Deporte femenino

Para las chicas, practicar algún deporte no solo sirve para desarrollar habilidades físicas, sino para aprender a confiar en sí mismas, trabajar en equipo, enfrentar retos y descubrir sus capacidades.

De acuerdo con datos de Dove Proyecto para la Autoestima, la mitad de las adolescentes dejan de entrenar en un deporte debido a críticas directas hacia su cuerpo. Este estudio identificó que la confianza y la relación que construyen con su imagen corporal terminan influyendo en la toma de decisiones abandonando el juego por completo.

La adolescencia es una etapa en la que la confianza puede marcar la diferencia. Sentirse cómoda en un uniforme, participar sin miedo a ser juzgada o simplemente saber que pertenece a ese espacio puede influir en que una niña continúe practicando el deporte que disfruta.

Bienestar físico

Bienestar físico

La confianza también se enfrenta 

Actualmente, la conversación es relevante, especialmente en un momento en el que el deporte ocupa un lugar central en la cultura global. Al ser patrocinadora oficial de la Copa Mundial de la FIFA 2026™, DOVE cuenta con la oportunidad para reflexionar acerca de qué necesitan las niñas para seguir disfrutando las actividades que a ellas les gustan.

En ese sentido, en el marco de este Mundial, la marca de desodorantes lanzó la edición limitada Dove x FIFA World Cup 2026™, una innovación con Sérum Pro-Ceramidas y ácido hialurónico, que ofrece 72 horas de protección. Cada compra de este producto servirá para apoyar a la campaña “El Juego es Nuestro”, una campaña global con la que se busca promover espacios más positivos para niñas y adolescentes, impulsando conversaciones sobre autoestima, confianza corporal y participación deportiva.

Para impulsar la iniciativa, dentro de Casa Fresh, #DoveFest reunió a 29 creadoras de contenido de su squad para abrir una conversación sobre los desafíos que enfrentan muchas niñas para mantenerse activas en el deporte. En esta actividad se contó con la participación de la conductora y cantante Karla Díaz, quien grabó un episodio especial de Pinky Promise junto a algunas de las asistentes.

“La confianza tiene un impacto directo en la forma en que las niñas viven el deporte. Cuando cuentan con espacios donde se sienten apoyadas, escuchadas y valoradas por lo que son capaces de hacer, aumenta la probabilidad de que continúen desarrollando todo su potencial”, comentó Roberto García, Gerente de Marca para Dove, All Body Deo y Savilé Deo.

“A través de El Juego es Nuestro recordamos que el deporte es una herramienta muy valiosa para el desarrollo de la confianza”. Queremos contribuir a que más niñas se sientan motivadas de seguir practicando los deportes que disfrutan”, señaló Roberto García.

Deporte femenino

Deporte femenino

Más allá del uniforme: El poder de la confianza en movimiento

El deporte ha dejado de ser un simple entrenamiento físico para convertirse en un terreno de batalla por la autovaloración femenina. Si bien los datos de Dove Proyecto para la Autoestima son alarmantes al señalar el abandono deportivo por críticas corporales, la realidad actual nos exige una mirada más profunda. Para la mujer contemporánea —que equilibra metas profesionales, personales y sociales—, el deporte representa uno de los pocos espacios donde el cuerpo puede dejar de ser un objeto de mirada ajena para transformarse en un motor de acción.

¿Por qué es vital transformar esta narrativa hoy? Porque la mujer actual está rompiendo estereotipos, pero aún lucha contra la autoexigencia internalizada. Cuando una niña abandona el juego, no solo pierde una actividad física; pierde la oportunidad de desarrollar resiliencia, liderazgo y la capacidad de entender su cuerpo como una herramienta de logro, no como una vitrina.

Iniciativas como la campaña «El Juego es Nuestro» son fundamentales, pero la responsabilidad es compartida. Como mujeres adultas, tenemos el poder de ser el espejo donde las nuevas generaciones se reflejan. Cuando nos permitimos fallar, sudar, competir y disfrutar sin filtros, validamos que la confianza se entrena tanto en la cancha como en la sala de juntas.

El impacto de las redes sociales y la cultura de la perfección sigue siendo una amenaza constante, pero el deporte tiene la capacidad de anclar nuestra identidad en lo que hacemos y no solo en cómo lucimos. Fomentar espacios inclusivos, libres de prejuicios, no es solo un acto de bondad; es un acto de justicia hacia nosotras mismas. Que este Mundial de la FIFA 2026™ sea el pretexto para celebrar nuestra capacidad de movimiento y reclamar el espacio que nos pertenece, recordándonos que, en la vida y en el juego, nuestra valía siempre es innegociable.

Confianza corporal

Confianza corporal

Fuente: Dove, modificado por Mariel Gadaleta


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