el punto de vista técnico, revitalizar la producción exige un enfoque multidisciplinario que combine estudios de yacimientos, diagnósticos de cada pozo, análisis nodal y evaluación de sistemas artificiales de producción, además de la rehabilitación de instalaciones superficiales. Esta metodología reduce de manera considerable los tiempos de ejecución y las necesidades de capital frente a la perforación de áreas vírgenes.
La rentabilidad y la gestión ambiental
Bajo un esquema de contratos y asignaciones mixtas, los operadores independientes canalizan inversiones hacia la rehabilitación de campos terrestres, complementando los proyectos estatales. Para que estas iniciativas sean sostenibles, la evaluación económica debe contrastar la inversión por cada barril recuperable adicional, los costos operativos y el perfil de producción esperado. En campos maduros, las reparaciones y la reactivación de pozos cerrados suelen ofrecer mayor eficiencia frente a la perforación de nuevos pozos, siempre con un respaldo técnico que confirme reservas recuperables.
A medida que un campo avanza en su ciclo de vida, aumenta la proporción de agua asociada al petróleo. Esto demanda una gestión rigurosa que incluye sistemas de separación, tratamiento y reinyección en formaciones autorizadas. Asimismo, para salvaguardar los cuerpos de agua dulce, resulta indispensable garantizar la integridad mecánica de pozos y ductos, mantener un control estricto de fugas y establecer un monitoreo continuo.
En el contexto actual, la viabilidad de los proyectos depende de lograr una convivencia armónica con el territorio. La disciplina técnica en superficie otorga certidumbre financiera y asegura que estos espacios operen de manera segura durante las próximas décadas.

Recuperación de hidrocarburos
Fuente: Centla Energy, modificado por Mariel Gadaleta
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