Siempre para ti

Cada vez que se festeja el día internacional de “algo”, honestamente, no sé qué decir. Sí, soy de esas que piensan que limitarnos a celebrar, valorar o abrazar ciertas condiciones una vez al año, nunca es suficiente, y que esas fechas especiales, ya sean producto de los medios de comunicación o de las comunidades internacionales, sólo deben servirnos como un recordatorio para seguir celebrando por siempre. Porque ser mujer no es una de esas cosas que suceden sólo el 8 de marzo. Día con día experimentamos lo que la biología nos dio y tenemos la suerte de apreciar el mundo que nuestro mismo género forjó, porque bien lo dice Gaby Morales en la columna de este mes: “Tal vez [esto] hoy suena obvio, cursi y hasta tonto, pero hace 50 años ser mujer era casi una carga social con muchas limitantes socioculturales y hasta políticas, y no tenemos ni la más pálida idea de lo que era ser mujer entonces y mucho menos antes”… pero sin duda, llevamos un buen recorrido, no hacia la igualdad —porque no queremos ser iguales, la belleza de la mujer radica precisamente en todo lo que la diferencia del género opuesto —, sino hacia el respeto, hacia el derecho de ser admiradas, y reconocidas, y amadas, y libres de elegir nuestro camino. Y aunque soy nueva en este título, no puedo dejar de sentir orgullo de pertenecer precisamente a la primera revista mexicana dedicada a la mujer, un medio que en su característica femenina también evoluciona y se convierte en un reflejo de todas y cada una de ustedes, que nos leen, que nos acompañan, y para quienes, mes con mes, trabajamos y celebramos el ser mujer. Porque en Kena cada mes es tuyo.

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