En Italia, hay cierta actitud de «resistencia al sistema», por decirlo de alguna manera. Por eso, no fue extraño que en su segundo día de la Semana de la Moda, ninguno de los shows se tomara a pecho el tema de «ver ahora y comprar ahora», como lo vimos en Nueva York. En Milano la moda va a la par de las tendencias, se presentan diseños avanzados y complejos, que pretenden sobre todo, contar una historia.

Cada temporada estos diseñadores apuntan a una meta que pueda convertirse en un “por siempre”. No se trata del momento, sino del motivo del que surgen las piezas y de las emociones que hacen que sean eternas. Un tanto romántico, si, pero estamos en Italia y acá el romanticismo es cosa del día a día.

Fendi

Karl Lagerfeld, presentó una colección basada en la “reconstrucción de Maria Antonieta”, muy femenina y fresca. El uso de telas como seda, algodón, jersey y tulle predominó entre las piezas. Lagerfeld fue muy simétrico en el juego de estampados combinando direcciones de lineas entre colores y pieles, logrando unidireccionalidad, un norte en cada atuendo. Si bien fue un tanto deportiva y casual, mantuvo la tendencia de mangas grandes, hombros altos y cintura asimétrica.

Los accesorios fueron llamativos y en conjunto estuvieron en linea, literalmente, con las prendas de vestir. Sin duda, Karl continua siendo el genio, no solo en marcar tendencias de lo hermoso, sino de lo sublime. De toda la Fashion Week esta ha sido mi favorita. Con esta colección Lagerfeld se puede entender como el «Kaiser» de la moda, una vez más generó una historia increíble.

Prada

A diferencia de Karl, Minuccia Prada se enfocó en hacer historia pero con  base en el presente. La creativa declaró a los medios que esta colección se inspiró en el ahora en vez de estudiar la trayectoria de la mujer en la historia. Sus confecciones fueron muy modernas y mantuvo ciertas piezas que han sido claves en la identidad de la marca. Minnuccia presentó muchas prendas caquis combinados con rojos y azules. Muchos de los trajes venían acompañados con aplicaciones de plumas de avestruz de colores, y en estampados resaltó el guinga, al igual que en NYC. El Mini, en faldas y shorts, también destacó. Una de mis piezas favoritas fue una mini falda-short que estuvo acompañada por una chaqueta de cuero azul en el torso y crema en los hombros, de antebrazos con bolsillos bicolores (marrón y naranja), con lineas verticales que se cerraban a la cintura con una correa de cuadritos azul claro, blanco y negro. Sonará raro, pero realmente se veía muy bien.

Moschimo

Jeremy Scott presentó una colección basada en “muñecas de papel versión mujer real” y los  accesorios estuvieron basados en pastillas de prescripción para la ansiedad. Algunos críticos aclamaron que el concepto fue un tanto ingenioso, y que estamos muy acostumbrados a ver el mundo en 2-D. Esto quiere decir que la tecnología nos ha hecho fieles a la pantalla y no a la interacción humana, cosa que es cierta y que Italia refuta esta semana de la moda. Sin embargo, es un oxímoron que el creativo presentara este concepto cuando sus ventas son en mayoría de accesorios para celulares (ya que es famoso por los covers del iPhone), que de paso fue el obsequio a los invitados al desfile. En lo personal no me gustó.

Thom Browne presentó el mismo concepto en New York y su ejecución no se percibió como un delantal con una figura humana pintada en el. Jeremy Scott es un creativo brillante, pero se ha vuelto repetitivo y aunque la teoría prometía la ejecución fue barata y no pensada. Además, no lo ayudó que un diseñador hiciera algo muy parecido pero con una ejecución impecable, que de paso sacudió al mundo de la moda dado a la innovación del producto.

Sin duda, Milano se las trae. Esta vive del diseño, del arte y la creación. Las pasarelas han sido eso y aunque a veces es mucho, es bello, bueno casi todo.

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