Sabemos muy bien las calamidades que nos hacen pasar los granitos en la espalda, bueno, realmente donde salgan nos hacen sufrir.

Una de las razones por las que estos temibles «mounstros» aparecen es porque los poros están cubiertos de impurezas o sucio, y por la grasa que produce naturalmente la piel. También contribuye a la aparición de granitos en la espalda tocarse con las manos sin lavar o tener el cabello largo, las grasas y la suciedad del mismo está constantemente rozando contra esa zona del cuerpo. No importa si te bañas todos los días, todo esto se acumulará, sobre todo en aquellas áreas de difícil acceso.

Hoy te ayudamos con estas increíbles recetas caseras para olvidarte del acné en tu espalda.

  1. Azúcar, miel y avena para exfoliar: una vez a la semana exfolia tu piel, haz de esto un hábito.
                Necesitarás:
    – 2 puños de azúcar
    – 2 cucharas de miel
    – 1 puño de avena
                Prepara:
    – Crea una pasta con los ingredientes anteriores, coloca en toda la espalda con movimientos circulares (también en hombros, brazos y pecho, si lo quieres).
    – Frota tu espalda con la mezcla sin lastimar la zona.
    – Deja por 5 minutos y lava con agua tibia.

    La avena tiene propiedades que alivian la inflamación y el azúcar elimina las células muertas

  2. Miel y vinagre para una mascarilla: es recomendable que la miel sea azucarada, si tienes la líquida colócala en la nevera.
                Necesitarás:
    – 1 cuchara de miel
    – 1 cuchara de vinagre de sidra de manzana
                Prepara:
    – Mezcla los dos ingredientes hasta que formes una pasta (que no quede ni muy líquida, ni muy espesa).
                Aplica:
    – Colócalo sobre tu espalda.
    – Déjalo reposar durante 15 minutos y luego lava con agua tibia.

    Lava muy bien tu espalda con jabón neutro antes de aplicar cualquier exfoliación

  3. Bicarbonato, limón, aloe vera y azúcar para una crema: el bicarbonato y el azúcar son increíbles exfoliantes. El limón desmancha y el aloe suaviza.
                Necesitarás:
    – Zumo de un limón
    – Tallo de aloe vera
    – 1 cuchara de bicarbonato
    – 1 cuchara de azúcar
                Prepara:
    – Extrae del tallo de aloe un poco de su savia.
    – Mezcla el bicarbonato, el azúcar y el zumo de limón.
                Aplica:
    – Lava y seca muy bien tu espalda, da golpecitos con la toalla en la zona para no frotar.
    – Coloca en tu piel y masajea en movimientos circulares durante 3 minutos.
    – Deja secar por 20 minutos y retira con agua tibia.

Si no llegas a la espalda utiliza esponjas de las que venden en las tiendas

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