Lunes Sin Carne es una campaña internacional que nació en 2003 para alentar a las personas a no comer carne los lunes para mejorar su salud y ayudar al planeta.

Toda mi semana es sin carne pero no siempre fue así. Para llegar a mi dieta basada en plantas tuve que romper con muchas estructuras sociales, mentales y emocionales; el camino no fue fácil pero valió la pena y hoy puedo decir que estoy contenta de llevar este tipo de dieta, me siento sana y feliz.

Mi transición fue lenta, comencé a los 19 años dejando carne de aves, cerdo y embutidos y finalmente a los 28 terminé mi transición a una dieta completamente basada en plantas. El camino se trató de desaprender; costumbres, creencias y convencionalidades sociales, pero cuando la convicción es fuerte y el corazón está en el lugar correcto, todo es posible.

Cambiar de dieta no es solo cambiar lo que pongo en mi plato, es un cambio físico, mental y emocional; la comida no solo nos nutre, también despierta emociones, nos da placer, nos trae recuerdos y nos permite descubrir nuevos mundos. Podemos decir que tenemos una relación con la comida y que muchos factores afectan esta relación.

¿Qué fue lo más difícil? Lo que estás pensando: dejar el queso. Resulta que el queso tiene una sustancia llamada caseína, que durante el proceso digestivo libera opiacéos llamados casomorfinas, una sustancia estructuralmente parecida a las endorfinas, que genera una agradable sensación de bienestar. Es por ello que uno de los comentarios más frecuentes cuando hablo de mi dieta es “yo no podría dejar el queso” y lo entiendo, recuerdo soñar que comía pizza los primeros meses después de dejar los lácteos. El queso es una sustancia tan adictiva como las drogas.

Sin embargo cuando me preguntan porqué escogí esta dieta, siempre digo que mi camino no fue fácil pero que mi respuesta si lo es; porque he tomado una decisión racional y valoro más cuidar mi cuerpo, el medio ambiente y a los animales, que el sabor o la emoción que provoca un alimento en mi.

No me gusta imponer mis ideales, pero sí compartirlos e inspirar a otros, porque sé que hay muchas personas que están buscando gozar de mejor salud y preocupadas por el estado actual del planeta y las condiciones de vida de los animales.

Todos podemos empezar por algún lado, escoger un día a la semana libre de productos de origen animal es un gran comienzo, es un compromiso que podemos hacer y puede ser tanto bueno para nuestra salud, como para el medio ambiente y los animales de granja.

¿Cómo comenzar a reemplazar?

México es un oasis para un vegano, a donde voltees puedes encontrar un plato de frutas, un jugo, una ensalada y mil opciones más. Los mercados son de mis lugares preferidos, explosión de sabores y colores donde me tengo que controlar porque quiero comprar todo. Este lunes sin carne puede ser un desafío para empezar a probar recetas nuevas y experimentar con nuevos ingredientes, romper la rutina y ponernos creativos una vez a la semana. Tómalo como un juego, un desafío, un reto de sacar el platillo más delicioso completamente a base de plantas. Personalmente no hay nada que me haga más feliz que cocinar para algún amigo carnívoro y ver como no puede creer lo delicioso del platillo que le acabo de preparar. Ser vegano no es solo comer lechuga, es descubrir un mundo infinito de posibilidades.

Para más información sobre la campaña y recetas visita http://www.lunessincarne.net/

Florencia Gallino, INSTAGRAM  @flowertramp

Pequeñas acciones hacen grandes cambios.  Escribo para compartir mis experiencias, estilo de vida, lo que me llama la atención y lo que me inspira, creo que hay muchos caminos para quienes estamos buscando un cambio positivo. 

 

LEER: Toma, disfruta, agradece. 


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