Guardar y proteger la información de tu empresa según las normas europeas ahora es mucho más sencillo. Ha llegado una nueva solución de almacenamiento que permite a las organizaciones mantener el control total de sus datos y soporte dentro de sus fronteras geográficas, facilitando el cumplimiento con las regulaciones locales de privacidad sin complicaciones.
A medida que las organizaciones modernizan sus entornos de TI y adoptan modelos operativos similares a los de la nube, los clientes de sectores regulados se enfrentan a una presión creciente para mantener los datos sensibles, el soporte y las operaciones dentro de unos límites geográficos definidos.
Para muchos clientes europeos, los requisitos de soberanía ya van más allá de la residencia de los datos e incluyen también el acceso operativo, la telemetría y la transparencia de los flujos de datos. Con NetApp Keystone Sovereign, determinados clientes europeos podrán responder mejor a estas exigencias.
“La soberanía de los datos se ha convertido en un requisito estratégico a medida que las organizaciones dejan de preguntarse únicamente dónde residen sus datos y empiezan a exigir un mayor control sobre las condiciones técnicas y operativas que los rigen”, afirma Ivan Iannaccone, vicepresidente y director general de Keystone en NetApp.
“Con NetApp Keystone Sovereign, ayudamos a determinados clientes europeos a responder a estas nuevas expectativas mediante controles adicionales en materia de ámbito regional, soporte, acceso y tratamiento de datos, diseñados para reforzar la confianza y mantener los datos críticos y el soporte dentro de unos límites geográficos definidos”.

Protección de datos
Garantías regionales y cumplimiento normativo
Esta propuesta busca responder a las exigencias de las organizaciones europeas que necesitan asegurar el control estricto sobre sus activos digitales. Para lograrlo, implementa salvaguardas en el ámbito regional, operativo y de soporte que garantizan que tanto la información como las tareas de mantenimiento permanezcan dentro de las fronteras territoriales establecidas. Entre sus principales características destacan:
- Residencia de los datos en Europa para los datos de clientes, registros, copias de seguridad y telemetría pertinentes, cuando corresponda.
- Soporte y vías de escalado con base en Europa.
- Procesos de acceso y gestión bajo control europeo.
- Documentación clara sobre telemetría, monitorización y flujos de datos.
- Estructuras contractuales y jurídicas que refuerzan los requisitos de soberanía.
“La soberanía de los datos se está convirtiendo en un requisito determinante para los clientes de mercados regulados, especialmente a medida que las organizaciones buscan modelos de consumo similares a los de la nube y que puedan satisfacer las exigencias regionales en materia de cumplimiento y control”, afirma Simon Robinson, analista jefe de Almacenamiento e Infraestructura de Datos en Omdia.
Las declaraciones de NetApp sobre ofertas aún no lanzadas y planes futuros tienen únicamente fines informativos, están sujetas a cambios sin previo aviso y no deben utilizarse como base para tomar decisiones de compra u otras decisiones. Dichas declaraciones no constituyen ningún tipo de compromiso, obligación, garantía o aval por parte de NetApp, ni en lo que respecta a la disponibilidad, la funcionalidad, los precios o los plazos.

Mujer ejecutiva y emprendedora
Soberanía digital: El nuevo superpoder de la mujer ejecutiva y emprendedora
En un mundo donde gestionamos nuestra vida profesional y personal a un solo clic, la protección de la información se ha transformado radicalmente. Ya no se trata únicamente de guardar archivos en una carpeta segura o de tener contraseñas complejas; hoy hablamos de soberanía de datos, un concepto que está revolucionando la forma en que las mujeres líderes, empresarias y creadoras manejan el activo más valioso de sus organizaciones: la información.
Para la mujer actual —que lidera equipos, emprende en entornos digitales o toma decisiones clave en sectores corporativos— la privacidad digital ha dejado de ser un asunto puramente técnico reservado al departamento de TI. La soberanía digital implica saber con exactitud bajo qué leyes se rigen nuestros datos, qué país guarda las copias de seguridad de nuestro negocio y quién tiene la llave de acceso a nuestros proyectos más confidenciales.
Cuando tu empresa o emprendimiento maneja datos de clientes, finanzas o estrategias de marca, asegurarte de que esa información no salga de un marco legal protector (como las normativas europeas de privacidad) es una ventaja competitiva determinante.
Soberanía tecnológica
Garantizar la soberanía tecnológica nos permite construir marcas éticas, confiables y resilientes. En un ecosistema empresarial donde la confianza del consumidor lo es todo, ofrecer la tranquilidad de que la información de tus usuarios está protegida bajo estándares estrictos se traduce en reputación y lealtad a largo plazo.
Además, entender estos temas empodera a las mujeres para participar activamente en la mesa de decisiones estratégicas sobre tecnología, rompiendo brechas de género en áreas donde históricamente la representación femenina ha sido menor.
Tomar el control de nuestra huella digital y exigir garantías sobre la gestión de nuestros archivos es, en última instancia, proteger el futuro, la libertad y la sostenibilidad de nuestros proyectos. La soberanía de datos no es una moda: es el nuevo pilar del liderazgo femenino en la era digital.

Soberanía digital
Fuente: NetApp, modifcado por Mariel Gadaleta
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