Netlog

Durante el embarazo muchas cosas cambian, tienes pesadez en el cuerpo y las hormonas hacen de las suyas. Quizás tu sexualidad se vio empañada o, por el contrario, te sentías espléndida y tu libido no disminuyó. Ahora, la situación es otra, una vida depende de ti, estás agotada y tu hijo consume todo tu tiempo. ¿Cómo quedó tu sexualidad?

Nos dimos a la tarea de entrevistar a cinco mujeres como tú, madres, amas de casa y profesionales.

Aquí sus respuestas y recomendaciones.

Kena: ¿Tu sexualidad ha cambiado luego del nacimiento de tu bebé? ¿Mejoró o, por el contrario, se vio afectada?

 

Mi sexualidad sí cambió. Ahora es un poco más restringida por el factor tiempo. Debo organizarla de acuerdo con las necesidades de mi niño (tres años)”. – Junarmy Segovia

 

 

“No cambió en nada, todo lo contrario, me encanta hacer el amor; mínimo cuatro veces por semana”. – Peyri Narváez, 33 años.

 

 

 

“Al principio, sin duda, se vió afectada, te encuentras en un choque contigo misma entre ser mamá o ser mujer; creo que a la mayoría les sucede. Estamos dedicadas al bebé y, entre las cosas del hogar, lo último que nos pasa por la mente es tener relaciones sexuales; en mi caso, solo quería dormir y caí en el grave error de incluir al niño en la cama.  Mi pareja de ese entonces (papá de mi hijo) y yo pensamos que fue uno de los factores que fracturaron la convivencia. Hoy en día estoy en una relación estable, mi hijo ya tiene seis años de edad y todo es totalmente distinto, dispongo de más tiempo. También, disfruto más del sexo, me encuentro más receptiva en cuanto a complacer y decidir qué me gusta. Al momento de tener a mi bebé tenía 21 años; hoy en día a mis 28 años es distinto, sé más sobre el tema, tengo otra pareja y vivimos a plenitud”. – Neydiuska Vaderna, 28 años.

 

“Mi sexualidad sí cambió después de que tuve a mi bebé. Al principio, estaba algo perezosa y menos activa, creo que era debido al cuidado que quería darme luego de ser sometida a una cesárea. También pensaba más en la niña”. – Yetssi Carmona, 31 años.

 

 

 

 

“Se vio un poco afectada, pero nada drástico, solo tuvimos que adaptarnos a la nueva integrante y sus horarios”. Bárbara Dos Santos, 23 años

 

 

K: ¿Hay cambios en tu cuerpo que han influido en sus encuentros íntimos?

“Sufrí cambios físicos, como toda mujer, mi busto se cayó un poco, por el tema de la lactancia; eso me preocupaba y, a veces, me entraban dudas: ¿le gustaré así?, ¿luciré bien haciendo este movimiento, con la piel llena de estrías? pero pensé en que si estaba y está a mi lado, es porque sí y ya no me preocupo por detalles físicos. Me ocupo más por jugar con mi mente y satisfacernos con ropa íntima atractiva. Además, pienso que si nos aceptamos a nosotras mismas, tenemos una excelente actitud, con o sin ropa, ¡todo lo podemos!. Estoy segura de que por eso nuestra sexualidad mejora cada día más” – Junarmy

 

 

“No,  gracias a Dios, mi cuerpo no cambió, quedé igual a como estaba antes de dar a luz. Tal vez se debió a que me cuidé muchísimo durante el embarazo“. Peyri

 

 

“Sí sufrí cambios debido a que amamanté a mi hijo por dos años. A pesar de que poseo prótesis mamarias, bajaron un poco y cambiaron su forma; salieron unas cuantas estrías en el abdomen (poco visibles, pero están). En cuanto al tema sexual, disfruto de mayor placer, creo que me hizo más sensible. Sin embargo, no dejo que lo negativo me acompleje, ni dejo de disfrutar del sexo. Debemos aceptarnos como somos, estar seguras de nuestra sensualidad y mostrarnos con mucha actitud“. Neydiuska

 

 

“Mi cuerpo también cambió, antes era más estrecha, ahora no. Mis senos están más pequeños, supongo que por el tema de amamantar a mi bebé”. Yetssi

 

 

 

 

“Antes tenía más busto, era más conforme con mi cuerpo, pero con el transcurso de los meses todo volvió a su lugar“. Bárbara

 

 

 

K: ¿Cómo sacas tiempo para disfrutar de tu sexualidad?

