Me encanta la idea de conocer la vida de mujeres destacadas en distinto ámbitos, así que saber cómo es la vida de una sommelier me emocionó mucho. Así que aquí el cuestionario que le hice a esta mujer KENA.

¿A qué te dedicas, Gina?

Soy Sommelier y me dedico a ser embajadora de marcas, dar consultoría y asesoría en vinos y destilados para marcas de lujo.

Cuéntanos, ¿cómo llegas a convertirte en Sommelier?

Hace muchos años cuando yo era pequeña mi mamá me decía que yo cataba todo. Cataba la salsa kétchup, las diferentes mayonesas, las probaba y yo podía identificar a ciegas qué era cada una y cuando fui creciendo me di cuenta que me gustaba mucho el tema de la gastronomía.

Mi papá era un gran aficionado del mundo de vino. Ya no está con nosotros, pero él vivió muchos años en Europa y parte de la cultura de allá es beber vino. Él era un Sommelier empírico, era un “wine lover” (amante del vino) y sabía catar y fue él quien me enseñó a catar desde muy pequeña en vasitos tequileros.

Todos los sábados él compraba un vino, lo cataba y apuntaba en un cuaderno lo que descubría en cada vino. ¡Se me hacía muy interesante! Cuando quise estudiar vinos aun no existía la carrera así es que empecé a leer mucho y fui autodidacta. Años después entraron a México los diplomados para la formación de Sommeliers y entré a estudiar en la Universidad Anáhuac del Sur. Posteriormente en la Asociación de Sommeliers Mexicanos estudié la parte de destilados, cafés y tabacos. Mi primer trabajo fue en el famoso restaurante Le Cirque del Hotel Camino Real. Cuando el restaurante cerró puse mi propia empresa de nombre Gina Sommelier que da consultoría y asesoría a diferentes marcas. Actualmente soy Embajadora a nivel nacional de la vinícola El Cielo y dirijo otras macas de lujo.

¿Cuáles han sido los mayores retos?

En un principio este mundo era un mundo de hombres quienes se dedicaban al tema del vino. Yo empecé hace 20 años. Por ejemplo, cuando trabajaba en el restaurante Le Cirque era un reto poder servir una botella de un gran vino que probablemente costaba más que mi propio automóvil y vencer el miedo de poder descorchar bien la botella, de poder dar un servicio perfecto que es mucha responsabilidad y sobre todo, que la gente me aceptara como mujer haciendo un papel que hasta ese momento se conocía que era de hombres. En realidad, ese solito se fue dando y fui creciendo en la industria y creo que ahora lejos de ser una traba, por el contrario, hoy por hoy son más los restaurantes buscan más Sommeliers mujeres.

Hoy en día, por ejemplo, en los Diplomados de la Asociación hay más alumnas mujeres. Cuando yo empecé de 30 alumnos en total, mujeres éramos solamente tres. Hoy las cosas han cambiado

¿Qué es lo que más amas de tu trabajo?

Amo todo de mi trabajo. La verdad es que mi papá me dijo que tenía que escoger una profesión que amara porque de esa manera jamás tenía yo que trabajar y tenía mucha razón. Lo que más me gusta es ensamblar vinos nuevos. En la vinícola El Cielo tengo la posibilidad, junto con Gustavo Ortega Joaquín, fundador y director general, y Jesús Rivera, enólogo de hacer los blends de los vinos para sacar las futuras añadas y eso me gusta mucho pero también me gusta mucho viajar y propagar la cultura del vino en nuestro país.

También le gusta la docencia. Actualmente coordino el primer Diplomado en línea para la formación de futuros Sommeliers, coordinado y avalado por la Academia mexicana de Sommeliers. Amo hacer maridajes, el servicio del vino

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Danos tus tips para elegir un buen vino, de cualquier presupuesto

Es una pregunta difícil de contestar. Todo depende de los gustos. Es como preguntar qué auto quieres: buscas un auto de carrera, un auto para paseo. Puedo dar unos tipos en general:

  • comprar el vino que tenga mucha rotación. Hay supermercados que no tienen el debido cuidado para el resguardo del vino y que no se caracterizan por vender vinos, sino son parte de un servicio y pueden tener etiquetas muy viejas o que están cerca de lugares calientes.
  • Es importante checar que el vino no esté chorreado por fuera, que la etiqueta esté en buenas condiciones. A veces, no siempre, cuando las etiquetas están dañadas, por ejemplo, para subastas, pierden valor, pero no necesariamente un vino que la etiqueta esté rasgada, quiera decir que el vino esté en malas condiciones.
  • Hay que comprar un vino donde sepamos que estén bien almacenados, horizontalmente. Hay lugares que los venden en manera horizontal pero seguramente son lugares que tienen mucha rotación.
  • Si compran el vino en un restaurante, aconsejo que se apoyen en un profesional, basándose en sus gustos, pero con la ayuda para la armonización de los alimentos.

¿Cuáles son tus tres recomendaciones de maridaje?

Reglas de maridaje: vinos ligeros con comida ligera. Vinos blancos secos con mariscos frescos y pescados. Vinos blancos con estancia en barricas con carnes blancas, pescados y mariscos con salsas cremosas. Vinos tintos ligeros pueden acompañar el atún siempre y cuando no tengan salsa especiadas. Vinos rosados acompañan muy bien la gastronomía mexicana en general. Vinos tintos corpulentos con carnes que tengan grasa, pastas condimentadas.

En esta temporada el vino rosado de El Cielo acompaña muy bien con los chiles en nogada. Por ejemplo: el vino rosado G&G Rosé by Ginasommelier.

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