Barbery, Muriel
  1. Editons Gallimard
Novela

¿Qué tienen en común una portera de cincuenta y cuatro años y una puberta burguesa? Para comenzar les diré que viven en el número 7 de la calle Grenelle, una lujosa edificación de París.

Renée, la conserje, es viuda; se califica ella misma como fea, gorda, pobre e insignificante. No tiene estudios pero es una feroz lectora y admiradora del cine de arte y la buena música; aficiones que prefiere mantener en secreto bajo su coraza de arrogancia.

Paloma, inquilina de uno de los lujosos pisos del inmueble, es de una inteligencia brillante. Está próxima a cumplir trece años, pero su antipatía a la hipocresía y frivolidad del mundo de los adultos, la ha llevado a tomar la decisión de suicidarse, no antes de quemar su casa, justo el día de su cumpleaños.

Ambas son como un erizo, que bajo sus espinas, esconden y protegen su verdadera personalidad de una sociedad, para ellas, infame.

La muerte de uno de los vecinos cambia la dinámica de convivencia en el edificio. Un hombre misterioso, de origen japonés, llega a habitar el departamento del difunto y unirá las vidas de René y Paloma con la suya, en un tejido de amor y arte.

¿Por qué leerla?

Una novela de crítica social cargada de gran contenido filosófico, conforme avanzan sus páginas te llevará de la desesperanza al optimismo.

Un libro que invita a la reflexión acerca de la soledad, de las relaciones personales y la apreciación de las cosas más allá de su apariencia. Entre líneas la muerte se asoma para enseñarnos que vale la pena vivir y que, cuando sea el día de nuestro último suspiro, este debe sorprendernos haciendo lo que más queremos.

Les va a encantar.

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