En los últimos días se ha formado todo un revuelo sobre el aceite de coco, debido a que una profesora de Harvard asegura que es veneno puro.

El aceite de coco se ha popularizado por sus múltiples “beneficios” -desde combatir el cabello dañado y la somnolencia mental hasta la obesidad y el Alzheimer-; sin embargo para esta experta de Harvard, el “súper alimento” es en realidad un peligro para la salud.

Este ingrediente es “uno de los peores alimentos que puedes comer” asegura Karen Michels, epidemióloga de la escuela de salud pública TH Chan de Harvard. “Es tan bueno para la salud como el veneno puro”.

Durante la conferencia “Aceite de coco y otros errores nutricionales” en la Universidad de Freigburg, Michels criticó el movimiento de los llamados “súper alimentos” y advirtió específicamente sobre los peligros de consumir esta sustancia.

Y es que más del 80% del ingrediente es grasa saturada, mientras que otras criticadas alternativas tienen una menor concentración. Incluso la manteca de cerdo (39%) y la mantequilla (54%) contienen menos grasa, advierte la experta.

Además, su consumo se relaciona con altos niveles de colesterol LDL, también conocido como el “colesterol malo”, que provoca el bloqueo de arterias y un mayor riesgo de enfermedades cardiacas.

Michels no es la primera experta en declarar en contra del aceite de coco. En 2017, la Americans Heart Foundation publicó un estudio que advertía que ingerirlo era altamente nocivo para la salud.

En tanto, el British Heart Foundation desmiente que esta grasa saturada sea menos dañina que la de otras alternativas. “Ha habido especulaciones de que una parte de la grasa presente en el aceite de coco puede ser mejor que otras grasas saturadas, pero hasta ahora no hay suficiente investigación de buena calidad para darnos una respuesta definitiva”.

A pesar de las recomendaciones de los expertos, la industria del Wellness y la promoción de celebridades como Gwyneth Paltrow han disparado el consumo de este ingrediente alrededor del mundo. Tan solo en Estados Unidos se registró un récord de 229 mdd en las ventas de aceite de coco, de acuerdo a The Guardian.

También la doctora Samar Yorde (@soysaludable) dio su opinión sobre el tema y asegura que «lo siento por la ciencia, pero el aceite de coco no es veneno puro».

1️⃣ Parece mentira que la ciencia se haya detenido en el tiempo y 40 años después mantengan el mismo enfoque de responsabilizar solo a la grasa por la muerte ocasionada por enfermedades cardíacas, olvidándose de los verdaderos culpables: EL AZÚCAR, los ULTRAPROCESADOS y el SEDENTARISMO. Los estudios más recientes sobre el consumo de grasa, las enfermedades cardiovasculares y la mortalidad temprana no ha definido ninguna asociación clara entre el consumo de grasas saturadas y el riesgo de enfermedad cardíaca o muerte prematura.

2️⃣ Visité el mes pasado la Península de Nicoya en Costa Rica, una de las 5 zonas más longevas del planeta (Zonas azules) y todos los CENTENARIOS entrevistados usaron durante toda su vida manteca de cerdo para cocinar, y pasan de los 100 años en perfectas condiciones de salud. Lo que quiere decir que la grasa saturada se puede consumir con MODERACIÓN (no más de un 10%) como ellos lo hacen, además de implementar otras estrategias de estilo de vida.

3️⃣ El aceite de coco contiene principalmente grasas saturadas. Al igual que otras grasas saturadas, puede aumentar el colesterol LDL o colesterol «malo», que se ha asociado con un mayor riesgo de enfermedad cardíaca. Pero aumenta en mayor proporción el HDL o colesterol «bueno», especialmente cuando se reducen los carbohidratos en la dieta. El aumento de HDL puede compensar parte del riesgo de enfermedades.

4️⃣ En su composición, el aceite de coco contiene buena concentración de triglicéridos de cadena media o MCT, los cuales se metabolizan directamente en el hígado y son utilizados por nuestro cuerpo como una fuente inmediata de energía (debido a que tienen una baja capacidad de almacenarse en forma de grasa corporal). El aceite de coco no posee grasas trans, asociadas con enfermedades del corazón o el colesterol.

5️⃣ Hay evidencia científica que muestra que los MTC del aceite de coco pueden aumentar la saciedad y reducir la ingesta de energía (Coleman H, 2016). También reducir la acumulación de grasa corporal, resistencia a la insulina, respuesta inflamatoria y de la vía pro-inflamatoria durante una dieta alta en grasa y baja en carbohidratos (Geng S, 2016). Pueden regular la síntesis de proteínas neuronales, estabilidad sináptica y comportamiento, lo cual trae un efecto positivo en la prevención y reducción de los efectos de enfermedades neurodegenerativas (Wang & Mitchell, 2016). Mejoran en la fuerza y función muscular en personas de la tercera edad al combinar su consumo con leucina y vitamina D (Abe S, 2016). Generan una modificación positiva de la microbiota intestinal, lo cual puede mediar el catabolismo de lípidos, gasto energético y pérdida de peso en individuos obesos (Rial S,  2016).

6️⃣ Otro de los puntos a favor del aceite de coco es su mayor temperatura de descomposición sobre otros aceites comunes como girasol, canola y lino, entre otros. Esto permite cocinar con una menor probabilidad de que se produzcan acrilamida y formación de grasas trans por el calentamiento.

7️⃣ Por último, la Organización Mundial de la Salud recomienda cubrir las necesidades de ácidos grasos saturados (<10% del consumo energético diario) a través del consumo de FUENTES NATURALES y evitar alimentos que contienen grasas procesadas, donde claramente el aceite de coco representa una muy buena opción, luego del aceite de oliva.

¿Sientes que te estás envenenado al consumir aceite de coco? O por el contrario, has sentido algún beneficio para tu salud? Cuéntanos tu experiencia.

Con información de www.forbes.com.mx

Gracias a la información de la doctora Samar Yorde

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