Ayer fue un día ¡WOW! en Paris. Show tras show. No hubo momento alguno en el que no apreciáramos moda. El día comenzó con Maison Margiela por John Galliano, y no hay forma de que algo vaya mal de la mano de él. Excéntrico, como siempre, presentó  una colección que combinó la poesía y la historia de la moda al mejor estilo urbano.

Galliano parece ser el único que ve la moda y le da un giro total, haciendo un «twist» que puede no tener sentido, pero lo hace tan bien que lo hace lucir increíble. ¿Quién pensaría que un traje tipo “tux” para mujer de falda, podría ser hecho con materiales para ropa de buceo (neoprene)? o que, ¿un sweater gigante arremangado con un cuello drapeado podría ser algo que uses a diario? No cabe duda que es atrevido, pero se trata de moda que podemos vestir, y esto lo hace genial.

Mi pieza favorita fue una mochila que parecía estar al revés, es decir, lo que va hacia dentro estaba fuera y viceversa, con colores brillantes y textura metálica: ¡súper cool! Nadie dijo nunca que la moda sería fácil, y es justo esa complejidad lo que hace tan interesante el trabajo que realiza Galiano.

Luego, fue el turno de Lanvin con su nueva directora creativa Boruca Jarrar. Hay que tener presente que Jarrar no fue la culpable de la abrupta salida de la casa de modas, del siempre adorado, Albert Elbaz. El ex director no solo era famoso, sino querido por sus fans y grandes personajes de la industria de la moda, por lo que esta presentación generó bastantes expectativas en los asistentes.

Jarrar decidió en primer lugar cambiar el horario de Lanvin. Seguidamente, presentó una colección impecable, inspirada en los primeros años de Jeanne Lanvin, con un poco de ‘Coco’ Chanel y de esa mujer de los años 30’s. Su show no estuvo mal, contó con muchos pantalones de vestir, chaquetas tipo motociclista, estampados lineales que creaban asimetrías en el cuerpo de las modelos, transparencias, combinaciones textiles de cuero y tulle. Mantuvo un estilo muy parisino y rigurosamente sensual.

Sin embargo, fue totalmente ajena a cualquier presentación que en su momento hiciera Elbaz, esto no fue bien visto por algunas personas de la industria. El israelí siempre rememoraba el estilo y fue de esa manera que mantuvo viva por muchos años a la marca y todos esperaron que Jarrar honrara un poco eso. Sin duda, fue una colección impecable, pero poco sentimental y la moda no está solo en el vestir, sino en generar emociones. En esta oportunidad Lanvin no nos hizo vivir una experiencia del todo positiva.

Después fue el turno de uno de mis favoritos, Dries Van Noten, quien presentó una colección de contrastes fuertes y resultó maravilloso. Su espectáculo estuvo lleno de libertad e independencia al mundo de la moda, siendo así la personalidad del diseñador. Una de mis piezas preferidas fue un abrigo impermeable color negro patente y las blusas “off shoulders” con floreados, que parecían pinturas abstractas de Sterling Ruby.

El escenario de la presentación estuvo bien pensado, imaginen torres de flores abriendo su pasarela, rodeada de arreglos botánicos que se verían solo en obras de la era dorada de la pintura Flaminga. Muchas esculturas de hielo también decoraron el lugar. El ambiente fue diseñado por Azuma Makoto, amiga de Van Noten. El hielo derritiéndose y la hermosa pasarela crearon un momento sublime, un sentimiento de “¡la pasamos increíble, qué dicha poder estar aquí!”. Una presentación hermosa, inclusiva, quizás un poco extraña pero fácil de vestir.

Por último, Rihanna y su nuevo repertorio Fenty X Puma. Descrita por la cantante, ahora también diseñadora creativa, como una colección ideal para ir al gimnasio o para jugar tenis, un estilo que la reina María Antonieta habría usado. ¡Me pareció brillante! Rihanna no está jugando a ser diseñadora, pero sin duda se está divirtiendo y diversificando, al colaborar con Fenty x Puma para crear una alternativa arriesgada y simpática a la hora de usar ropa deportiva. De eso se trata, de entender tu marca y generar un concepto divertido, femenino y atractivo. La cantante se vio feliz de presentar sus prendas, muy clara con la connotación comercial que las mismas tienen. De hecho, inició su pasarela diciendo: “¡Vamos a hacer un poco de dinero!». Apropiada, honesta y con un look en el que combinó esa niña “mala” que es Rihanna con el estilo de María Antonieta a la hora de hacer ejercicio, de verdad quedó fantástico.

Y bueno, si así fue el segundo día no me imagino que deparará el resto de la semana.

 

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