Autonomía corporal

Prudence llevó al Instituto Politécnico Nacional (IPN), Unidad Zacatenco, un encuentro que busca acercar a las nuevas generaciones información sobre salud sexual, prevención y autocuidado de una manera abierta, cercana y libre de estigmas. La cita tuvo lugar en el Auditorio Alejo Peralta, donde cerca de 900 estudiantes de la ESIME y medios de comunicación se reunieron para conversar sobre la importancia de vivir una sexualidad informada, libre y responsable.

Durante el encuentro, Alan Vera, Director de Mercadotecnia de Prudence y DKT LATAM Norte, compartió con la comunidad estudiantil parte del trabajo que realiza la organización en materia de salud sexual y reproductiva, así como algunas de las problemáticas que todavía hacen necesario impulsar conversaciones sobre prevención entre las juventudes. La sesión también permitió mostrar cómo Prudence, a través de la música, el entretenimiento y la cultura, busca transformar temas que históricamente han estado rodeados de tabúes en conversaciones más cercanas para las nuevas generaciones.

“Para Prudence es importante que las campañas no se queden únicamente en una pieza de comunicación. Queremos llevar estas conversaciones a los espacios donde están los jóvenes, escucharlos y acercarles información que les permita vivir su sexualidad con libertad, pero también con responsabilidad”, señaló Alan Vera, Director de Mercadotecnia de Prudence y DKT LATAM Norte.

Salud sexual

Salud sexual

Tomar decisiones informadas

Como parte de este recorrido, se presentó la campaña Rolling Stone x Prudence by Jay de la Cueva, una colaboración que une música, cultura y autocuidado bajo una premisa: disfrutar de la libertad también implica tomar decisiones informadas sobre la propia sexualidad.

“En mi casa nunca se habló de educación sexual y en la escuela mucho menos. Crecí en una época en la que hablar de estos temas todavía era un tabú, pero siempre tuve claro lo importante que era cuidar de mi salud sexual. Por eso, me emociona estar aquí y poder conectar con ustedes a través de algo que nos une, la música. Creo que es importante abrir estas conversaciones, informarnos y entender que podemos vivir nuestra sexualidad con libertad, pero también con responsabilidad. Al final, cuidarnos también es una forma de querernos”, compartió Jay de la Cueva.

Como uno de los momentos especiales del evento, Jay brindó a las y los asistentes una experiencia de ensayo abierto junto a sus músicos tocando canciones como Perdóname, Problemas con la ley, Desayuno Americano, Mil demonios, Gracias, acercando a la comunidad estudiantil a una faceta más íntima de su proceso musical. La experiencia permitió llevar el concepto de la campaña más allá de la conversación y conectar, a través de la música en vivo, con una audiencia joven en un espacio pensado para aprender, compartir y disfrutar.

La participación de Jay de la Cueva

Permitió llevar el mensaje de la campaña directamente a las nuevas generaciones, abriendo un espacio de diálogo con la comunidad universitaria sobre el uso del condón, la prevención de infecciones de transmisión sexual (ITS), el consentimiento y el autocuidado. Durante una sesión de preguntas y respuestas, las y los estudiantes pudieron conversar con Jay, y Alan Vera.

El encuentro en el IPN forma parte de una estrategia con la que Prudence busca acercarse a comunidades universitarias y generar espacios de conversación sobre salud sexual, utilizando nuevos lenguajes y referentes culturales capaces de conectar con estudiantes. En México DKT School, programa social de DKT México, se reporta que se impactaron 171,267 estudiantes universitarios quienes recibieron educación sexual en 2025. Por parte de la marca, junto a Rolling Stone y Jay de la Cueva, continuará llegando a universidades para demostrar que la educación sexual también puede hablarse desde la música, la cultura y el entretenimiento.

Educación sexual universitaria

Educación sexual universitaria

Más allá de la protección: la salud sexual como acto de autonomía femenina

Durante décadas, la narrativa en torno al cuidado sexual se transmitió a las mujeres desde la culpa, el miedo a las infecciones o la carga casi exclusiva de prevenir un embarazo no deseado. La información solía ser escasa, técnica y dictada dentro de un marco de tabúes. Hoy, en pleno panorama contemporáneo, la conversación ha dado un giro definitivo: cuidarse ya no se trata solo de prevención, sino de una afirmación contundente de independencia y soberanía sobre el propio cuerpo.

Para la mujer de hoy, hablar de autocuidado implica desmantelar ideas obsoletas y asumir el control activo de su bienestar físico y emocional. No se trata únicamente de contar con métodos de barrera tradicionales, sino de entender la diversidad de opciones que existen y exigir espacios donde el placer y la seguridad vayan de la mano. Un claro ejemplo de esta evolución es el uso y la difusión del condón femenino o interno. A diferencia de otros métodos que dependen de la disposición de la pareja, esta alternativa devuelve a la mujer el poder absoluto sobre su protección, garantizando una herramienta de barrera altamente efectiva frente a infecciones de transmisión sexual que ella misma puede decidir utilizar en cualquier momento.

Autonomía corporal

Autonomía corporal

Prevención moderna

Por otro lado, la prevención moderna exige derribar el mito de que los chequeos ginecológicos deben reservarse para cuando surge un síntoma o problema visible. El verdadero autocuidado preventivo incluye la realización periódica de estudios moleculares para la detección oportuna de virus como el VPH, el seguimiento de la microbiota vaginal y la atención prioritaria a la salud mental en relación con el disfrute pleno. La salud sexual femenina no empieza ni termina en la anticoncepción; abarca el conocimiento profundo de los ciclos hormonales, el reconocimiento del consentimiento entusiasta y continuo, y el derecho inalienable a decidir sobre el propio cuerpo sin juicio social.

Asimismo, las dinámicas de pareja han cambiado. La mujer actual no espera a que la otra persona asuma la responsabilidad de la salud compartida; inicia la conversación, establece límites claros y normaliza el uso de protección como un requisito no negociable de autocuidado y respeto mutuo. Acudir a revisiones, llevar consigo métodos de barrera o exigir pruebas de salud recientes antes de iniciar una vida íntima activa son conductas que demuestran madurez, autoestima y liderazgo personal.

La educación e información accesibles en espacios cotidianos permiten que las nuevas generaciones de mujeres crezcan sin las ataduras del estigma. Al transformar el cuidado en un hábito diario tan natural como la nutrición o el ejercicio, la mujer actual no solo protege su salud futura, sino que redefine el significado de la libertad: decidir con conocimiento, disfrutar sin culpas y ejercer un control pleno sobre su proyecto de vida. Cuidarse, en última instancia, es la manifestación más alta de amor propio y emancipación.

Salud reproductiva joven

Salud reproductiva joven

Fuente: Prudence, modificado por Mariel Gadaleta 


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