 

“Cuando me baño, me toco y doy un poco de placer propio (muy esporádicamente) y con mi pareja aprovecho cuando el bebé asiste al colegio o a alguna actividad. No vivimos juntos, lo que hace más intensos nuestros encuentros sexuales“. Junarmy

 

 

 

“En la vida hay tiempo para todo y en la parte sexual muchísimo más. Si no tengo relaciones no me rinde el tiempo; es todo lo contrario para mi” . Peyri

 

“Como comenté al principio, tengo dos experiencias distintas en cuanto al tiempo que conviví con el padre de mi hijo y mi relación actual. Cuando estaba con mi expareja, el niño estaba pequeño y el sexo se tenía cuando se podía, no cuando se quería. La mayoría de las veces fue así. Actualmente, mi hijo tiene seis años, todo cambia, tengo más tiempo. A pesar de que no vivimos juntos, tengo más oportunidad de aprovechar el acto sexual y puedo decir que lo disfruto más que antes de ser mamá“. Neydiuska

 

“Al principio, no sacaba tiempo para mi como mujer, mi prioridad era la niña, pero empecé a notar que mi relación se veía afectada; después de conversarlo con mi pareja, entendí que soy madre, pero también mujer. Mi vida sexual empezó a mejorar y a ser más frecuente. Cuando la niña se dormía, disfrutaba de mi pareja al máximo”. Yetssi

 

 

“Es difícil responder, porque no sacamos el tiempo como tal. Simplemente todo tiene su espontaneidad y si sucede ¿quién soy yo para decir que no?”. Bárbara

 

 

 

K- ¿Qué le recomiendas a las mujeres que abandonan su sexualidad por enfocarse en el niño? Muchas, incluso, llevan a los niños a dormir en la misma cama.

Mi recomendación es no olvidar o poner en segundo plano el hecho de ser MUJER, lo cual no se nos quita por ser madres; leer sobre sexualidad, seguir a sexólogos en páginas o redes sociales para tomar tips”.

 

 

 

“Desde el nacimiento de nuestros hijos, hay que acostumbrarlos a que duerman solitos, en su cuna. Pueden dormir en la misma habitación, pero no en la misma cama. Es desesperante al principio, lloran mucho. Hay que ser fuertes, durante las primeras noches y tendremos la recompensa toda la vida. Nuestros hijos dormirán en sus habitaciones y mami y papi en la suya con mayor privacidad”. Peyri

 

“No caigan en el error que yo cometí. En mi caso, dejé que el niño durmiera con nosotros. Es incómodo y poco placentero tener relaciones teniendo a tu hijo tan cerca. Es importante que mantengas ese espacio, que es tuyo y de tu pareja. Además, no es sano para la relación, ni para tu bebé. Esto lo aprendí y creo que, de volver a ser mamá, sería una de las cosas que no haría; solo en casos especiales. No dejemos de tener una vida sexual activa y siempre busquemos ese tiempito extra para complacernos, tanto a nosotros como a nuestra pareja”. Neydiuska

 

“Me paó  eso de estar enfocada más en mi rol de madre, pero me di cuenta de que así estaba perdiendo mi matrimonio. En ese momento, ayudó la comunicación, entendí que mi pareja también me necesitaba y que tenía que equilibrar las cosas. Recomiendo ser madre, pero a la misma vez mujer“. Yetssi

 

 

Tener un hijo no es impedimiento para disfrutar plenamente de una misma. Decir eso es una excusa; el bebé duerme un promedio de cuatro horas, antes de tener hambre nuevamente, durante ese tiempo y después de ese período podemos sacar el momento justo para vivir nuestra sexualidad“. Bárbara

 

 

En Kena estamos muy agradecidas con sus testimonios. Apoyamos totalmente sus opiniones y aplaudimos su decisión de reparar las fallas.

Mujeres, recuerden mantener su espacio de pareja, no abandonen su relación por los niños. Debe existir un equilibrio. Al final del día, ellos crecerán, harán su vida y ustedes ¿cómo quedarán?

Recuerden la importancia de mantener su bienestar personal y no desperdiciar ninguna oportunidad para tener sexo.

Si quieres participar en nuestras próximas entrevistas escríbenos a infokena2017@gmail, dejándonos tu correo, edad y número de contacto.