• Magdalena Pérez Selva
  • Editorial: Independiente
  • Septiembre 2019

En el momento que Ëlleanore la Blanca, reina de las sílfides, vio a su hija recién nacida, supo que la profecía hecha por el sacerdote del Reino de los aires estaba por cumplirse. El hada negra, el hada sin luz, había nacido para restablecer el equilibrio de la naturaleza destruido por la oscuridad.

Mäywen es su nombre, y el peso de tal misión lo carga en sus hombros y alas del color de la noche. No entiende cómo un hada oscura puede devolver al mundo la iluminación.

Lograr tal cometido no será fácil, se enfrentará a magia negra, corrupción y traiciones. Aunque, en medio de todo eso, surgirá el amor. Un amor que será puesto a prueba una y otra vez, pero que usará como escudo y estandarte en la batalla más difícil de su vida, aquella para la que fue predestinada.

Humanos y hadas, olvidando su enemistad, se unirán para que Mäywen cumpla su propósito y devuelva a la tierra su armonía.

¿Será el amor la luz que salve el día o las tinieblas terminarán por devorar la mente y los corazones de las sílfides y los hombres?

¿Por qué leerla?

Tuve el gusto de conocer a Magdalena, la autora, y recibir el libro de sus manos. Lo primero que llamó mi atención de este fue la portada totalmente negra, pero una vez que terminé de leerlo supe el motivo de tal decisión.

Mäywen no es una clásica obra de princesas rescatadas, hadas madrinas y dragones malditos; sus páginas nos hablan de sílfides, brujas y personajes desbordantes de amor y pasión, de guerreros. Seres llenos de condición humana que se enfrentan a sus peores miedos, a sus oscuridades y bajos instintos; en una tierra de castillos y reinados, caballos alados y espadas embrujadas que nos transportan a un universo medieval y, al mismo tiempo, nos hacen sentir en el aquí y el ahora, dejándonos una gran lección: todos tenemos una luz interna.

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