En este mes de reconocimiento a la población LBGTTTIQ+, desde mi trinchera me uno a hablar de este colectivo tan poco observado y de la salud sexual de mujeres que tienen sexo con mujeres, cualquiera que sea su preferencia.

Y es que generalmente este grupo de mujeres están expuestas a enfermedades de transmisión sexual, cáncer de mama, e incluso tienen más riesgo de enfermedades de origen emocional y/o psiquiátrico y tienen muy poca atención médica.

¿No vas al médico?

Por un lado, existe poca información acerca de la salud en mujeres lesbianas o bisexuales, y algunos médicos no ponen la atención debida a este colectivo. Y por el otro lado, un elevado porcentaje de las mujeres que tienen sexo con mujeres no han pisado nunca la consulta ginecológica por miedo al rechazo o porque creen que no lo necesitan e inclusive aluden a que las prácticas sexuales son privadas y nadie mas debería conocerlas (hasta que se tiene un problema) o porque creen que la atención ginecológica solo es para las heterosexuales.

Estadísticas preocupantes

Estadísticamente se reporta que tienen una mayor masa corporal en comparación con las mujeres heterosexuales, algunas de ellas con hábitos poco saludables: alto consumo de alcohol, tabaco e incluso drogas, poca regularidad o nula atención ginecológica. Y otro asunto de riesgo: la mayoría no se embaraza, por lo que su posibilidad de prevenir enfermedades de transmisión sexual es casi nula. También se reporta que pueden padecer mayor índice de depresión, ansiedad, trastornos bulímicos y hasta pensamientos e intentos de suicidio.

Los riesgos más comunes son Cáncer de mama/ cáncer cervicouterino por:

  1. Menos embarazos (los cambios hormonales por el embarazo tienen un efecto protector respecto al cáncer)
  2. Sobrepeso
  3. Alto consumo de alcohol y tabaquismo
  4. Infección por Virus de Papiloma Humano (detección muy pobre pues no acuden a revisiones ginecológicas)

¡Somos mujeres todas!

Es importante la revisión médica ginecológica para todas las mujeres, para revisar las medidas de protección contra enfermedades de transmisión sexual, para realizarse citologías (Papanicolaou), mamografías y ultrasonidos, y para revisar los factores de riesgo para otras enfermedades.

Además, las prácticas sexuales también tienen ciertos riesgos de enfermedades de transmisión sexual asociados:

  1. Cunnilingus: lamer o chupar los genitales de la compañera sexual
    • Riesgo: Enfermedades de transmisión sexual (Gonorrea y Sífilis)
    • Prevención: Cuadro de látex (condón masculino cortado a la mitad para formar un cuadro)
  2. Beso negro: lamer o chupar el ano de la compañera sexual
    • Riesgo: Enfermedades de transmisión sexual (Hepatitis A y B, Clamidia)
    • Prevención: Cuadro de látex (condón masculino cortado a la mitad para formar un cuadro)
  3. Tribadismo: Consiste en frotar los genitales, piernas, brazos, con la compañera sexual
    • Riesgo: Enfermedades de transmisión sexual (Condilomas)
    • Prevención: Cuadro de látex (condón masculino cortado a la mitad para formar un cuadro)
  4. Masturbación: Estimular los genitales de la compañera sexual
    • Riesgo: Enfermedades de transmisión sexual (Herpes)
    • Prevención: Cuadro de látex (condón masculino cortado a la mitad para formar un cuadro)
  5. Juguetes Sexuales: conseguir placer a través de vibradores, dildos, bolas chinas, todo lo que la imaginación invente y hacer intercambio inmediato.
    • Riesgo: Enfermedades de transmisión sexual (VIH) si ambas tienen alguna lesión interna. No es común pero puede suceder.
    • Prevención: Preservativo

Por último quiero decirte que “Cuidarse puede ser divertido”, que nunca pienses “que a mí nunca me va a pasar”. Hacer ejercicio y una dieta balanceada son los pilares para una vida sana; y, por favor, ¡VE A REVISIÓN GINECOLÓGICA!

 

 

Comparte tu opinión