La pérdida de colágeno ocurre de manera gradual y según los expertos, comienza a partir de los 25 años de edad, y a medida que avanzamos en edad, se reduce la producción mucho más.

Aunque muchas mujeres están ajenas a esta situación, por desconocimiento, es preciso que se tomen cartas en el asunto porque ello afecta la piel, el cabello, las uñas, e incluso las articulaciones.

¿Qué pasa con la pérdida de colágeno?

Entre las consecuencias más notorias cuando se presenta la pérdida de colágeno, es que la piel se vuelve más fina, flácida y aparecen las arrugas profundas y manchas.

También el cabello, las uñas y los dientes se vuelven débiles, aparecen las líneas de expresión y las várices. Además, la piel pierde su firmeza y se vuelve flácida, apagada y sin brillo.

Incluso, cuando la edad avanza, es notorio el desgaste en las diferentes articulaciones, las cuales tienden a inflamarse y deteriorarse, hasta causar artrosis.

Papel de la alimentación

Según los expertos, entre los factores que aceleran la pérdida de colágeno se encuentran, el envejecimiento, la exposición al sol sin la debida protección, el tabaquismo y una dieta poco saludable. Este último aspecto es clave, ya que muchos de los alimentos que consumimos, aunque nos parezcan inofensivos, están perjudicando la salud del organismo y hasta la piel.

Partiendo de ello, se deben evitar la ingesta de gaseosas, alimentos fritos, azúcar refinada y el alcohol y el cigarrito. Por su parte, se recomienda consumir: piña, brócoli, kiwi, naranja, carnes magras, pollo, huevos y pescado azul, pues son alimentos que favorecen la producción de colágeno.

De interés

Si ya comenzaste a perder el colágeno, debes tener presente que esto tiene solución, ya que existe la posibilidad de restaurar y reemplazar el colágeno, pero esto no es de inmediato, según el método empleado, puede tardar semanas e incluso años.

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