Hablar de sexualidad con mayor libertad no siempre significa estar más conscientes de sus riesgos. En México, los casos acumulados de sífilis adquirida aumentaron 20.6% respecto al mismo periodo de 2025, al pasar de 15,856 a 19,123 casos, de acuerdo con el Boletín Epidemiológico de la Semana 39 de 2026 del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE), con datos hasta la semana 38. Una cifra que pone sobre la mesa la importancia de reforzar la prevención de infecciones de transmisión sexual (ITS) entre las nuevas generaciones.
Frente a este panorama, Prudence, junto a Rolling Stone y Jay de la Cueva, llegó a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para acercar la conversación sobre salud sexual, prevención y autocuidado a través de la música y la cultura. El encuentro se realizó el pasado 23 de octubre en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, donde cerca de 360 estudiantes y representantes de medios de comunicación participaron en la segunda parada de este recorrido universitario, que comenzó en el Instituto Politécnico Nacional (IPN).
Durante la jornada, Alan Vera, Director de Mercadotecnia de Prudence y DKT LATAM Norte, abordó la importancia de fortalecer la educación sexual y promover el uso del condón como una herramienta de prevención.
Información sobre sexualidad, ¿mucha o poca?
“Hoy los jóvenes tienen mucha más información sobre sexualidad y saben que el condón es importante, pero conocer los riesgos no siempre significa tomar precauciones. A veces se piensa que una infección de transmisión sexual es algo que les pasa a otros, y ahí es donde tenemos que reforzar el mensaje. Queremos acercarnos a ellos, escucharlos y recordarles que cuidarse no está peleado con disfrutar. Al contrario, se trata de vivir su sexualidad con libertad, confianza y responsabilidad”, señaló Alan Vera.
Como parte de la colaboración Rolling Stone x Prudence by Jay de la Cueva, el músico convivió con la comunidad universitaria y participó junto a Alan Vera en una sesión de preguntas y respuestas, donde los estudiantes pudieron compartir sus inquietudes sobre sexualidad, consentimiento y autocuidado. Más allá de resolver dudas, el encuentro buscó recordar a los estudiantes que las ITS no son un riesgo lejano y que conocer los métodos de protección es solo el primer paso. Lo importante es llevar esa información a la práctica y entender que cuidarse también forma parte de disfrutar la sexualidad.
“Creo que durante mucho tiempo hablar de sexualidad fue un tema lleno de tabúes, tanto en casa como en la escuela. Por eso me parece importante estar aquí, poder conectar con ustedes a través de la música y abrir estas conversaciones sin pena ni prejuicios. Al final, se trata de informarnos, tomar nuestras propias decisiones y entender que disfrutar de nuestra sexualidad también implica cuidarnos y cuidar a los demás”, compartió Jay de la Cueva.
Con esta segunda parada, Prudence continúa llevando la educación sexual a las universidades, demostrando que la música, el entretenimiento y el diálogo pueden ser aliados para acercar información confiable y fomentar decisiones responsables entre las nuevas generaciones.

La conversación pendiente: por qué el autocuidado de las mujeres es clave ante el repunte de las ITS
Hablar abiertamente de sexualidad ha permitido derribar prejuicios que durante décadas condicionaron la vida de las mujeres. Sin embargo, la mayor libertad informativa no ha venido acompañada automáticamente de una reducción en las infecciones de transmisión sexual (ITS). En un contexto donde patologías como la sífilis registran incrementos estadísticos significativos, se vuelve imprescindible examinar este fenómeno desde la perspectiva de la salud femenina.
Históricamente, la carga del cuidado anticonceptivo ha recaído sobre las mujeres, pero en el terreno de las ITS persisten importantes asimetrías de género. Con frecuencia, muchas infecciones como la sífilis, el virus del papiloma humano (VPH) o la clamidia pueden manifestarse de forma asintomática en la anatomía vaginal durante sus primeras fases. Un chancro o lesión primaria de sífilis dentro del canal vaginal o en el cuello uterino suele ser completamente indoloro y pasar desapercibido, a diferencia de una lesión expuesta en los genitales masculinos. Esta particularidad clínica provoca que las mujeres lleguen a los diagnósticos en etapas más avanzadas o durante revisiones ginecológicas de rutina, lo que incrementa el riesgo de complicaciones a largo plazo y de transmisión vertical durante la gestación.

Salud sexual en mujeres
Desafío sociocultural
el estigma en torno a la negociación de métodos de barrera. Proponer el uso del preservativo en relaciones de pareja estables aún suele interpretarse de forma errónea como una muestra de desconfianza o una sospecha de infidelidad. No obstante, el autocuidado de la mujer moderna exige desvincular el condón del concepto de «falta de amor» o desconfianza y colocarlo en el centro de la autonomía corporal y la responsabilidad compartida. Asimismo, resulta fundamental ampliar el acceso y el conocimiento sobre alternativas orientadas a la protección femenina, como el condón femenino o interno y las barreras de látex para la práctica del sexo oral.
Por otro lado, la prevención en las nuevas generaciones requiere normalizar las pruebas de tamizaje regular de ITS (como los análisis sanguíneos VDRL o RPR para la sífilis) como parte del chequeo preventivo habitual, exactamente al mismo nivel que una citología vaginal o un ultrasonido. Actuar con responsabilidad sobre la propia salud sexual no solo evita daños severos a la salud integral, sino que devuelve a las mujeres la capacidad de tomar decisiones informadas, seguras y verdaderamente libres sobre sus cuerpos.

Infecciones de transmisión sexual
Fuente: Prudence, modificado por Mariel Gadaleta
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