El 11 de abril 1983, falleció Dolores del Río, la primera estrella femenina latinoamericana en triunfar en Hollywood.

Entre sus películas en Hollywood, las mexicanas y otras que hizo en países como España, Italia o Grecia, sumó 54 filmaciones, en casi todas, protagonista.

Te contamos todo lo que seguramente no sabías de esta diva del cine mexicano:

-Nació en la ciudad de Durango el 3 de agosto de 1904. Fue hija de un banquero y sobrina de Francisco I. Madero. Sus relaciones con la alta cultura de la época la hicieron una mujer cosmopolita.

-Se llamaba María de los Dolores Asúnsolo y López Negrete. El apellido Del Río lo tomó de su primer marido, Jaime Martínez del Río. Se casó con él cuando apenas tenía 15 años.

-Cuando el cineasta estadunidense Edwin Carewe la conoció, le impresionó su belleza y la invitó a hacer un pequeño papel en su película Joanna. Fue tal su éxito que la duranguense permaneció en Hollywood desde 1925 hasta 1942.

-Hizo películas mudas como “El precio de la fama” (1926), “Resurrección” (1927) y “Ramona” (1928). Pero cuando llegó el cine sonoro, fue de las pocas que le entró sin remilgos. Tuvo éxitos como “El malo” (1930), “Ave de paraíso” (1932), “Volando hacia Río de Janeiro” (1933) y “Madame Dubarry” (1934).

-En Hollywood fue la “mujer latina”, el arquetipo de pasión y fuego para la fantasía anglosajona. Y hasta Marlene Dietrich dijo en esa época, cuando Joan Crawford, Greta Garbo y ella misma eran las estrellas de Hollywood, que la más bella de todas era Dolores.

-Orson Welles estuvo enamorado de Dolores desde que la vio en “Ave del paraíso”. Dolores era esposa del director Cedric Gibbons, quien le exigió el divorcio tras saber de su amistad con Welles. Dolores acompañó al director durante el rodaje de “El ciudadano Kane”.

-Con Dolores del Río, Orson Welles intentó varios proyectos, aunque ninguno se logró consumar. Como una nueva versión de Santa, la novela de Federico Gamboa, o un thriller sobre nazis en México que se llamaría “Mexican Melodrama”, o la adaptación de la novela de Eric Ambler Journey Into Fear.

-En 1942 trabajó con Roberto Gavaldón. Pero su consagración fue al año siguiente, cuando inició su colaboración con Emilio “El Indio” Fernández, en las clásicas “Flor Silvestre” y “María Candelaria”.

-Fue la primera mujer en participar en un jurado en el Festival de Cannes, en 1957. Y también fue una de las fundadoras del Festival Internacional Cervantino.

-Dolores del Río murió en La Joya, California, el 11 de abril de 1983.  Su magnetismo sigue siendo inspiración de mexicanas que hacen cine en ambos lados de la frontera. Y en todas partes del mundo.

Es considerada la primera actriz latina en Hollywood, con más de 50 películas.

Su legado es enorme y por ello la rememoramos con sus 5 cintas más premiadas:

  • María Candelaria (1943). Dirigida por Emilio ‘El Indio’ Fernández y considerada una de las obras más destacables de su trayectoria en la que interpreta a una mujer indígena rechazada por su comunidad por ser hija de una prostituta. Esta obra fue galardonada con La Palma de Oro en el Festival de Cannes.
  • Las Abandonadas (1944). Ambientada en los años posteriores a la Revolución Mexicana, en esta cinta da vida a Margarita, una madre joven que tras ser abandonada por su pareja debe hacer todo para sobrevivir con su hijo. Además de ser un éxito en taquilla, ganó el premio Ariel en la categoría de Mejor Actriz.
  • Doña perfecta (1951). Basada en la obra de Benito Pérez Galdos, en ella encarna a Doña Perfecta. quien se opone al amor entre su sobrino y su prima. Por este trabajo fue galardonada nuevamente con el premio Ariel.
  • El niño y la niebla (1954). Por esta cinta la actriz ganó su último premio Ariel como Mejor Actriz. La película narra la vida de Martha, una mujer que intenta desesperada evitar que la esquizofrenia de su madre y hermano se manifieste en su único hijo.
  • La Malquerida (1949). Adaptación de la obra del dramaturgo español Jacinto Benavente, Dolores interpreta a Doña Raymunda, una viuda vuelta a casar y cuyo marido posee atracción hacia su única hija. Por este trabajo se premió a Gabriel Figueroa en el festival de Cine de Venecia de 1949. en la categoría de Mejor Fotografía.