La joven mexicana Mabel Pereda venció los prejuicios machistas y ahora atraviesa el cielo a bordo de un avión Embraer 190 de Aeroméxico.

Nunca pierdan de vista el sueño o la meta. Tienen que aferrarse al sueño y visualizarse, luchar por el sueño».

Mabel Monserrat Pereda Delgado tiene 28 años y cinco años de ellos laborando en Aeroméxico. Es la capitana del Embraer 190. Su mayor desafío no han sido los cielos que ha atravesado, sino los prejuicios de algunos pasajeros.

Mandó un mensaje a todas las mujeres: “no dejen de luchar, de picar piedra, porque poco a poco se puede y a las personas que tienen ese tipo de mentalidad, por el tipo de sociedad que tenemos, porque como mujeres venimos a trabajar, no venimos a desplazarlos, sino que venimos hacer algo diferente, algo nuevo”.

Entre 2012 a 2017 se otorgaron casi 5.000 licencias técnico-aeronáuticas, de las cuales 42 % fueron a mujeres, reveló el director general de Aeronáutica Civil, Miguel Peláez.

La capitana Mabel ya traía en sus venas manejar un avión, ya que su padre y hermano también son pilotos. “Vengo de familia de aviadores y escucharlos con esa pasión entre ellos, sobre sus vuelos, fue lo que me empezó a envolver”.

Pero, ¿cómo se vuela un avión?

Explicó la capitana que además de saber dónde están los aceleradores, el timón para el despegue y aterrizaje, los pedales para la carrera de despegue, también se tiene que conocer todo sobre los paneles del sistema eléctrico, de combustible y aire acondicionado, las luces, antihielo, pantallas, altitud, velocidad, vientos, motores y radios, entre otros.

“Hay muchos botones, pero es la manera en la que están organizados. Es fácil, cuando te gusta y cuando ya estás dentro, te emociona el querer saber más. Hay que estudiar mucho, nunca se deja de aprender ni se deja de estudiar”, dijo.

Nunca pierdan de vista el sueño o la meta, visualicen mucho, son temas vitales. Tienen que aferrarse al sueño y visualizarse a que yo quiero volar tal avión y luchar por el sueño; esto es algo impresionante, lleno de adrenalina y es enriquecedor. Lo logré y aún me falta mucho para llegar a donde llegó mi padre”, dijo como recomendación para quienes tienen el deseo estar al frente de una aeronave.