Sin duda cada vez será más común trabajar de manera remota, la tecnología lo permite al 100%.

En junio de este año el home office se volvió una forma de trabajo oficial en México. Los patrones deberán de dar las mismas condiciones a un trabajador en casa que a alguien que trabaje dentro de las oficinas. Oficialmente se le llama “teletrabajo” y el Senado de la República ya lo incluyó en el artículo 311 de la Ley Federal del Trabajo.

Eso sí, hay que saber diferenciar entre alguien denominado freelance (que trabaja por proyecto, como proveedor externo) de alguien que trabaja desde casa, pero contratado como empleado de la empresa. Así que entendiendo esto, vamos a ver por qué sí conviene incluirlo «en la nómina».

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El Home office tiene muchas ventajas

  • Ahorro: el ahorro en transporte y tiempo, sin mencionar en desgaste físico. En Ciudad de México, por ejemplo, hay personas que tardan dos horas en llegar a la oficina. Si duermes más, probablemente serás más creativo y “rendirás” más. También hay otras cosas en las que ahorras: la alimentación, el café carísimo, etc.
  • Mejor rendimiento. Aunado a lo anterior, también se dice que cuando te sientes cómodo (ya sea en casa, en un co-working o café), avanzas más y creas más.
  • Te sientes motivada. El home office nos alegra a todos, porque sentimos que tenemos esa prestación y que el patrón piensa en nosotros como seres humanos con ciertas necesidades.
  • Se incentiva la responsabilidad y confianza. Al no tener a alguien que nos esté “cuidando” tenemos que cumplir. A muchos jefes les cuesta trabajo soltar el control sobre los trabajadores, pero cuando se logran objetivos, todo fluye muy bien.

¿Tú has tenido esta prestación de Home office? ¿Te gusta o prefieres ir todos los días a la oficina?

Lee los consejos de nuestra blogger Jaz Mendoza sobre cómo organizarte para trabajar en tu casa. 

Home office, ¿el adiós a la vida godín?

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