Una pregunta recurrente que me hacen en la consulta es: ¿Qué estudio me puedo hacer para saber que soy fértil? Y, si les digo la verdad, la respuesta es algo difícil, pues no hay “un” estudio para saber si una mujer puede lograr un embarazo. Es un proceso de pareja, en el que varios factores (femeninos y masculinos) deben estar perfectamente alineados para poder lograr que una mujer pueda albergar una nueva vida en su útero.

Existen muchos mitos sobre el tema, y consisten en ideas cuya validez no se ha podido comprobar o, son creencias que los estudios sí han refutado y que, sin embargo, están tan arraigadas en mucha gente que continúan circulando como si fueran verdad. Hoy les vengo a platicar sobre estos mitos:

Lograr un embarazo es fácil

La verdad es que el proceso de concepción es bastante difícil, ¡imagínate que las mujeres solo podemos embarazarnos 12 días al año! (si es que ovulamos cada mes). A veces da ansiedad que tras abandonar los métodos anticonceptivos se logrará la concepción en los meses posteriores, inmediatamente. Se ha calculado que parejas con menos de 30 años de edad cada uno de sus integrantes, sin enfermedades previas y que mantienen relaciones sexuales regulares y no protegidas, la probabilidad de lograr un embarazo es de solo el 20-30% en cada ciclo ovulatorio.

Más relaciones sexuales, más posibilidades de embarazo

Al tener mayor cantidad de espermatozoides en vagina, en teoría nuestra posibilidad de lograr el embarazo aumento, sin embargo, esta es una verdad a medias. Los espermatozoides requieren de unas 24 hrs en los conductos deferentes para poder ser madurados y tener mayor capacidad fecundante. Un consejo es que si estás buscando embarazo, tengas relaciones sexuales un día sí y un día no, en tu periodo fértil, para poder tener espermatozoides maduros.

La edad de la mujer es importante, la del hombre no

De manera general, pensamos que al solo necesitar un solo espermatozoide de los millones que se tienen en cada eyaculación la edad del hombre no es problema, sin embargo, se ha descrito que a partir de los 39 años de edad la fertilidad de los varones se reduce una media de un 23% cada año. Y no sólo eso, sino que también se tiene mayor riesgo de tener alteraciones genéticas asociadas a la edad paterna.

La postura durante el acto sexual es importante

Esta es una de las creencias más arraigadas, que si tienes relaciones sexuales en tal fecha será niño o niña, o que si lo haces en cierta posición es más fácil lograr la fecundación. El consejo es que si estás buscando un embarazo tras la eyaculación de tu pareja dentro de tu vagina, te quedes recostada sobre la espalda con las piernas ligeramente levantadas, así el semen se quedará más tiempo dentro y podemos darle tiempo a los espermatozoides de ingresar a la cavidad uterina.

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Foto por: Melanie Brown

La Luna ayuda a quedar embarazada

¿Sabías que hay quienes atribuyen a la Luna poderes engendradores? Puede sonar raro, pero sí, hay mucha gente que cree que prestar atención a las fases de la Luna, el calendario lunar y otras cuestiones vinculadas con el satélite puede ayudarlas a lograr un embarazo. En realidad no tiene nada que ver. Es probable que en el origen de esta creencia se encuentre la proximidad entre las duraciones del ciclo lunar (29,53 días) y el ciclo menstrual de la mujer (unos 28 días), pero no hay más relación que esa.

Quienes ya han concebido no pueden tener problemas de fertilidad

En teoría, si ya te embarazaste una vez o tu pareja tiene hijos, pues ninguno tiene problema para lograr un embarazo, sin embargo, no es así. Existen dos tipos de infertilidad: la primaria, la de las parejas que tras un año de relaciones sexuales frecuentes sin métodos anticonceptivos no logran el embarazo, y la secundaria, la que afecta a parejas que han llegado al embarazo al menos en una ocasión pero que ahora no pueden volver a hacerlo.

De hecho, la infertilidad secundaria podría deberse a alguna complicación durante un embarazo previo o en el trabajo de parto (lesiones uterinas o pélvicas, obstrucción de las trompas de Falopio, endometriosis, etc.). Otra causa posible es el propio paso del tiempo, si en el momento de buscar el nuevo embarazo alguno de los miembros de la pareja, o ambos, ya han superado los 35 o, más aún, los 40 años.

La infertilidad es un problema psicológico

El estrés, como se ha señalado, resulta perjudicial durante la búsqueda del embarazo, pero no constituye en sí mismo una causa de infertilidad, como tampoco ningún otro problema psicológico. Las causas que impiden que una pareja logre el embarazo siempre son físicas, sin embargo, el estrés aumenta la liberación de cortisol y otras hormonas que puede interferir en algún proceso de la fecundación.

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