El estilo wabi-sabi te conectará con la naturaleza y su poder regenerador.

¿Qué es el wabi-sabi? Es el arte de la imperfección. Aceptar el ciclo natural de la vida y descubrir toda su belleza. Ni te imaginas lo que esta filosofía japonesa puede hacer por ti y por tu casa.

Los objetos desgastados toman un segundo aire.

Piezas artesanales con sus imperfecciones y, precisamente por ello, bellísimas.

Textura wabi-sabi. No busques que todo esté liso y bien pulido. Hay belleza en la textura de paredes, en las lámparas y en las sillas.

Simplicidad y slow home, las claves del estilo wabi sabi.

¿Y por qué querrás tener una casa wabi-sabiPorque es una casa que te regala calma, confort y autenticidad. ¿Su secreto? Destacar la belleza de lo imperfecto, de lo artesanal, de lo natural.

1. Simplifica

Entrar en una casa wabi-sabi no es entrar en una casa llena de piezas, llena de detalles sobre los muebles… No. Es una casa que busca la sencillez y donde cada mueble o detalle esté muy bien elegido y puedas contemplarlo sin tener que quitarle de encima «pongos» de todo tipo.

2. Encuentra la autenticidad

La vieja máquina de escribir de tus abuelos, aquella butaca industrial de los 70, la colcha de ganchillo de tu madre, el espejo que encontraste en la casa cuando te enamoraste de ella… Todo lo que tiene historia, aporta alma a tu casa. Hay una belleza única en las piezas antiguas. Los materiales, el trabajo manual o el amor con el que fueron hechas harán tu casa única.

3. Descubre la belleza del paso del tiempo

Un suelo de toba con pequeñas muescas y desniveles, un suelo de madera envejecida, fregaderos de piedra con algún pequeño golpe… El paso del tiempo puede dejar en las piezas huellas –e incluso cicatrices– que las embellezcan haciéndolas más auténticas todavía.

4. Busca el orden

Una casa ordenada transmite serenidad y esto nos hace sentir más cómodos. Pero ¡cuidado! Aquí orden no quiere decir simetría. Huye de ella. El equilibrio que muchas veces hemos conseguido con la simetría, aquí se logra con la simplicidad.

5. Destaca la imperfección

Las formas orgánicas e imperfectas son wabi-sabi. Porque en la imperfección está la autenticidad. Vajillas artesanales, cuencos de madera tallados a mano, detalles de cerámica hechos a torno… De esta forma, no habrá dos piezas iguales, tu casa ganará personalidad y no encontrarás nada igual en casa de tu vecino.

Haz que en todas las estancias haya elementos naturales e intégralos en la decoración, que no parezcan añadidos, sino parte indisoluble de los espacios. ¿Como qué? Lavamanos de piedra, suelos de bambú, baldas de madera recuperada y sin tratar, suelos de barro… Tu casa te conectará con la naturaleza y su poder regenerador.

Ser o no ser wabi-sabi

  • piezas únicas
  • ramos con flores silvestres
  • detalles artesanales
  • piezas de arte únicas (aunque sean los dibujos de tu hijo)
  • suelos de materiales naturales
  • piedra rugosa
  • lana, algodón o lino orgánicos
  • luz cálida
  • silencio y quietud

NO

  • muebles modulares
  • ramos de rosas perfectos
  • piezas de arte serializadas
  • suelos plásticos, tipo vinílicos
  • mármol liso
  • rosas perfectas
  • textiles sintéticos
  • luz fría
  • tecnología

¿Hay colores wabi-sabi?

Sí. Son todos los que te aporten tranquilidad, confort, intimidad y serenidad. Los ideales son los que imitan los tonos de la naturaleza:

  • blanco nieve
  • arena
  • gris piedra
  • verde olivo
  • azul turquesa

Te darán energía vital como la de la naturaleza que representan.

Fuente: http://www.elmueble.com/ideas/decoterapia